Violencia doméstica en Santa Cruz: una persona pide ayuda cada seis horas y las atenciones se aceleraron casi 50%
Los últimos registros de las Oficinas de Violencia Doméstica muestran una concentración de casos durante el invierno. Nuevo Día cruzó los datos del Poder Judicial con estadísticas anteriores para establecer qué está pasando realmente y si la violencia viene creciendo.
La violencia doméstica volvió a aparecer esta semana entre las estadísticas judiciales de Santa Cruz, a partir de un nuevo relevamiento correspondiente a las dos principales ciudades de la provincia.
Los datos pertenecen a las Oficinas de Violencia Doméstica (OVD), dependientes de la Oficina de Género del Tribunal Superior de Justicia, que funcionan en Río Gallegos y Caleta Olivia.
Hay una aclaración importante: hablar de personas atendidas no es exactamente lo mismo que hablar de denuncias. Las OVD reciben a quienes concurren para denunciar, pero también brindan información y orientación y reciben derivaciones de comisarías, hospitales, establecimientos educativos y otras instituciones.
Una persona cada 5 horas y 50 minutos
Entre junio, julio y agosto de 2026, 379 personas acudieron a las OVD de Río Gallegos y Caleta Olivia por situaciones vinculadas con violencia doméstica. Fueron 242 atenciones en la capital provincial y 137 en la ciudad del norte santacruceño, según las cifras del último reporte de la Oficina de Género difundidas esta semana.
El Diario Nuevo Día llevó ese número a una dimensión cotidiana. Los tres meses comprenden 92 días. Eso significa que las dos oficinas recibieron, en promedio, 4,1 personas por día.
O dicho de otra manera: una persona buscó asistencia por violencia doméstica aproximadamente cada 5 horas y 50 minutos en Santa Cruz.
¿Está aumentando? Los números obligan a mirar más atrás
La comparación con otros períodos aporta un dato interesante. Un informe de la propia Oficina de Género difundido en marzo indicó que entre el 1° de enero de 2025 y el 5 de marzo de 2026 se habían registrado 926 personas afectadas en Río Gallegos y 344 en Caleta Olivia.
En total fueron 1.270 personas durante 429 días: un promedio cercano a tres por jornada, o una aproximadamente cada ocho horas.
Comparado con ese promedio, el ritmo registrado entre junio y agosto de este año resulta cerca de un 39% superior.
La comparación no permite afirmar por sí sola que exista una tendencia sostenida -los períodos tienen distinta extensión y pueden existir variaciones estacionales-, pero sí muestra que durante el último trimestre relevado las intervenciones volvieron a acelerarse de manera significativa.
Pero 2024 fue todavía peor
Hay otro antecedente que evita caer en una conclusión equivocada. Nuevo Día publicó en marzo de 2025 el balance anual elaborado por la Oficina de Género sobre lo ocurrido durante 2024.
Ese año, las OVD atendieron 1.824 personas: 1.145 en Río Gallegos y 679 en Caleta Olivia.
El promedio de aquel año fue todavía mayor: casi cinco personas por día, equivalente a aproximadamente una atención cada 4 horas y 49 minutos.
Por eso, los últimos datos no permiten hablar de un récord. Lo que sí muestran es algo quizás más preocupante: después de más de dos años de estadísticas elevadas, la violencia doméstica continúa generando miles de intervenciones judiciales y asistenciales en las dos principales ciudades santacruceñas.
Una problemática que atraviesa los años
Los informes anteriores también muestran que el fenómeno tiene una marcada incidencia sobre mujeres y niños.
En 2024, las mujeres representaron el 77,19% de las personas afectadas en Río Gallegos y el 88,76% en Caleta Olivia. Ese mismo año se contabilizaron además 538 niñas, niños y adolescentes afectados directa o indirectamente por situaciones de violencia doméstica.
La Oficina de Violencia Doméstica de Río Gallegos funciona desde 2013 y la de Caleta Olivia desde 2015. Ambas forman parte de un sistema creado para facilitar el acceso a la Justicia y realizar evaluaciones interdisciplinarias frente a situaciones de violencia.
Los números recientes, entonces, no describen un fenómeno nuevo ni permiten afirmar que Santa Cruz atraviese su peor momento histórico.
Sí dejan una imagen difícil de ignorar: durante los últimos tres meses relevados, antes de que terminara una jornada de seis horas, en promedio una nueva persona ya había llegado a una oficina judicial de Santa Cruz buscando ayuda por violencia dentro de su entorno familiar.

