Sociedad

Mario, el nieto recuperado 119: su mamá está viva y se van a reencontrar

Él mismo descubrió que nació en cautiverio. Vive en Santa Fe. Ya habló con su madre. 'Todo esto me parece mágico. Pero es terrible'
lunes, 30 de noviembre de 2015 · 16:07

Un hombre de 38 años que vive en el pueblo santafesino de Las Rosas descubrió que nació en cautiverio durante la dictadura militar, en Tucumán, y adelantó que se encontrará con su madre, de la que fue separado al nacer.


"Todo esto me parece mágico. Pero es terrible e impresionante a la vez", declaró hoy Mario Bravo.

Adelantó que posiblemente mañana se reúna en Buenos Aires con su progenitora, que vive en Tucumán y tiene otros seis hijos.


 Abuelas de Plaza de Mayo adelantó que se encuentran preparando una conferencia de prensa en la que informarán del asunto, ya que Bravo podría constituirse en el nieto número 119 recuperado por el organismo humanitario.


El hombre, que vive en el pueblo Las Rosas de Cañada de Gómez, contó que habló días atrás por teléfono con su madre.


"Estuvo dos años en cautiverio" durante la gobernación de facto del militar Antonio Bussi y allí dio a luz "pero ella no sabía si yo era varón o nena, según me contó, porque le pusieron una capucha y no me vio".


"Ella en 2007 empezó a buscarme, fue a Abuelas de Plaza de Mayo, y lo primero que hizo fue dejar su muestra de sangre en el banco nacional de datos genéticos", explicó.


Bravo, que también había dejado su muestra de sangre en el banco genético, contó que se enteró del resultado positivo de los estudios porque "me llamaron hace 10 días de la Secretaría de Derechos Humanos".


"Abuelas es un organismo intermediario, que lucha porque se descubra la verdad, pero no puede meterse en el proceso", resaltó y confió que actúa "para que uno pueda hacerse el adn y se compare con la base de datos".


Bravo no pudo confirmar si su padre está desaparecido y aseguró que "recién mañana va a ser el encuentro y ahí voy a saber no todo pero muchísimas cosas más" y confió que su madre "tiene una ansiedad terrible".


"Hasta ahora sería el único caso" de reencuentro de una persona nacida en cautiverio y su madre, consignó y confió que cuando hablaron por teléfono "ella cuenta cosas desgarradoras" del cautiverio.