Educar en tiempos de pandemia: los desafíos que plantea la brecha digital

El senado aprobó la Ley de Educación a Distancia que incorpora esta modalidad a todos los niveles del sistema educativo. La normativa permite dar un marco legal a la situación extraordinaria que se vive producto del COVID-19.
domingo, 14 de junio de 2020 · 20:07

Esto presenta ciertos desafíos que pondrían dejar al desnudo las desigualdades de acceso a la conectividad que hay en nuestro país. De esta forma queda abierto el debate en torno a la brecha digital que refiere a las diferencias de acceso a internet y dispositivos tecnológicos. 

Según un informe del INDEC, en 2019 el 60,9% de los hogares urbanos tiene acceso a computadora y el 82,9%, a internet. Hay más hogares que acceden a internet que a computadoras. Esto también se percibe en los distintos sectores del país donde el mayor acceso a ordenadores se dan en las regiones de Patagonia y GBA (69,4% y 61,9%, respectivamente). Mientras que las regiones que registran el menor acceso, por debajo del 30%, son la ciudad de La Banda (Santiago del Estero), Concordia (Entre Ríos) y Tafí Viejo (Tucumán). De igual manera, las desigualdades regionales impactan en el uso de internet siendo la Patagonia, Noreste y Gran Buenos Aires los que registran el mayor acceso de los hogares a la red. Mientras que la conectividad es menor en Formosa (64,6%) y La Banda (64,9%). 

Por otro lado, en Argentina hay 129 celulares cada 100 personas según Enacom. Esto se debe a que mucha gente tiene más de un dispositivo móvil, como así los demuestran los datos de INDEC que señala que el 84% de las personas emplean teléfono celular. La mayoría de los accesos a internet se realizan desde smartphones y en menor proporción a través de computadoras. En el ámbito de la telefonía móvil también se observan diferencias regionales, si bien en este caso esas desigualdades son menores.

Nuevamente las zonas con mayor uso de celular son las que más acceso a internet y computadoras tienen, Comodoro Rivadavia (Chubut), Río Cuarto (Córdoba), Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Río Gallegos (Santa Cruz) y Carmen de Patagones (Río Negro) con el 90%. A su vez, se da una coincidencia entre las ciudades que menos acceso tienen La Banda y Salta, no obstante, más de tres cuartas partes de la población en estas localizaciones utiliza celular. 

La imposibilidad de brindar clases de forma presencial llevó al gobierno a tomar iniciativas que abarcan otros medios como el caso de la televisión pública, Paka Paka y canal Encuentro, donde en diferentes franjas horarias transmiten contenidos para los niveles primarios y secundarios. La televisión en Argentina tiene una penetración del 98%, esto quiere decir que casi la totalidad de los hogares argentinos tiene un dispositivo de tv.  En la misma línea, Radio Nacional transmite contenido educativo al que también se puede tener acceso a través de su página web. La llegada de la radio en el país es del 62%, el acceso al dispositivo es de bajo costo y además el servicio no supone ningún gasto. 

La necesidad de repensar la modalidad de educación a distancia dejó al desnudo las desigualdades estructurales en las que se encuentra nuestro país. Es evidente que para obtener un resultado exitoso es necesario que existan las condiciones de acceso a Internet. Pero, el hecho es que no todas las personas cuentan con un dispositivo electrónico (computadora o celular) que les habilite poder seguir realizando las actividades desde su casa, e incluso muchas zonas ni siquiera cuentan con la infraestructura física necesaria para obtener la conectividad. Esto es lo que se conoce como brecha digital.

Resulta paradójico que más allá de que nos encontremos en una época donde la digitalidad y la tecnología tienen un peso importante todavía haya una gran falta de adaptación de la informática a la vida cotidiana. 

La pandemia nos encontró con un sistema educativo que no se encuentra preparado para dar clases 100% virtuales. Si bien, hay escuelas que desde hace un tiempo permiten a sus alumnos presentar trabajos prácticos por correo electrónico o WhatsApp, la realidad es que hay una falencia en la utilización previa de las aulas virtuales como herramientas. Si bien existen desde hace unos años, no eran muy utilizada en la docencia. La implementación de la educación virtual no es un trabajo sencillo, requiere de que haya conocimiento y buen manejo de los sistemas tanto de docentes como de alumnos. 

