El general torturador, apoyado por el kirchnerismo, sigue al frente del Ejército

Nuevo Día te  muestra dos casos representativos de desapariciones y torturas expuestos en la CONADEP que demuestran el currículo de Cesar Milani,  ratificado como jefe del Ejército a días de cumplirse 30 años de  democracia, pero quien  que debería ser sometido a la justicia.

jueves, 19 de diciembre de 2013 · 00:00

Con 39 votos a favor y 30 en contra fue aprobado en el senado el pliego del jefe del Ejército, César Milani, que había sido cuestionado por sectores de la oposición y organismos de Derechos Humanos. La votación se llevó a cabo después de un largo debate de más de cinco horas, aunque solo resta minutos para saber el preciado currículum de un personaje que representa de  nuestra historia peor que fue ratificado en el cargo pro un gobierno nacional que contradictoriamente levantó  las banderas de los Derechos Humanos de la década del 70.

A ocho dias  de haber festejo los 30 años de democracia, no esta de más conocer porque Milani debe someterse al justicia e incluso ser declarado culpable.  Algo que forma parte del relato.

El caso Ledo

La primera se refería al sumario instruido por el subteniente César Milani, por orden de su superior, capitán Esteban Sanguinetti. Dicho sumario se inició el 28 de julio de 1976 por la “deserción” del soldado conscripto Agapito Alberto Ledo. Concluyó dos días después. Adujeron que “el soldado Ledo había fugado del vivac del batallón de Montero, provincia de Tucumán, el 17 de julio pasado”.

Constituía falta grave: lo consideraron desertor. Suscriben la resolución el sargento ayudante Roberto Lotero y los mencionados Milani y Sanguinetti.

Fue el mecanismo aplicado para la desaparición forzada de jóvenes que se encontraban cumpliendo el servicio militar, y su consiguiente asesinato.

Fueron 129 soldados secuestrados, desaparecidos y asesinados durante la dictadura militar, según la investigación del capitán retirado José Luis D’Andrea Mohr.

La desaparición del conscripto Ledo está registrada en el anexo original de la Conadep, en página 249. La denuncia de la madre también consta en el informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (caso 3.518).

El caso Olivera

El otro caso surge de la denuncia formulada por Ramón Alfredo Olivera el 21 de agosto de 1984, ante la Comisión de Derechos Humanos de La Rioja y ratificada este año ante la Justicia federal.

La investigación la lleva adelante el fiscal Darío Illanes. La denuncia de Olivera refiere al allanamiento de su domicilio, de donde se llevaron detenido a su padre al Batallón de Ingenieros 141, donde lo torturaron.

Al día siguiente, lo dejan en la vereda de su vivienda, hemipléjico. Luego detienen a Ramón y le aplican distintos tormentos. El propio Milani –que comandó ambos operativos– lo presenta al juez, hostigándolo y amenazándolo de manera continua.

Cuando el propuesto jefe del Ejército se presentó –aparatosamente– ante la Justicia federal en Tucumán y La Rioja, negó de forma rotunda su participación. Sin embargo, pronto quedó en evidencia la mendacidad de sus coartadas.

El sumario que dio por desertor a Ledo está documentado. No lo pueden ya falsificar ni hacer desaparecer. El legajo de la Conadep en el que la madre del soldado denuncia la desaparición de este y responsabiliza al jefe de Milani, capitán Esteban Sanguinetti, se encuentra en la causa radicada en el Juzgado Federal Nº 1 de Tucumán.

Luego de demorar cinco años el requerimiento del fiscal, el juez Daniel Bejas, en agosto de este año, tomó declaración indagatoria a Sanguinetti y decretó su procesamiento como presunto autor del delito de privación de la libertad y homicidio calificado en la persona de Alberto Agapito Ledo.

En la indagatoria, Sanguinetti reconoce que ordenó al subteniente Milani “investigar” y labrar el sumario correspondiente. Se encuentra preso.

Por el otro proceso, el fiscal Illanes ha avanzado en la investigación, que desacredita las excusas de Milani. Varios testigos corroboraron la veracidad de la denuncia. (Fuente: La Voz del Interior-  Rubén Arroyo. Abogado y miembro de la ex Conadep)