Sociedad

Quién es Marco Antonio Estrada González, el capo narco más poderoso del país

Desde su prisión domiciliaria en Nordelta controla 10 laboratorios de cocaína en el Bajo Flores. Tiene un ejército de 300 soldados y 50 sicarios.Paga $20 millones mensuales en coimas. Fue miembro de Sendero Luminoso
sábado, 28 de marzo de 2015 · 12:40

 

Una reciente denuncia lo volvió a poner en el ojo del huracán: aunque cumple los últimos años de una insignificante condena por narcotráfico y otros delitos en un lujoso country del Tigre,Marco Antonio Estrada González, alias "Marcos" o "Gordo",dirige una fábrica de cocaína en el seno de la villa 1-11-14, donde controla15 manzanas de territorio liberado. La acusación partió de Jorge Rodríguez, un ex investigador del Ministerio de Seguridad que denunció a sus jefes por inacción. El ex asesor de Nilda Garré contó con lujo de detalle cómo opera la organización que con mano de hierro dirigen esteciudadano peruano de 52 añosy el resto de sus hermanos.

Marcos llegó a la Argentina de manera ilegal en 1997. Por esos días, Julio Chamorro Revollar se había hecho del control de la venta de droga en la villa 1-11-14, luego de asesinar a su anterior "dueño", el paraguayo Julio Valderrama. Apenas dos años después, el 12 de febrero de 1999,Marcos y dos ex compañeros en el grupo terrorista peruano Sendero Luminoso, los hermanos Ramos Mariños, Alionzo Rutillo ("Ruti") e Isidio Teobaldo ("Meteoro"), acribillaron a Revollary a dos de sus guardaespaldas, mientas jugaban el fútbol en una zona conocida como la "Canchita de los paraguayos". Ese triple crimen marcó el inicio del reinado de la organización González Estrada.

Los tres cayeron presos en 2001 por narcotráfico. A Marcos lo condenaron a tres años y medio de prisión en 2004 y fue el primero en quedar en libertad al poco tiempo. Entonces, decidiótraicionar a sus socios, acaparar el narconegocio y forzar el exilio de los hermanos Ramos Mariños a la villa 31 bis de Retiro. La jugada derivó en una guerra que se cobró más de 20 vidas.

El episodio más sangriento y conocido de la batalla por el control del narcotráfico en la villa 1-11-14 ocurrió el 29 de octubre de 2005, en el Bajo Flores, durante una procesión del Señor de los Milagros, un Cristo considerado milagroso en Perú, ya que un mural con su rostro ha sobrevivido a varios terremotos en una pared de Lima. Ese día, los hermanos Ramos Mariños y sus sicariosdispararon a mansalva contra el desfile de peregrinos, del que pensaban que iba a participar Macros. Sin embargo,el capo narco no había asistido y sus ex socios terminaron acribillando a 13 personas, cinco de las cuales murieron, entre ellas, un bebé. Ruti se entregó cuatro meses después y fue condenado a 18 años de prisión. En abril de 2006, Meteoro fue ametrallado. Fue el final de la guerra.

Con el tiempoMarcos se convirtió en al jefe supremo de la villa 1-11-14. Según la reciente denuncia de Jorge Rodríguez, instaló10 laboratorios de clorhidrato de cocaína de máxima pureza, que soncustodiados por 300 hombres armados. En la organización trabaja toda su familia: esposa, suegra, hermanos, primos, sobrinos.

Una reciente denuncia lo volvió a poner en el ojo del huracán: aunque cumple los últimos años de una insignificante condena por narcotráfico y otros delitos en un lujoso country del Tigre,Marco Antonio Estrada González, alias "Marcos" o "Gordo",dirige una fábrica de cocaína en el seno de la villa 1-11-14, donde controla15 manzanas de territorio liberado. La acusación partió de Jorge Rodríguez, un ex investigador del Ministerio de Seguridad que denunció a sus jefes por inacción. El ex asesor de Nilda Garré contó con lujo de detalle cómo opera la organización que con mano de hierro dirigen esteciudadano peruano de 52 añosy el resto de sus hermanos.

Marcos llegó a la Argentina de manera ilegal en 1997. Por esos días, Julio Chamorro Revollar se había hecho del control de la venta de droga en la villa 1-11-14, luego de asesinar a su anterior "dueño", el paraguayo Julio Valderrama. Apenas dos años después, el 12 de febrero de 1999,Marcos y dos ex compañeros en el grupo terrorista peruano Sendero Luminoso, los hermanos Ramos Mariños, Alionzo Rutillo ("Ruti") e Isidio Teobaldo ("Meteoro"), acribillaron a Revollary a dos de sus guardaespaldas, mientas jugaban el fútbol en una zona conocida como la "Canchita de los paraguayos". Ese triple crimen marcó el inicio del reinado de la organización González Estrada.

Los tres cayeron presos en 2001 por narcotráfico. A Marcos lo condenaron a tres años y medio de prisión en 2004 y fue el primero en quedar en libertad al poco tiempo. Entonces, decidiótraicionar a sus socios, acaparar el narconegocio y forzar el exilio de los hermanos Ramos Mariños a la villa 31 bis de Retiro. La jugada derivó en una guerra que se cobró más de 20 vidas.

