Quién era Cecilia Burgadt, una de las víctimas de los cuatro femicidios que hubo en el país

La mujer de 42 años fue asesinada el pasado sábado y hallada en una vivienda de 4 de Enero al 8900, en barrio Las Delicias
martes, 17 de septiembre de 2019 · 09:28

El 24 de septiembre María Cecilia Burgadt iba a cumplir 43 años. Algunas de las celebraciones que tenía pensadas para la fecha era salir a pasear en el auto nuevo con sus hijas. Era la primera vez que iba a tener uno. Después de mucho sacrificio, con su trabajo como enfermera, pudo ahorrar lo suficiente para dejar atrás los tiempos vacíos y las colas de la C amarilla que esperaba sobre la Ruta 1 para ir a trabajar al Hospital Cullen.

Cuando estaba lejos de su casa en San José del Rincón, Cecilia nunca se desconectaba. Preguntaba a sus hijas (17 y 22 años), a cada rato, cómo estaba su abuela de 94 años, que está en cama y no puede moverse. Que si tenía el pañal bien puesto, que si había tomado los remedios que le tocaban, que si le faltaba algo, que ya volvía. "Era una mujer luchadora, perseverante. Ella perdió a su mamá, a su papá y a su hermano por cáncer. O sea que desde muy chiquita la peleó. Su abuela es la que la crió", empieza a contar una amiga del barrio de toda la vida, María José Díaz a UNO Santa Fe.

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"Ella luego vivió violencia familiar con la pareja padre de sus hijas, y pudo salir adelante. Estudió enfermería, después hizo la licenciatura. Sobre todo era una mujer recontraemprendedora y altruista porque ayudaba a medio mundo. Siempre con una sonrisa, divina, siempre amable. Tenía esa forma de escuchar, de decir «bueno ya vas a salir adelante». Con sus hijas era una madraza que siempre estaba presente dándoles lo mejor, enseñándole el camino de la vida, de la perseverancia", agrega.

Además, se mostraba como un ejemplo, una esperanza para las mujeres que sufrían violencia de género y apoyaba al movimiento que lucha por los derechos de las mujeres: "Ella nos decía que sigamos adelante, que es necesario. «Las mujeres podemos salir adelante, mirá cómo yo pude. Estoy acá parada, aunque me sigue molestando pero sigo acá». Nos daba todo el apoyo". Al mismo tiempo, apunta un dato: "Ella fue al secundario en Rincón, y en la promoción de ella ya hay dos compañeras asesinadas por violencia de género. Es muy duro esto".

 

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En relación al sospechado como femicida, vecinas, familiares y amigas de Cecilia no brindaron demasiados detalles con el fin de no entorpecer la causa judicial, y de resguardar a las hijas de la mujer.

Al mismo tiempo, detallaron que el detenido S. M. de 49 años "sabía desde un primer momento dónde estaba Cecilia, se calló la boca y no dijo nada, porque la búsqueda era pública. El femicida siempre conoce todos los movimientos de la víctima. Saben dónde estamos, qué hacemos, cómo vamos. Él era el mediador con el tema del auto. Está involucrado y es el primer sospechoso. Era el amigo, tenía un vínculo". Cabe recordar que según fuentes policiales y del Ministerio de Seguridad, el hombre confesó el crimen al ser detenido el sábado y tenía en su poder el auto en cuestión, un VW modelo Gol con chapa patente AQN 055.

Por su parte, desde la Mesa Ni Una Menos de Rincón (NUM Rincón) repudiaron que a una de las hijas de Cecilia al intentar hacer el pedido de paradero de su madre, le dijeron que vuelva más tarde. Tanto esta información como la crítica, la hizo también el fiscal Marcelo Fontana quien detalló: "Cuando la hija se constituyó en la comisaría le dijeron que esperara ocho horas y eso no puede ser, tienen que tomarla en el momento y me tienen que avisar a mí. Las horas se pueden ganar en cuanto a tiempo para buscar a una persona con los datos que aportan. Es importantísimo". Durante el velorio, la joven le repitió a sus allegados varias veces: "Mi mamá nunca me dejaba de contestar, siempre estaba atenta a nosotras y yo ya sabía que esto iba a terminar mal". Por su parte Díaz remató: "Uno conoce a sus familiares sabe. Si siempre estás activa y de repente desaparecés, algo pasa".

"Nosotras estamos convencidas de que fue un femicidio, como fue el caso de Carla Morel. El de Morel lo llevaron a un caso de inseguridad como si cualquiera de nosotras que va por las calles corre el mismo riesgo que un hombre, aparte en ambos casos conocían a las víctimas y tenían un vínculo", recordaron desde NUM Rincón. Y agregaron sobre las hijas: "Las estamos acompañando y asesorando. Desde la mesa tenemos a una abogada, así que estamos a disposición para que ellas vean".

