Estela de Carlotto pudo abrazar a su nieto, tras 36 años

El encuentro de la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, y su nieto recuperado, Guido Montoya Carlotto, se concretó este jueves, en medio de una gran expectativa, aunque su familia decidió que ese ansiado y prometido abrazo luego de 36 años de búsqueda se produjera en la intimidad y fuera resguardado con máximo hermetismo.

jueves, 7 de agosto de 2014 · 00:00

A última hora de la noche, Abuelas de Plaza de Mayo emitió un comunicado en el que informó que "felizmente Guido Montoya Carlotto ya pudo abrazar a su familia, que lo buscó sin pausa y de forma incansable durante 36 años".

El encuentro íntimo se produjo por la tarde, "en la ciudad de La Plata", indicó la entidad.

Luego de que la reunión fuera confirmada por el diputado Remo Carlotto y por el secretario de Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires, Guido "Kibo" Carlotto, hubo guardias periodísticas en la sede de Abuelas en La Plata y también en el domicilio particular de la titular de la organización.

En este sentido, las Abuelas hicieron un llamado "a los medios, a la sociedad en general, y a la justicia en particular, a respetar la intimidad de Guido y sus allegados, para que nuestro nieto pueda encarar el proceso de restitución de identidad con sus tiempos y acorde a sus posibilidades", tal como se ha hecho "con todos los nietos encontrados durante estos 37 años de búsqueda".

En el comunicado, Abuelas lamentó que desde que este martes se conoció la noticia "circuló información de forma indiscriminada, que desde la institución nunca hubiésemos dado a conocer, ya que la intimidad de los nietos es siempre nuestra prioridad".

"Lamentamos que muchos de los datos hayan sido brindados por el mismo Tribunal Federal N° 1, encabezado por María Romilda Servini de Cubría, la magistrada que pocas horas antes había dado la noticia de la restitución a Estela de Carlotto", añadió la entidad.

El encuentro se manejó con máximo hermetismo, luego de los cuestionamientos de la familia Carlotto a la jueza María Servini de Cubría por haber difundido a la prensa el nombre del nieto recuperado, lo que obligó a acelerar los anuncios oficiales e íntimos.

La titular de la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (Conadi), Claudia Carlotto, señaló este miércoles que el nombre de Ignacio Hurban "se filtró" en el Juzgado Federal 1 de la Capital Federal y agregó: "Si yo no lo llamaba por teléfono, se enteraba por la televisión; y eso no es algo bueno cuando se necesita serenidad".

El diputado Remo Carlotto también cuestionó a la jueza por haber difundido el nombre del joven, de 36 años, quien el mes pasado se había sometido voluntariamente a un estudio de ADN y demostró que era el hijo de Laura Carlotto y otro joven militante montonero asesinado, llamado Oscar Montoya.

"La difusión del nombre por parte de la jueza no colabora con el reencuentro", indicó el legislador, el encargado de anunciar luego que el encuentro entre su madre y su sobrino se produciría este miércoles por la tarde en La Plata.

El nieto recuperado 114 estaba "de muy buen humor", "muy jovial, de muy buen ánimo" tras conocer su nueva identidad, indicó el vicedirector del conservatorio de música "Ernesto Mogávero", Luis "Quique" de Olaso, quien explicó que por la mañana Hurban lo había llamado para avisarle que, por la trascendencia del caso, no iba a concurrir a dar clases.

De Olaso describió al nieto de Carlotto como un fanático hincha de River que "tiene un sentido del humor muy fino, muy irónico" y manifiesta "un buen humor constante".

"Desde hace muchísimo tiempo es un generador de música de manera constante, con todo tipo de propuestas. Lo más reciente que hizo fue un concierto con la orquesta sinfónica de Olavarría, presentando material propio. Graba constantemente, edita discos, es una máquina de producir música", prosiguió en declaraciones reproducidas por el portal de Olavarría El Popular.

El docente dijo además que a Guido lo conoce "desde hace unos cuantos años", pero que "nadie sabía absolutamente nada de que se había hecho estos estudios" de cotejo de ADN, por lo que "fue una sorpresa muy grande para todos".

"Sabíamos que se había criado en el campo, que vive en Loma Negra, un pueblito cercano, una villa obrera. Nunca trascendieron estas cuestiones de su intimidad. Tampoco sé en qué momento se enteró o sospechó que había sido adoptado o que podía ser un hijo de la época de la represión", subrayó.

Por su parte, Carlotto calificó como "un día de gloria" la primera jornada después de haber encontrado a su nieto Guido y aseguró: "Voy a seguir yendo a Abuelas para buscar todos los nietos que faltan".

Sobre los motivos por los que el hijo de Laura Carlotto llegó a Olavarría, dijo que "todo eso hay que investigarlo porque está todo en incógnita".

"Sabemos que es gente que vive en el campo, que se lo llevó alguien de acá, de La Plata, porque no podía tener hijos esa señora", explicó, y destacó que "lo debe haber criado gente que ignoró totalmente porque eran peones, gente muy buena, porque si él es bueno y está bien, es por algo".