Santa Cruz entre las provincias con más deuda en tarjetas y préstamos
Santa Cruz se encuentra entre las provincias con mayor deuda por habitante del país, pero el dato cobra relevancia al entender qué tipo de deuda es: principalmente tarjetas de crédito y préstamos usados para gastos diarios. El aumento de la morosidad y el pago mínimo reflejan una economía donde muchas familias dependen del crédito para llegar a fin de mes.
Cuando se habla de que Santa Cruz está entre las provincias más endeudadas del país, no se trata de grandes créditos empresariales ni hipotecas, sino de deudas cotidianas que tienen los vecinos.
Según datos del Banco Central, cada habitante de la provincia tiene en promedio una deuda cercana a los 748 mil pesos. Pero ese número no implica que cada persona deba exactamente eso, sino que refleja un promedio de compromisos financieros como tarjetas de crédito, préstamos personales y compras en cuotas.
Además, al comparar con el resto del país, Santa Cruz aparece entre las provincias con mayor nivel de endeudamiento por habitante. El ranking lo encabeza la Ciudad de Buenos Aires, con más de 1,2 millones de pesos por persona, seguida por Tierra del Fuego, con poco más de 1 millón. En tercer lugar se ubica Santa Cruz, con cerca de 748 mil pesos, y luego aparece Chubut, con unos 621 mil pesos por habitante. Más atrás se posicionan otras provincias patagónicas y distritos grandes, pero con niveles bastante menores. Este dato refuerza una tendencia: en la Patagonia, donde el costo de vida es más alto, también es mayor la dependencia del crédito para sostener el consumo diario.
En la práctica, esto se traduce en algo concreto: compras en el supermercado pagadas con tarjeta, electrodomésticos en cuotas o gastos que antes se cubrían con el sueldo y ahora requieren financiamiento.
Tarjeta de crédito para vivir, no para darse gustos
Uno de los cambios más fuertes en Santa Cruz -y en todo el país- es el uso de la tarjeta de crédito. Ya no se utiliza solo para compras grandes o excepcionales, sino para cubrir gastos básicos.
"Las familias van pagando el mínimo y se financian con la tarjeta", explican especialistas. Esto significa que, en lugar de cancelar el total, se paga solo una parte y el resto se acumula con intereses muy altos.
En términos simples:
- Se usa la tarjeta para comprar alimentos o cargar combustible.
- Se paga el mínimo a fin de mes.
- La deuda crece porque los intereses son elevados.
"La tarjeta de crédito se usa para completar el costo de vida diario", señaló la politóloga Mara Pegoraro. Es decir, el crédito dejó de ser una herramienta opcional y pasó a ser parte del ingreso mensual.
Por qué preocupa el aumento de la morosidad
El problema aparece cuando ya no alcanza ni siquiera para pagar esos mínimos. Ahí es donde crece la morosidad, que es cuando una persona se atrasa con sus pagos.
A nivel país, la mora bancaria llegó al 9%, el triple que un año atrás. En billeteras virtuales, la situación es más grave: uno de cada cuatro usuarios no puede pagar.
"Son deudas chicas, de 30 días, pero cada vez más frecuentes", explican los análisis. Esto muestra que no se trata de grandes crisis individuales, sino de una dificultad generalizada para sostener los gastos mensuales.
En Santa Cruz, aunque no haya cifras oficiales en tiempo real, el impacto se siente en la vida cotidiana. Muchos vecinos optan por refinanciar sus deudas, es decir, transformarlas en cuotas más largas.
"Venía pagando el mínimo y la deuda creció como una bola de nieve", contó una usuaria. Terminó aceptando un plan en 30 cuotas sin saber cuánto terminará pagando.
Así, el endeudamiento en la provincia deja de ser un dato económico abstracto y se convierte en una realidad concreta: familias que dependen del crédito para sostener el día a día y que, mes a mes, ven cómo esa deuda se hace cada vez más difícil de pagar. (Fuente: El Diario Nuevo Día)

