Causa Ciccone

La ex de Vandenbroele cree que es más seguro que siga preso

La mujer teme que a él le pase “algo” si lo liberan. Dice que está demostrado el vínculo con Boudou y eso preocupa al Gobierno.
domingo, 1 de marzo de 2015 · 15:12

"Alejandro Vandenbroele, tiene que ir a Uruguay y declarar, pero mientras tanto debe seguir bajo las órdenes de la Justicia. Porque yo me pregunto: ¿es seguro que Vandenbroele esté libre? Yo lo quiero vivo porque es el padre de mi hija y no quiero vivir con la incertidumbre de que le ocurra algo, como por ejemplo un accidente como ya pasó otras veces”. Fue el final de la entrevista con Laura Muñoz, en el living de la casa que alquila en Chacras de Coria.

Desde su posición confió: "Pienso que el Gobierno está muy preocupado con esta situación, que demuestra claramente que Vandenbroele conoce al actual vicepresidente Amado Boudou y es un aliado suyo, Si no fuera así, ya lo habrían dejado solo evitando un conflicto diplomático con Uruguay. Por el contrario, creo que lo van a defender con uñas y dientes”.

Vandenbroele es un abogado que figuraba como titular de The Old Fund, una sociedad que se quedó con el control de Ciccone Calcográfica y es señalado como testaferro del Vicepresidente. Ahora está detenido a pedido de la justicia uruguaya, que ha solicitado su extradición.

La mujer es madre de tres hijos, la menor de su matrimonio con Vandenbroele, con el que estuvo casada cuatro años y del que aún no está divorciada: "Es un trámite que por ahora está suspendido, diría que es una situación incierta”, reconoció.

Dijo que aportó lo que sabe a la Justicia, aunque confesó que "hay muchas cosas que no he dicho y otras que no voy a decir nunca porque no corresponde que las diga, mientras que hay otras que son muy dolorosas y prefiero no contarlas”.

Esa ambivalencia tiene su explicación para la mujer: "Siempre uno calla algo también como resguardo. Por esas razones me las guardo y ojalá nunca las tenga que decir, pero sé cosas de mucha gente que me daría pena contarlas porque les haría un enorme daño, pero principalmente porque pienso que esas personas aún tienen tiempo de arrepentirse. En otras palabras a ellos les estoy dando la chance de que lo hagan”.

 

Otros tiempos
De ese pasado en pareja, Laura Muñoz recordó que "a poco de casarnos -en Buenos Aires- nos vinimos a vivir a Chacras. Él (por Vandenbroele) decía que le gustaría trabajar con vinos y que acá tenía gente conocida. Teníamos una relación de pareja normal. Yo siempre estuve aislada de la política y de sus negocios, pero juntos veíamos ‘A dos voces’ y a Nelson Castro”.

Pero esa relación cambió en 2009. Todo se rompió: "Su forma de ser y actuar cambió. Yo supe de los entramados, de los arreglos y de muchas cosas que, en ese momento, no podía creer y que después no pude aceptar ni compartir y por eso llegó el tiempo de las denuncias”.

Y a renglón seguido agregó: "Pensé que si yo decía la verdad sobre lo que sabía me iban a proteger, pero fue al revés. Me desprotegieron, los medios oficiales me atacaron. También hubo una Justicia que me quiso hacer pasar por loca, llegando al extremo de hacerme un estudio psiquiátrico por mes, durante seis meses”.

Rescató una anécdota cuando señaló que "una vez en el Cuerpo Médico Forense me sentaron en medio de varios presos, hasta que un médico me sacó del lugar, asegurándome que era una víctima que la propia Justicia estaba revictimizando”.

Casi sin pausa, la mujer confió: "Desde el Gobierno sacaron al fiscal Carlos Rívolo y al juez Daniel Rafecas. Es decir que no tuve el apoyo de nadie. Me desalojaron de mi casa, lo que se tradujo en una presión y un ahogo económico.

Entonces decidí hablar porque al hacerlo me preservaba de que no fuera a terminar en un neuropsiquiátrico ni me fueran a matar. Porque yo no soy como Cristina (en referencia a la Presidenta) que agarra un micrófono y le habla a todos los que quieran o no escucharla. Mi camino es seguir hablando y que mi voz llegue a la mayor cantidad de gente. Y en esto estoy poniendo mi energía y mi tiempo”.

 

La detención
El pasado viernes 20, a las 21, Alejandro Vandenbroele fue detenido en la puerta de la casa de Laura Muñoz cuando regresaba de un paseo con la hija de ambos, a la que visitaba semanalmente.

Y la pregunta se hizo necesaria: ¿Cómo es la relación padre e hija? "Siempre traté que ese vínculo con su hija fuera excelente. Sobre la detención, la nena sólo imagina que algo raro sucedió esa noche, pero la detención no la vio porque yo la tomé en brazos y a la carrera entré a la casa. Sin embargo, ese vínculo familiar lo tiene que resolver Vandenbroele”.

Sobre cómo imagina -o espera- que termine todo esto, Muñoz confió: "Creo que la muerte del fiscal Nisman nos golpeó a todos y hoy la gente dijo basta.

Ahora quiero justicia, basta de atropello, simplemente queremos que nos dejen trabajar con libertad. Y si la Justicia puede actuar con independencia este caso deberá llegar a buen puerto y pagarán aquellos que tengan que pagar y como tengan que pagar. Espero que los ladrones de guante blanco sean tratados igual que los de gallina o los ciudadanos de a pie, con la misma dureza o más”.