La urgencia de utilización es tal que recientemente el Congreso de la Nación le dió un marco legal a la educación a distancia, que ya está siendo puesta en práctica debido a la suspensión del ciclo lectivo por el avance del coronavirus. La educación a distancia es una herramienta que permite la continuidad del aprendizaje e incursionar en otras modalidades pedagógicas. 

Hasta este momento, la ley de Educación Nacional no contemplaba esta modalidad de enseñanza a menores de 18 años, pero a partir de la modificación del artículo 109 se establece el alcance a  todos los niveles educativos. Sin embargo, esta ley solo aplica en contextos donde la asistencia presencial no sea viable a causa de catástrofes naturales, epidemias, pandemias u otras circunstancias de fuerza mayor que no permitan la asistencia física al establecimiento educativo. 

Asimismo, el acceso es un problema, hay muchos casos en los que se dificulta este tipo de acercamiento debido a que no se cuenta con una computadora para acceder o incluso, hay familias donde un solo celular se encuentra disponible para todos los miembros. En este sentido, se observa que tuvo efectos negativos haber discontinuado el programa “Conectar Igualdad”, que consistía en la entrega de netbooks para los estudiantes de nivel secundario, la cual significó en muchos casos poder tener por primera vez una computadora.

No obstante, además de ser importante retomar el programa, es vital que se acompañe con las capacitaciones y formaciones pertinentes para los docentes, que se produzca un proceso de alfabetización digital para poder explotar al máximo las ventajas que nos brindan las nuevas tecnologías y poder acompañar de manera más eficiente a los jóvenes que están en proceso de aprendizaje.

Otro proyecto que quedó en la nada fue el  Plan Nacional de Telecomunicaciones y Conectividad que consistía en un programa para expandir la red 4G en el país, principalmente en localidades y zonas rurales donde la conexión no llega o si lo hace es de muy baja calidad. El plan estimaba que para fines del años pasado el 90% de los argentinos accedería al 4G. Este proyecto buscaba erradicar la brecha digital y ponía en agenda la importancia del acceso a internet como factor de crecimiento. A su vez, ponía en funcionamiento el desarrollo de infraestructura y proponía la rebaja de la tarifa plana para el servicio de internet mayorista que comercializa la Empresa Argentina de Soluciones Satelitales (ARSAT), lo que beneficiaba a pequeños operadores de más de 550 localidades.  

Si bien Internet ha sido considerada en reiteradas oportunidades como una ventana al mundo de la información e incluso como productora de igualdad, en el sentido de que permite el acceso, no obstante vemos  todo lo contrario reproduce las desigualdades estructurales de la sociedad en la que vivimos. Este momento pone en evidencia la necesidad de que se trabaje en una “alfabetización digital” de manera plena, la tecnología tiene que ser un medio de aprendizaje, para potenciar la dinámica educativa.

La brecha digital es una realidad en todo el mundo y depende del compromiso que asuma el estado y las empresas privadas  el disminuir las desigualdades de acceso a internet. Por otro lado, la educación digital no solo supone saldar esta deficiencia sino que también implica que en cada hogar los estudiantes tengan un espacio tranquilo en sus casas para poder estudiar, así como en el caso de los más chicos disponibilidad de sus padres para realizar las tareas.

Si bien, hace algunos años que existe la posibilidad de estudiar a distancia, en niveles terciarios, todavía queda mucho camino para que esta opción sea viable para todos.  La brecha no es igual en todas partes del país, hay lugares como Comodoro Rivadavia donde 94 de cada 100 hogares accede a Internet, además de ser la localidad con mayor acceso a ordenadores en detrimento de La Banda, Formosa y Salta. A su vez,  podemos aventurar que el uso de diferentes medios para educar que implementó el Gobierno Nacional como la Tv Pública y Radio Nacional,  es un modo de subsanar la brecha digital tan evidente en algunas regiones.