Una joven madre pide que le paguen sueldos atrasados desde diciembre para comprar útiles antes del inicio de clases
Yamila Gómez, trabajadora de la empresa IDEAR SAS en Río Gallegos, denunció el incumplimiento en el pago de los haberes correspondientes a diciembre, enero y los días trabajados de febrero, además del aguinaldo. La empleada asegura que continúan prestando servicios pese a la falta de salario y aportes previsionales, pero pide, sobre todo, para comprarles los útiles a sus hijas antes del comienzo de clases, que fue lo que, tras más de dos meses de espera, finalmente hizo que la paciencia de esta joven vecina de Río Gallegos se agotara y recurriera a Nuevo Día para dar a conocer su situación.
Yamila Gómez, trabajadora y madre, vecina de Río Galegos, expuso públicamente que desde diciembre, tanto ella, como sus compañeros de trabajo, no perciben sus haberes, incluyendo el Sueldo Anual Complementario, ni los días trabajados durante febrero.
Según detalló, pese a la falta de pago, continúan realizando relevamientos, informes técnicos y planos de habilitación comercial, es decir, trabajando para la empresa IDEAR, a pesar de lo cual, no hay soluciones a la necesidad de ellos. "La responsabilidad de pagar a tus empleados es tuya, no es de nadie más. Yo no tengo por qué saber que fulano le debe plata a él para que él me pague el sueldo", expresó.
Denuncias, amenazas y clima de temor
El conflicto no se limita al aspecto económico. Gómez relató que, tras realizar publicaciones en sus redes sociales reclamando el pago de los salarios, el propietario de la firma la habría increpado y exigido que eliminara el contenido en un plazo de dos horas bajo amenaza de denunciarla por calumnias e injurias.
"Me dijo que tenía conocidos y que le habían dicho con nombre y apellido que yo había sido la que había denunciado... me dijo que solita me metía un tiro en la pata", sostuvo, en referencia a una denuncia presentada ante el Ministerio de Trabajo que debía ser anónima.
La trabajadora también recordó un episodio previo de violencia hacia otra empleada. "Yo desde ese momento a él le tengo pánico. Estoy tratando de no hacer nada que a él lo enoje... le dije: ‘Bueno, pero yo te voy a grabar cuando hablemos' porque le tengo miedo", afirmó.
El inicio de clases y el impacto familiar
El reclamo se da en un contexto particularmente sensible: el inicio del ciclo lectivo en Santa Cruz. Gómez explicó que no puede afrontar la compra de útiles escolares para sus hijos ni los gastos de guardería necesarios para asistir a su trabajo.
Incluso, aseguró que propuso reducir su jornada laboral a la mitad para disminuir costos operativos personales y "cuidar el bolsillo" del empleador, ante la falta de liquidez que este argumenta.
Desde la empresa, según relató la trabajadora, justifican el incumplimiento salarial en deudas que mantendrían entes públicos como el Hospital local y Servicios Públicos, además de la espera de nuevas contrataciones directas. Sin embargo, los empleados remarcan que la obligación de pago es independiente de las cobranzas a terceros.
El Sindicato de Empleados de Comercio (SEC) ya tomó intervención brindando asesoramiento, mientras que ante el Ministerio de Trabajo se radicaron denuncias formales. No se descarta avanzar con una retención de tareas si la situación no se regulariza.
Por el momento, los trabajadores continúan cumpliendo funciones en un clima que describe como de incertidumbre y temor, a la espera de respuestas concretas y del pago de los salarios adeudados. (Fuente: El Diario Nuevo Día)

