Sociedad

Mascotas: el gato gana terreno al perro

Mañana es su Día Internacional y hay que celebrar: es cada vez más elegido por las familias por su adaptación a ambientes chicos y su autonomía. En Argentina ya hay 4 millones de gatos domésticos.
viernes, 19 de febrero de 2016 · 10:19

Por su personalidad y forma de ser únicas y atrapantes, no sorprende que tengan un día para ellos. Porque sólo con festejar el 29 de abril junto a los demás animales comunes y corrientes pareciese no ser suficiente, los gatos celebran mañana su Día Internacional. La efeméride es una simple excusa y tiene su origen en que el 20 de febrero de 2009 fue sacrificado Socks, el gato del ex presidente estadounidense Bill Clinton, y quien tomara un gran protagonismo en la Casa Blanca mientras estuvo vivo.

Fue tal la trascendencia mediática del felino que se fijó esa fecha como el día para que todos sus pares celebren su día. La celebración viene acompañada de una tendencia creciente: cada vez las personas se inclinan más por los gatos que por los perros a la hora de adoptar una mascota.

"Hay muchas cosas que tienen que ver en esta tendencia. Una de ellas es el tipo de vida que lleva el ser humano, ya que cada vez vivimos más en departamentos y casas chicas, y el gato se adapta a estos espacios reducidos. Además pasamos más tiempo afuera y tenemos menos para dedicarle a ellos. Y la ventaja del gato es que no hay que sacarlo a pasear, regula su alimento y va a hacer solo sus necesidades. Necesitan menos atención y mantenimiento, y se adaptan con mayor facilidad al tipo de vida que llevamos. Y si estamos 10 ó 12 horas trabajando, los gatos pueden arreglárselas solos”, destacó el veterinario José María Bayo, quien resaltó que algunos perros también lo hacen ("por eso hay furor por los perros chicos, como los caniches o los yorkshires”, contó).

En sintonía con la ciclotimia características de estos animales, además de la de hoy hay otras dos fechas que también han sido designadas como "Día del gato”: 8 de agosto y 29 de octubre, y resulta difícil consensuar una sola. Como sea, y ante la posibilidad de ofender a los felinos, mejor agasajarlos sea el día que sea.

"En mi casa nunca habíamos tenido mascotas, entre otras cosas porque tenemos un jardín muy chico y porque no somos muy bicheros. Pero una prima nos dejó una gata y nos terminó cambiando la vida, hasta le poníamos un plato en la mesa familiar el 29 de abril. Nos terminó comprando. La prueba está en que Flora murió y nos pegó a todos. Mis padres ya adoptaron a otra: Renata”, destacó Beatriz (29), una de las tantas mendocinas "gateras”.

"El gato es la mascota del futuro y va a terminar reemplazando al perro justamente por su autonomía, su capacidad a adaptarse a lugares pequeños y su soledad”, auguró Bayo.

Más autonomía que el perro
Tal como destacó el veterinario consultado por Los Andes, son cada vez más las personas que eligen la compañía de un gato, inclinándose por esta especie antes que por un perro. Y eso que los perros, históricamente, han sido los compañeros ideales y los mejores amigos del hombre.

"Para el estilo de vida que llevo -me gusta no estar mucho encerrada en mi casa o escaparme los fines de semana- lo más conveniente es tener gatos. Le dejás la ventana abierta, sus piedritas sanitarias, comida y agua y puede estar hasta dos días así. Un perro necesita compañía y sufre si está solo, tenés que dejarlo con alguien”, destacó Nadia (32), quien vive en Godoy Cruz con su novio y dos gatos: Manak y Astor.

Más allá de la inevitable comparación, carece de sentido intentar hacer una competencia entre perros y gatos. "Son distintos, el gato te presta atención a su manera. Si estás mucho tiempo afuera, probablemente cuando vuelvas se va a hacer el ofendido y te va a ignorar. Pero se le va a pasar y se te va a acercar para ronronear, acariciarte la pierna y buscar que le hagas cariño. El perro te hace toda una fiesta cuando volvés: salta, se tira, ladra. El gato demora más en entrar en confianza”, contó la joven, que además tiene una gatita pequeña que busca dar en adopción.