El episodio más sangriento y conocido de la batalla por el control del narcotráfico en la villa 1-11-14 ocurrió el 29 de octubre de 2005, en el Bajo Flores, durante una procesión del Señor de los Milagros, un Cristo considerado milagroso en Perú, ya que un mural con su rostro ha sobrevivido a varios terremotos en una pared de Lima. Ese día, los hermanos Ramos Mariños y sus sicariosdispararon a mansalva contra el desfile de peregrinos, del que pensaban que iba a participar Macros. Sin embargo,el capo narco no había asistido y sus ex socios terminaron acribillando a 13 personas, cinco de las cuales murieron, entre ellas, un bebé. Ruti se entregó cuatro meses después y fue condenado a 18 años de prisión. En abril de 2006, Meteoro fue ametrallado. Fue el final de la guerra.

Con el tiempoMarcos se convirtió en al jefe supremo de la villa 1-11-14. Según la reciente denuncia de Jorge Rodríguez, instaló10 laboratorios de clorhidrato de cocaína de máxima pureza, que soncustodiados por 300 hombres armados. En la organización trabaja toda su familia: esposa, suegra, hermanos, primos, sobrinos.

A su retorno, Marcos fue absuelto por la masacre de la "Canchita de los paraguayos". Y con un ejército de cincuenta abogados a su lado,logró que dos megacausas por narcotráfico en su contra se resolvieran en dos juicios abreviados y una condena unificada de 10 años. Iba a quedar libre en julio del año pasado, cuando se cumplieran dos tercios de su pena, pero lo hicieron terminar el secundario y estudiar mecánica, yquedó en libertad cinco meses antes.Fijó su domicilio en Nordelta.

El primero de esos juicios abreviados fue por la venta de droga desde la villa. Esa causa derivó en el operativo ordenado por el juez Ballestero y en su pedido de captura internacional. Recién en 2012 fue condenado. Perodurante un allanamiento a su celda en la cárcel de Devoto las autoridades encontraron 12 celulares, a partir de los cuales comprobaron que seguía manejando el negocio desde la prisión. Su poder era tal, queuno de esos móviles era uno de los dos teléfonos satelitales que había en el país. Un testigo clave en esa causa fue su contador, un ex adicto que anotaba en un libro la cantidad de droga que se llevaban los vendedores y que terminó entregando a Marcos y otros "generales". Entonces llegó la última condena, en 2013, a10 años de prisión. Fue una jugada majestuosa de sus abogados frente una Justicia liviana y entregada.

Los padres de Marcos fueron una ama de casa y un empleado de correo, que tuvierondoce hijos, seis hombres y seis mujeres, la mayoría de los cuales viven en Argentina e integra la organización Estrada González. Los otros controlan la pata del grupo de Lima. Buena parte de ellos empezaron a trabajar de chicos en Perú vendiendo la ropa que cosía su padre para abultar el sueldo.

Años más tarde, Marcos llegó a la Argentina con dinero que le dio uno de sus hermanos cuando vendió un taller de confecciones que tenía en Lima en plena hiperinflación, durante el primer gobierno de Alan García. Según recordó alguna vez, vivió en un hotel en Brasil y Sáenz Peña, luego se mudó a Quilmes, regresó a la Ciudad de Buenos Aires, y se instaló en un conventillo en Independencia y La Rioja, hasta que el lugar cerró y se fue a vivir a la villa 1-11-14. Pero él asegura que estuvo poco tiempo en el asentamiento y se fue cuando pudo, no sin antes abrir algunos negocios.

"La vida en la villa es muy dura, todos los días la policía hace persecuciones, en especial, le diría yo, hacia los ciudadanos paraguayos y peruanos", contó hace un tiempo desde la cárcel.

Aunque es devoto del Señor de los Milagros,Marcos impidió que el Papa Francisco construyera una capilla en el Barrio Illia, una zona de monoblocks dentro de la villa 1-11-14, a donde los Estrada González buscan extender su reinado. En su momento, el entonces arzobispo porteño Jorge Bergoglio compró un terreno para edificar una pequeña iglesia que le habían solicitado los curas y vecinos de la zona. ¿Qué hicieron los narcos?Le llenaron la zona de adictos para que le arrojen piedras a los camiones que ingresaban materiales al barrio. No llegaron a levantar los cimientos.

En Lima aseguran queMarcos paga unos 20 millones de pesos al mes en coimas. La cifra podría parecer exagerada, pero sus cocinas de cocaína tienen capacidad para producir hasta 12 kilos de droga por día, que se venden a unos 12 mil dólares cada uno en el mercado negro.

Al parecer, el arreglo incluye no matar alos gendarmes apostados en los alrededores de la villa, que jamás ingresan al barrio y se limitan a solucionar conflictos vecinales, mientras a 8 kilómetros de la Casa Rosada se fabrica clorhidrato de cocaína de hasta un 93% de pureza.