Caso Lola

Encuentran asesinado de 5 balazos al último sospechoso que declaró por el crimen de Lola Chomnalez

Se trata de Hugo Beltrame (30). Lo asesinaron en el departamento uruguayo de Rocha, donde también mataron a Lola.
martes, 3 de marzo de 2015 · 10:56

Un hombre que había sido declarado como sospechoso en el caso por el crimen de Lola Chomnalez y, luego, liberado por falta de pruebas a mediados de febrero fue asesinado de cinco balazos en el departamento uruguayo de Rocha, informaron hoy fuentes policiales.

Se trata de un hombre identificado por la policía como Hugo Beltrame (30) y los investigadores creen que el crimen está vinculado a un ajuste de cuentas y que no tiene que ver con el homicidio de la adolescente argentina, ocurrido el 28 de diciembre último cuando veraneaba en el balneario uruguayo de Barra de Valizas

. Fuentes policiales confirmaron que el cadáver del hombre fue hallado en el cruce de las calles Ituzaingó y 25 de Mayo, de Rocha, y por el momento no hay detenidos por el caso. Beltrame había sido detenido el 13 de febrero último en el Chuy, en el límite con Brasil, donde realizaba algunas changas y cuidaba autos, dijeron las fuentes. El hombre fue llevado ese mismo día para declarar ante la jueza de Rocha Silvia Urioste ante las sospechas de que podría tener vinculación con el homicidio de Lola, pero horas después recuperó su libertad por falta de pruebas.

Es que los investigadores buscaban a un hombre al que le decían "Huguito" que desde que ocurrió el crimen de la adolescente aparece mencionado en la causa, pero para la jueza Urioste el hombre no tenía que ver con el caso

. Lola Comnalez (15) viajó al balneario uruguayo de Barra de Valizas el 27 de diciembre para alojarse en la casa de su madrina, Claudia Fernández, quien se encontraba junto a su esposo Hernán y el hijo de 14 años de éste. Al día siguiente, la adolescente desapareció cuando salió a caminar por la playa y dos días después fue encontrada asesinada a unos 4 kilómetros de la casa de su madrina, en una zona de médanos.

Mediante la autopsia se determinó que Lola murió por asfixia por sofocación y, en el marco de la causa, se encontró sangre en la mochila y pudo obtenerse el ADN de una persona, además del de la víctima. Si bien se realizaron estudios comparativos de ADN con 10 personas que estuvieron detenidas tras el crimen, todos los resultados dieron negativos.