Argentina: hay menos creyentes católicos y avanzan las personas “sin religión” y los evangélicos

En 11 años, la población que adhiere al culto del Papa Francisco pasó del 76,5 al 62,9 por ciento según una encuesta nacional del Conicet sobre creencias religiosas. Además, el 60% de los consultados plantea que el Estado no debe financiar a los cultos.
martes, 19 de noviembre de 2019 · 17:55

En su segunda edición, una exhaustiva encuesta nacional realizada por un grupo de científicos del Conicet reveló los profundos cambios en las creencias, prácticas y actitudes religiosas en la Argentina que involucra desde eutanasia, las drogas y la confianza en las instituciones. El principal hallazgo es la caída sensible de la religión católica: los creyentes del papa Francisco pasaron del 76,5 al 62,9 por ciento de la muestra en tan solo 11 años. El dato contrasta con el aumento de las personas “sin religión”, que aumentaron del 11,3 al 18,9 por ciento; y de los evangélicos, que crecieron en adherentes del 9 al 15,3 por ciento.

A su vez, el otro cambio relevante es que se duplicó quienes creen que el aborto es un derecho, la pena de muerte es apoyada por el 50% de los consultados y el 70% cree que es necesario que el Estado aplique controles migratorios más estrictos.

El informe fue elaborado sobre una muestra representativa a nivel país de 2.421 casos y financiado por la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación.

El grupo de estudiosos encabezados por el director en Sociología Fortunato Mallimaci consideró que el catolicismo conserva el país una “mayoría atenuada”, aunque progresivamente va perdiendo terreno. Dos de cada diez habitantes en el país se definen religión, siendo principal este rasgo entre los jóvenes de 19 a 29 años, que llega hasta el 24,7%. Ello no quita que siga presente una significativa religiosidad entre los argentinos: los creyentes abrazan una suerte de “cuentapropismo religioso”, ya que dejan de asistir a los templos.

"La encuesta revela que la creencia en Dios es del 80 por ciento, a la vez que estamos en un contexto de incredulidad en las instituciones en general, de la cual las organizaciones religiosas no están exentas”. “En este sentido, eso podría explicar por qué 60% de los creyentes reconocen que su relación con Dios la manejan por su propia cuenta y 30% por medio de la asistencia a un templo”, consideró Mallimaci.

En las distintas regiones del país se observan diferencias sustantivas. Por ejemplo, en el noroeste argentino, se caracteriza por ser la región más católica, donde se supera la media nacional por más de 10 puntos con el 76 por ciento de adherentes. En tanto, en la ciudad de Buenos Aires y la zona metropolitana junto a la Patagonia ese registro cae hasta el 51% de personas católicas, y donde se percibe una número de habitantes “sin religión” del orden del 26,2 por ciento y 24,3 por ciento, respectivamente.

Lo cierto es que los números sobre la religiosidad se distancian cada vez más de los registros históricos. Según el censo del año 1947, la proporción de católicos en Argentina llegaba al 93,6%, lo que registra un descenso de más de 30 puntos.

Los evangélicos, quienes más se oponen al aborto

Entre 2008 y 2019, se duplica la proporción de quienes afirman que el aborto es un derecho de la mujer. El 27,3% está de acuerdo con que “una mujer debe tener derecho al aborto siempre que así lo decida”, el 18,7% considera que “debe estar prohibido siempre”. En tanto, una nutrida mayoría del 51,8% afirma que debe estar permitido en las causales hoy permitidas por la ley, como es violación, que la vida de la mujer esté en peligro" o “el feto sufra una malformación”.

En lo que respecta a la religión, los creyentes evangélicos son quienes más se oponen al aborto, alcanzando el 41,9 por ciento, mientras que las personas sin religión son aquellos que están más a favor, con el 58,4 por ciento. Entre los católicos, sin embargo, el rechazo total se ubica entre el promedio nacional, en torno al 17,2 por ciento.

Por su lado, la mayoría de los habitantes de Argentina cuestionan las concepciones patriarcales sobre la familia y los roles de las mujeres y los varones en el hogar. El 61,3% de los consultados acepta que una pareja de gays o lesbianas “pueda adoptar hijos”, mientras que una minoría, aunque con una significativa presencia (35,9%), considera que el “único matrimonio válido debe ser entre el hombre y la mujer”.

Entre los credos religiosos, los evangélicos se muestran más proclives (67,5%) a adoptar el modelo patriarcal. En cambio, las personas católicas (61%) y sin religión (85,6%) aparecen mayores niveles de aceptación de la diversidad familiar y el matrimonio igualitario.

Autoritarismo, inmigración y pena de muerte

El vasto informe cuenta con varios datos curiosos en lo que refiere a temas que implican un desafío para los derechos humanos. Al menos la mitad de la población se manifiesta a favor de la pena de muerte, y 7 de cada 10 reclaman controles migratorios más estrictos.

En esta dimensión, la correlación sobre actitudes conservadoras o menos liberales no es lineal según las creencias religiosas. Por ejemplo, las personas que adscriben a la religión evangélica son quienes más rechazo tienen hacia la pena de muerte (38,5%), por debajo de quienes no tienen religión (43,5%) y los católicos (55,6%).

En lo que respecta al eje de políticas sociales también se observan datos de importancia política. En el total, unas 59,3% de las personas creen que “los planes fomentan la vagancia”. Paradójicamente, casi la misma proporción (54,1%) afirma que “el Estado debe otorgarle un ingreso a quienes no tienen trabajo”.

Otro dato relevante es la relación que debe mantener el Estado nacional con los credos. La mayoría de las personas creen que no se debe financiar a las confesiones religiosas, rechazan la enseñanza confesional en la escuela pública y objeta el sostenimiento exclusivo a la Iglesia Católica.

Las instituciones, en franca caída

En cuanto a las instituciones en general, más allá de lo religioso, las universidades se erigen como las organizaciones que muestran mayor confianza de las personas. El dato es coincidente con quienes creen que la educación superior debe seguir siendo gratuita para todos, con el 94,3 por ciento.

“Vemos que mayoritariamente la sociedad argentina considera que el Estado no debe financiar a las confesiones religiosas. Esto junto con otros indicadores, muestra una tendencia favorable a la separación entre los asuntos del Estado y los de las religiones”, explica el doctor Juan Cruz Esquivel, otro de los directores de la investigación del CONICET.

En tanto, aunque cayó el nivel de creyentes , la Iglesia Católica (5,4 puntos) y el papa Francisco (5,3) le siguen en el ranking de confianza, considerando una escala de 1 a 10 donde “el 1 representa total desconfianza y el 10 total confianza”. Las fuerzas armadas resaltan también con el 5.4 puntos en ese rubro. Con bajos niveles de credibilidad, cierran el ranking la Justicia (4.4), el Congreso (4.8), los partidos políticos (2.9) y los sindicatos (3.4). En el último lugar figuran las organizaciones piqueteras, con 2.6 de confianza.

Fuente: Infobae