¿Qué une a Autofarma con la causa Cuadernos y Cortez?
Autofarma atraviesa una crisis que afecta a trabajadores y al funcionamiento de sus sucursales en Santa Cruz y otras provincias patagónicas. La situación actual se cruza con la historia empresarial de Carlos Temístocles Cortez, los hermanos Llaneza y un entramado de sociedades farmacéuticas que quedó bajo investigación en la causa Cuadernos por el presunto ingreso de dinero de Daniel Muñoz. En febrero de 2026, el fiscal Carlos Stornelli pidió elevar a juicio a Cortez y otros acusados por lavado de activos, mientras la Justicia continúa investigando el recorrido de fondos que, según la acusación, fueron destinados al negocio farmacéutico.
La crisis que atraviesa Autofarma vuelve a poner bajo la lupa a uno de los grupos farmacéuticos que durante años tuvo una fuerte presencia en Santa Cruz y otras provincias de la Patagonia. Reclamos salariales, dificultades de abastecimiento y advertencias sobre posibles cierres de sucursales forman parte del escenario actual, mientras por otro lado la Justicia continúa avanzando en una investigación que tiene entre sus protagonistas al empresario santacruceño Carlos Temístocles Cortez.
Las dos historias se cruzan en un punto: la estructura empresarial que hoy atraviesa dificultades es parte de un entramado que, años atrás, quedó incorporado a la investigación derivada de la causa Cuadernos. Esto no significa que la actual crisis de Autofarma sea consecuencia del expediente judicial, algo que no fue establecido por la Justicia, sino que permite reconstruir el recorrido de un grupo empresarial que llegó a tener una importante expansión en la región.
De una expansión de 22 locales a una crisis que golpea a los trabajadores
A comienzos de los años 2000, Carlos Temístocles Cortez ingresó como gerente al grupo de farmacias Llaneza, una empresa vinculada a sus amigos de infancia Rubén y Daniel Llaneza. Según reconstrucciones periodísticas de aquellos años, su incorporación acompañó la expansión de la cadena, que posteriormente pasó a identificarse como Autofarma y llegó a tener 22 locales y unos 240 trabajadores en la Patagonia.
La expansión empresarial también se reflejó en la creación de distintas sociedades. De acuerdo con documentación incorporada a la investigación judicial, entre ellas aparecen Del Pueblo SA, Del Sur SA, Llaneza y Asociados SA y Llaneza y Asociados Río Grande SA, todas relacionadas con el negocio farmacéutico y con vínculos societarios con los hermanos Llaneza y Cortez.
Ese crecimiento contrasta con el presente. Durante 2026, trabajadores de Autofarma denunciaron salarios adeudados, dificultades para cobrar el aguinaldo y problemas vinculados al abastecimiento de medicamentos, mientras surgieron advertencias sobre un eventual cierre de sucursales. La situación generó preocupación entre los empleados de la cadena y sus familias.
La dimensión del conflicto resulta especialmente significativa en Santa Cruz, donde la empresa tiene una historia de décadas y donde varias de sus sociedades y farmacias estuvieron vinculadas al entramado que ahora vuelve a ser observado desde otra perspectiva: la judicial.
Cortez, Llaneza y los fondos que la Justicia investigó
El nombre de Cortez quedó incorporado a la causa Cuadernos a partir de las operaciones atribuidas a Daniel Muñoz, quien fuera secretario privado de los expresidentes Néstor y Cristina Kirchner. La investigación busca determinar cómo fondos que, según la acusación fiscal, provenían de un circuito de recaudación ilegal fueron posteriormente incorporados al circuito económico formal mediante distintas inversiones.
En ese contexto, la Justicia investigó el ingreso de Muñoz al negocio farmacéutico a través de su vínculo con Cortez y los hermanos Llaneza. Una resolución de la Cámara Federal describe al denominado Grupo Llaneza/Autofarma como un conjunto de sociedades que habría sido utilizado, según la hipótesis judicial, para que Muñoz ingresara al rubro farmacéutico y colocara fondos de origen ilícito en distintos emprendimientos.
El dato central de la acusación es el monto. De acuerdo con el requerimiento fiscal informado en febrero de 2026, en el rubro farmacéutico del sur del país se habría producido una inversión atribuida a Muñoz de aproximadamente US$8,5 millones. LA NACION también informó que el fiscal Stornelli detectó 83 transferencias relacionadas con Cortez por más de US$43 millones entre 2011 y 2018, dentro de una estructura mucho más amplia que excedía al negocio farmacéutico.
La investigación también puso bajo análisis operaciones en el exterior. Distintas reconstrucciones periodísticas señalaron la existencia de sociedades offshore vinculadas a Cortez y a los Llaneza, además de movimientos de fondos hacia cuentas en Suiza. LA NACION publicó que los fiscales consideraron que Cortez y otros involucrados habrían intervenido en operaciones destinadas a incorporar al circuito económico formal fondos atribuidos a Muñoz.
Cortez fue detenido en Ezeiza (Foto La Nación )
Una causa que llegó a juicio y una empresa que enfrenta otro presente
El capítulo judicial tuvo una nueva instancia en febrero de 2026, cuando el fiscal Carlos Stornelli pidió elevar a juicio a 35 personas en el tramo de la causa Cuadernos referido al presunto lavado de activos. Entre los acusados se encuentran Cortez y los hermanos Leonardo Daniel y Rubén Horacio Llaneza.
La acusación sostiene que Muñoz habría sido el receptor de dinero proveniente de un esquema de recaudación ilegal y que posteriormente parte de esos fondos fue destinada a distintas inversiones. En el caso del negocio farmacéutico, la hipótesis fiscal ubica a Cortez y a los Llaneza dentro de la estructura mediante la cual se habría producido ese ingreso de capital.
Pero hay una distinción fundamental: estar acusado y ser enviado a juicio no equivale a tener una condena. La responsabilidad penal de Cortez y de los demás imputados deberá ser determinada por la Justicia, por lo que corresponde hablar de acusaciones, hipótesis investigativas y hechos atribuidos por el Ministerio Público, no de delitos comprobados.
La otra historia es la que transcurre actualmente en las farmacias. Mientras el expediente judicial avanza hacia una nueva etapa, trabajadores de Autofarma atraviesan reclamos por salarios y temen por la continuidad de algunas sucursales. La empresa que alguna vez fue presentada como un emblema de expansión comercial en la Patagonia enfrenta ahora un escenario muy diferente.
La pregunta que queda abierta es qué ocurrió en el camino entre aquella expansión que llevó al grupo a contar con decenas de locales y cientos de trabajadores y la situación actual. La respuesta no puede atribuirse exclusivamente a la causa Cuadernos, porque no existe una resolución que establezca esa relación causal, pero la historia judicial de Cortez y del Grupo Llaneza forma parte de los antecedentes que permiten comprender la compleja trayectoria empresarial de una de las cadenas farmacéuticas con presencia histórica en Santa Cruz.
Así, dos historias se cruzan en el presente: la de los trabajadores que reclaman por la situación de las farmacias y la de un empresario santacruceño que, años atrás, quedó en el centro de una investigación por el presunto lavado de millones de dólares vinculados a Daniel Muñoz. Una trama empresarial que nació en Río Gallegos, creció por la Patagonia y terminó formando parte de una de las investigaciones de lavado de dinero más importantes derivadas de la causa Cuadernos. (Con Informaión de Infobae.com y lanacion.com.ar - Diario Nuevo Día)