 

Piden seguridad

Cecilia era el único sustento económico que había en el hogar de las cuatro mujeres. "Nos preguntamos si van a recibir una pensión y si van a tener contención psicológica las chicas. Además tienen a la abuela de Cecilia. Tienen 17 y 22 años las chicas, quedaron solas. Es muy duro", observaron desde NUM Rincón. Asimismo, se preguntaron: "¿Quién protege a las víctimas? ¿Quién pone medidas de seguridad para que no pase nada? Sabemos que hay familias de agresores que en otras ocasiones a veces les cuesta aceptar lo que hicieron. Quién cuida a la familia de las víctimas cuando la situación del femicidio es bastante compleja. La medida de protección que la policía pase dos o tres veces por ronda no es segura, hay que perseguir a los agresores no a las víctimas. Se vuelve todo en contra".

Sobre las próximas manifestaciones, desde NUM Rincón adelantaron: "Vamos a hacer y acompañar las marchas, para reclamar la emergencia en violencia de género. Ayer fue Cecilia, hoy en Chascomús, en Río Negro. Mañana podemos ser nosotras, no sabemos".

 

Nueve horas para denunciar violencia de género

Desde NUM Rincón señalaron que se trata del quinto femicidio en lo que va del año en el departamento La Capital. Al ser consultadas si es usual que no tomen las denuncias por violencia de género a las víctimas en la comisaría de la localidad costera, describieron: "A veces suele pasar que toman la denuncia, o a veces está culturalmente esto que «no porque ya vuelve», que «si vuelven, me hacen trabajar al cuete». No tiene que ver solo con el personal policial sino que tiene que ver con que no hay un seguimiento de los casos, y el proceso es muy largo. La mujer viene a hacer la denuncia a la comisaría, después tiene que ir a fiscalía, después al juzgado de familia, después a la municipalidad a buscar el botón y después tiene que traer ella misma a la jurisdicción donde vive el agresor la medida de distancia. Es lo que denunciamos, que se unifique y se centralice todo en la comisaría y que sea enviado por fax o mail pero que se resguarden a las víctimas. El mismo Estado es quien las está exponiendo".

"A la mujer le lleva entre ocho y nueve horas hacer todo este circuito. A fiscalía vas a sacar un turno y hay 20 mujeres adelante tuyo. Hemos acompañados casos desde Rincón hasta Santa Fe. Imaginen alguien de San Javier, Santa Rosa del Calchines o Laguna Paiva. Ni hablar los fines de semana o feriados en que el juzgado de familia te otorga la medida de distancia ratificada recién cuando vas un día hábil. Fiscalía, en caso de que caiga un viernes por la noche, te da por 72 horas una medida de distancia provisoria y la exclusión del hogar del agresor si es que no lo privan de su libertad. Pero después, falta una forma de medida reparatoria que sea el agresor quien venga a firmar a una comisaría dónde está trabajando, que no se puede juntar con personas que lo lleven a cometer delitos o que no puede estar involucrado en hechos de violencia salvo en defensa propia, que no pueda salir del país. Empezar a tener medidas y penas ejemplificadoras", agregaron.

Al mismo tiempo denunciaron sobre las horas que lleva hacer una denuncia por violencia de género: "Tenés que pensar que tenes que ir a buscar a tu hijo a la escuela, que tenes que ir a trabajar porque te van a echar. Si es que tenes la suerte de tener un trabajo. Es otra cuestión, porque si tenes un trabajo precarizado o si no entiende la patronal te echan. Todas las dificultades. Luego, volver a la comisaría que queda cerca de la casa del agresor para entregar el oficio con todo el riesgo, el miedo y el temor que tiene esa carga. El Estado debería garantizar esa acción, que es lo que no ocurre. Otra de las causas por la cual a veces las mujeres desestiman las denuncias es la cuota alimentaria. Porque nos dicen "si va preso, como hago si toda la vida me dedique a criar a mis hijos y a atender la casa y no tengo trabajo. Es más si tienen trabajo con quien dejan sus hijos o hijas, si no hay jardines vespertinos".

"Como mesa exigimos una guardia las 24 horas en Rincón, que esté presente un equipo y que no sea solo telefónica la atención", sentenciaron.

 

Cuatro femicidios en un fin de semana

Además de la muerte de Cecilia, otros tres casos de femicidios ocurrieron este fin de semana. Navila Garay, de 15 años, fue asesinada a golpes y la enterraron en el jardín de una casa en Chascomús; a Vanesa Caro, de 38 años, su ex la prendió fuego delante de sus hijos en Lomas de Zamora y falleció a causa de las graves lesiones que tenía su cuerpo seis meses después del ataque; y a Cielo López, de 18 años, la hallaron completamente descuartizada en una zona de casaquintas de Neuquén.

 

Uno Santa Fé