Por su parte, Bayo también se refirió al cambio de rol del gato en los últimos años y al cómo fue familiarizándose más con el ser humano. "El gato dejó de ser un mero controlador de plagas -motivo por el cual lo adoraban en el antiguo Egipto- que ayudaba a mantener las cosechas y hoy es una mascota privilegiada, que regula su alimento y puede subsistir solo”, indicó el veterinario, quien resaltó que últimamente le ha tocado castrar más gatos y gatas que perros (aunque con el tema de las vacunas siguen dominando los perros, ya que es muy difícil trasladar a un gato -hacia la veterinaria o hacia donde sea-).

"Aunque conviva con el hombre desde hace más de 5.000 años, es más difícil de domesticar y de enseñar que el perro. El gato tiene más personalidad. Mientras que al perro lo ‘ganás’ con un par de caricias, al gato lo vas a tener de tu lado sólo si él quiere”, destacó Bayo, quien resaltó que -a excepción de los leones- la mayoría de los felinos son solitarios.

Además, se refirió a dos factores psicológicos que inciden al momento de elegir un perro o un gato. "El modo de vida moderno hace que vivamos más solos. Y, por naturaleza, el gato es un cazador solitario por lo que se adapta a la soledad, a la tranquilidad. El perro, en tanto, es un cazador de manada y se adapta más a una persona que vive en grupo. También tiene mucho que ver con el perfil de cada persona. Esto no es taxativo, sino que suelen coincidir estos perfiles”, indicó el veterinario, quien resaltó que los niños que crecen en un hogar con mascotas desarrollan la capacidad de gatear y caminar más rápido.

"Y aquellos que crecen con gatos lo hacen más rápido todavía, ya que cuando los niños quieren alcanzar o agarrar al gato, éste se les escapa. Mientras que los perros hasta los ayudan haciendo de apoyo”, destacó Bayo.

Según un informe de la firma Royal Canin (que produce alimento para mascotas), el país tiene la mayor penetración de mascotas en hogares de toda América Latina, con 11 millones de perros y 4 millones de gatos.

"Si te vas de vacaciones, alguien puede venir día por medio y dejarle agua y comida al gato, que va a estar bien porque sabe racionar lo que comen. El perro se lo tenés que dejar a alguien. Pero después de ese viaje, el perro te va a hacer una fiesta de bienvenida”, comparó Martín, quien ha sido más cercano a los perros desde siempre aunque ahora está tomándole cariño a los felinos.

Yamila vive en un departamento céntrico y su compañera de vida es su gata Constance (o ‘La Cocó’, como ya la conocen todos). "Mi mamá me regaló hace un tiempo una perrita yorkshire, y tuvimos que dársela a alguien más porque cuando yo me iba lloraba y no paraba hasta que volvía. No comía, no hacía nada”, contó la joven.

"Son muy independientes los gatos, pero también son muy buenos compañeros. Les gusta vivir con vos y si quieren tu atención, se van a interponer entre vos y lo que estés haciendo -televisión, libro, apuntes o celular- para que seas solo de ellos. Cocó me ayudó en la transición de irme a vivir sola”, aseguró.

 

Socks, el más famoso

La celebración del Día Internacional de Gato está ligada a un felino que conquistó al ex presidente de los Estados Unidos Bill Clinton. Su nombre era Socks y fue adoptado por la hija de Clinton poco antes de que comenzara su período presidencial. 

Una vez que los Clinton se instalaron en la Casa Blanca, el gato se convirtió en un miembro más de la familia y tuvo una gran presencia mediática. Incluso se dice que el entonces presidente tuvo que pedir a los paparazzi que dejaran en paz al animal.

La feliz historia de Socks cambió una vez que le detectaron cáncer. Recibió todos los cuidados adecuados, pero el 20 de febrero de 2009 hubo que practicarle una eutanasia debido a que tenía fuertes problemas en la garganta, riñones y mandíbula. 

Cuando se dio a conocer su deceso, los usuarios de redes sociales decidieron rendirle tributo decretando la fecha como el Día Internacional del Gato.