Crece el uso del “cigarrillo electrónico”

Advierten que estos dispositivos, entre ellos el narguile, pueden ser tan nocivos como el tradicional de papel y tabaco.
jueves, 30 de mayo de 2019 · 09:24

Según las encuestas, los argentinos fuman cada vez menos cigarrillos. Sin embrago, este escenario tiene una contracara: los especialistas advierten que va en aumento el “vapeo”, es decir el uso de ciertos dispositivos para realizar casi la misma práctica. En definitiva, no es tanto que se deja de fumar sino que lo que sucede es que se hace de otra manera. En Mendoza lo que se ve es el uso de cigarrillos electrónicos y otros elementos por el estilo llamados vapeadores y el narguile, según expresan con preocupación quienes trabajan el tema. La supuesta inocuidad que se les atribuye los ampara.

La última y cuarta encuesta de Factores de Riesgo de 2018 puso en evidencia el descenso sostenido en la preferencia de cigarrillos tradicionales. La prevalencia de consumo de tabaco pasó de 29,7% de la población en 2005 a 22,2% en el último relevamiento. 

 

Sin embargo, una expresión de cómo otros elementos han ganado terreno y la preocupación que generan en los especialistas es que en esta última edición se incluyó por primera vez el uso de cigarrillo electrónico. Resultó que 1,1% de la población lo utiliza. 

Pero no se trata del único dispositivo que circula  mientras que saber a ciencia cierta la penetración que tiene es difícil ya que su venta no está autorizada en el país. 

 

Jóvenes fumadores

Son los jóvenes los que mayormente se inclinan por el vapeo, particularmente los adolescentes. Así lo destacó el doctor Alfredo Morán, titular del programa provincial de Enfermedades Respiratorias Crónicas, quien dijo que a diferencia del tabaco tradicional la edad de inicio es más temprana que en aquel y se ubica en torno a los 12 años. 

“La estrategia de estos nuevos dispositivos es apuntar a poblaciones más jóvenes, vemos que se conectan a través de USB a una computadora o que por Bluetooth se hace un grupo de usuarios del mismo dispositivo”, detalló el neumonólogo.

 

“El vapeo es impuesto por las tabacaleras y es mayormente el cigarrillo electrónico”, destacó Laura Villavicencio, a cargo del programa provincial de Lucha contra el Tabaquismo“Es una moda y un riesgo más porque lo venden como que no tiene tabaco y muchos tienen nicotina y tabaco e incluso otras sustancias tóxicas”, alertó.

Si bien se trata de productos cuya venta no está autorizada en el país estos circulan igual, pero el mayor frente por el cual ingresan es la compra on line. 

 

Falsas promesas

Lo peor sobre lo que advierten es que se han instalado como una opción que no es nociva para la salud cuando los especialistas aseguran que no es así. 

No sólo no hay evidencia científica de su inocuidad sino que además se desconoce con certeza qué contienen. Por otra parte, en aquellos que su contenido puede preparase puede colocarse cualquier producto que puede ser dañino y tan cancerígeno como el cigarrillo. De hecho, sostienen que al igual que él contienen tabaco y nicotina. 

Sin embargo, son el recurso al que apelan quienes quieren dejar el cigarrillo confiando en que será más sano. 

“Se supone que no contienen sustancias nocivas para la salud pero producen un daño irreparable en el organismo, se cree que es una forma de dejar de fumar pero esto es un error porque es otra forma de fumar”, destacó Morán. 

 

La Asociación Argentina de Medicina Respiratoria también se ha hecho eco de la problemática y ha alertado sobre la utilización de dispositivos que facilitan la inhalación de sustancias cuya seguridad no ha sido comprobada científicamente. “El cigarrillo electrónico o E-cig, consta de un recipiente en forma de cigarrillo o similar, una batería interior para generar calor y una carga con una solución líquida que al calentarse produce un vapor que vehiculiza diferentes sustancias para ser inhaladas (vapear). La solución líquida está compuesta por nicotina, saborizantes y otros productos químicos, que al calentarse no solo generan aerosoles de nicotina sino otros productos químicos que resultan tóxicos (carcinógenos) para la salud. Estos dispositivos, aunque en Argentina están prohibidos por el Anmat, se venden libremente”, detalla en un comunicado. Agrega: “los dispositivos electrónicos de liberación de nicotina permiten también la inhalación de otras sustancias (saborizantes, cocaína, drogas sintéticas y derivados de cannabis, entre otras), que además del poder adictivo, suman nuevas toxicidades potenciales que pueden afectar adversamente el aparato respiratorio”. Lo que explican es que el mercado se ha ido adaptando para poder sostener el consumo y en ese marco ofrece alternativas diversas, muchas de las cuales expresan el público objetivo que tienen estas estrategias. 

A los más jóvenes les gusta probar cosas nuevas y por eso apelan al plus de ofrecer productos saborizados que generan al menos en principio, curiosidad. También ofrecen un soporte virtual por el cual se suma a los usuarios a una comunidad de consumidores y se los suma a actividades y promociones. Advierten sin embargo que promocionar y regalar estos elementos asociados a este tipo de consumo está prohibido. 

 

“Es complejo porque muchos inician con esto, luego suman el cigarrillo convencional, quedan atrapados entre los dos consumos y a veces es la puerta de entrada para otros”, subrayó Morán. 

Sólo 1 de cada 10 acude al médico

La Asociación Argentina de Tabacología (ASAT), advirtió que 89,9% de los fumadores que intentaron dejar de fumar durante el año anterior o que lo lograron pero recayeron lo hicieron sin ayuda médica. Hace referencia a los resultados de la Encuesta Mundial de Tabaquismo en Adultos (EMTA) realizada en 2012 y con esto apunta a subrayar que con intervención de profesionales hay más chances de éxito para dejar el consumo de manera definitiva.  Entre quienes lo hacen por su cuenta muchos apelan a estos nuevos dispositivos con la creencia de que serán una mejor opción pero advierten sobre sus riesgos. Para Raúl Guillermo Espinosa, presidente de  ASAT es recomendable combinar estrategias conjuntas de consejería profesional de salud y una terapia de reemplazo de nicotina lo cual aumenta 40% las posibilidades de éxito.

 

Crearán una comisión especial

Organizaciones, entidades académicas y áreas del gobierno provincial se unirán para crear la Comisión Provincial de Tabaquismo. Una de las principales motivaciones es justamente la “presencia en nuestro medio de cigarrillos electrónicos y nuevos dispositivos para el consumo de tabaco”, señalan.  

La intención es generar espacios para la concientización e información sobre el riesgo que ocasionan el tabaco y los vapeadores, lo cual estará dirigido al personal de salud y toda la comunidad.

 

Estará conformada por referentes de la Sociedad de Neumonología de Mendoza, la Sociedad de Cardiología de Mendoza, el ministerio de Salud, el  Damsu, la OSEP, la Facultad de Ciencias Médicas de la UNCuyo y la Comisión de Salud de la Legislatura.

Además, este grupo de instituciones realizará mañana una Jornada de Concientización en Tabaquismo en el marco del Día Mundial sin Tabaco. El lema elegido es “Toda forma de consumo de tabaco hace daño. Cigarrillo electrónico y otros vapeadores, también”.