"Todes": por qué los lingüistas apoyan el lenguaje de género

Términos como "diputades" y "nosotres", utilizados por grupos feministas, desataron una nueva polémica paralela a la despenalización del aborto. Los especialistas del lenguaje aseguran que podría ser aceptado por la RAE.
jueves, 14 de junio de 2018 · 09:28

En medio del debate por la despenalización del aborto, el uso del lenguaje de género adoptado por las referentes feministas con palabras  como "todes", "diputades" y "nosotres" abrió una nueva polémica. Mientras que las redes sociales se llenaron de memes sobre lo que consideran una "aberración" idiomática, en los colegios los adolescentes comenzaron a utilizarlo y los docentes se preguntan qué hacer frente a esta tendencia. Desde la Dirección de la Mujer del Poder Judicial apuntaron a la importancia de dejar de lado los términos sexistas.

Los defensores de los neologismos, coinciden en que el reemplazo de la "o" por la "e" y la "x" (en los textos escritos) busca romper con el binomio masculino/femenino e incluir a la sociedad en su conjunto. Para los lingüistas, "el potencial" de la lengua es inimaginable y está en constante evolución. Por lo cual, el uso extendido de estas formas podrían derivar en un cambio del español, pero en un futuro no muy cercano.

"Hay una serie de demandas que provienen del movimiento de mujeres y sobre todo de las más jóvenes que tiene que ver con la identidad, de darle palabras a la fuerza de la lucha que no tenían lugar en el lenguaje", reflexionó la licenciada en Letras e investigadora del CONICET, Fabiana Grasselli, e indicó que "el lenguaje como toda producción cultural está atravesado por relaciones de poder y tiene un sesgo capitalista y patriarcal".

Qué dice la RAE

"La Real Academia Española no acepta ninguna de estas formas. Lo que ocurre es que en la lengua el género es masculino o femenino y el masculino es genérico, se usa para todos los seres humanos", aseveró la licenciada en Letras y profesora emérita de la Universidad Nacional de Cuyo, Liliana Cubo.

Aclaró que los signos lingüísticos no son ni machistas ni feministas, "hay que verlo siempre en un contexto para poder interpretarlos".

Asimismo agregó que la inclusión de ambos sexos en los discursos como la repetida distinción entre "compañeros y compañeras" que impuso la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner y que estaba de moda también en Europa, atenta contra la economía del lenguaje.

"No se justifica complejizar ni hacer más extensa una exposición con algo que la lengua ya ha establecido", dijo. Sin embargo señaló que "los cambios culturales se reflejan en el lenguaje" y no al revés. Y recordó cuando la RAE eliminó una acepción de "fácil" referida a la mujer que "se presta al sexo sin problemas".

La evolución de la lengua

La magister en Ciencias de la Educación y  Directora de Planificación de la Calidad Educativa de la Dirección General de Escuelas, María Julia Amadeo, comentó que antes de ponerle una mala nota o marcarle el supuesto error en rojo, este es un buen momento para reflexionar con los estudiantes en la materia Lengua y Literatura que tiene un eje denominado "Reflexión sobre los hechos del lenguaje".

"Primero debemos considerar que la lengua es un instrumento para el uso de los hablantes y que tiene en sí misma todos los recursos para responder a sus necesidades comunicacionales. En este caso, algunos hablantes o colectivos necesitan dejar explícito en la lengua algunas inquietudes que no son de origen lingüístico pero si socio cultural, como es en este caso la visibilidad de género", indicó.

La lingüista recordó que este fenómeno de cuestionar el género gramatical es de larga data y se originó en España hace unos 20 años atrás. "El masculino es la forma más parecida al neutro que tiene el español, ahora. El inglés, en cambio, no tiene el género marcado en el plural".

Y  se atrevió a vaticinar que la "e" se podría convertir en el neutro. También podría suceder con la "u" que remite al antiguo latín y que ya es utilizada en algunas regiones españolas. En el pasado, "por el desgaste, la u se fue volviendo o", explicó Amadeo.

Romper con los estereotipos 

"La ley encierra la experiencia humana que no tiene límites. Existe un binario que tiene que ver con la a y con la o que marca la RAE pero hay cuestiones vitales que está rompiendo con los estereotipos de género y desde hace mucho tiempo visualizamos que no hay dos sexos si no que hay que otro fluir de los cuerpos. Entonces pensar en la ruptura de los cuerpos y los géneros implica también un lenguaje para explicar lo que escapa del binario", sintetizó el sociólogo y activista del colectivo LGBT, Mario Vargas.

Bajo la misma órbita, Stella Spezia, directora de la Dirección de la Mujer del Poder Judicial se refirió a la importancia de emplear un lenguaje inclusivo y no ginope -o sexista- que sólo enfatiza lo masculino.  

Afirmó que en lo coloquial, no en las acciones oficiales, se ha incorporado la "x" o el @ -arroba- para sacar el hábito de utilizar términos masculinos. "Pero oficialmente tenemos muchas herramientas del español que utilizamos para incorporar y no dejar afuera la diversidad. Por ejemplo en vez de 'los ciudadanos', decimos 'la ciudadanía' o utilizamos el los/las".