Puerto Deseado: vecina acusa a integrante de UOCRA de robarle la casa y reclama acción judicial
Valeria Rodríguez, vecina de Puerto Deseado, denunció que un integrante de la UOCRA le robó y usurpó su casa tras una serie de hechos violentos. Aseguró a Radio Nuevo Día que, a pesar de múltiples presentaciones en la comisaría y la fiscalía, la justicia no le dio respuestas y hoy no puede habitar su vivienda por temor a nuevas agresiones.
Valeria Rodríguez, habitante de Puerto Deseado, realizó una grave denuncia pública en diálogo con el programa Fuera de Contexto de Radio Nuevo Día. Según relató, un integrante de la UOCRA habría usurpado su vivienda tras varios episodios de violencia, amenazas y destrozos.
"Yo hice varias denuncias y nunca tuve solución, la justicia nunca se movió", afirmó Rodríguez, quien asegura que desde el 5 de julio comenzó a sufrir hostigamientos por parte de sus vecinos.
Amenazas, destrozos y denuncias sin respuesta
La mujer contó que todo comenzó cuando descubrió que utilizaban de forma ilegal sus conexiones de agua y luz. La situación escaló hasta una fuerte discusión en la que, según Rodríguez, el hombre golpeó a su pareja y lanzó amenazas contra ella.
Tras realizar denuncias en la comisaría, Valeria dijo que nunca recibió respuestas claras. Incluso, relató que su casa fue destrozada: "Me rompieron todo, me robaron computadoras, celulares y hasta murió la mascota de mi hija por el estrés. Yo ya no puedo vivir ahí".
Rodríguez señaló que el allanamiento se realizó un mes después de los hechos y que la criminalística aún no entregó resultados sobre las huellas digitales levantadas.
Reclamo por acción de la justicia
La denunciante aseguró que la jueza a cargo del caso, Nancy Petrucciano, nunca la citó a declarar y que las copias de las denuncias entregadas no reflejaban fielmente sus palabras. Además, afirmó que en la fiscalía "le cerraron la puerta en la cara" cuando intentó insistir.
"Esperan a que te maten para actuar. Cuando nombrás a la UOCRA en Puerto Deseado la gente tiene miedo", expresó con indignación. Hoy, Rodríguez vive en casas de familiares, ya que teme volver a la vivienda que alquila, la cual permanece dañada y, según denunció, en poder del acusado.
La vecina pide visibilizar su caso para que la justicia actúe y se le devuelva la seguridad de poder habitar su hogar.
(El Diario Nuevo Día)