Caso Angeles

Nuevos aportes forenses en el crimen de Ángeles

El cuerpo pudo haber estado inmóvil y boca arriba entre cuatro y diez horas después del crimen
jueves, 28 de mayo de 2015 · 10:24

El cuerpo de Ángeles Rawson pudo haber estado inmóvil y boca arriba entre cuatro y diez horas después del crimen, hasta que fue acondicionado y movido para ser descartado, según declararon en el juicio los médicos forenses que hicieron la reautopsia. Los médicos forenses Roberto Cohen y Oscar Lossetti destacaron ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 9 que, pese a que en la autopsia se informaba que no había, ellos detectaron en el cadáver de Angeles "livideces cadavéricas”.

Las livideces son las manchas que aparecen en los cadáveres por la acumulación de sangre de acuerdo a la posición en la que quedó un cuerpo, y en el caso de Ángeles, los dos tanatólogos mencionaron del tipo "ventrales, dorsales y laterales”. Para Cohen la "transposición de livideces” que vio en Ángeles le hizo concluir que la víctima "después de fallecida estuvo en decúbito dorsal” (boca arriba) por un lapso de "entre cuatro y diez horas” y luego cambiaron de posición el cuerpo probablemente para acondicionarlo para su descarte. Incluso, Cohen dijo que si bien el cuerpo presentaba "tres tipos distintos de ligaduras, hilo sisal al cuello, soga en abdomen y piernas y una cinta plástica de confitería en tobillos-, todas fueron post mortem y con el mismo fin de acondicionar el cuerpo para su descarte.

Cómo y dónde fue descartado el cuerpo de Ángeles es uno de los puntos que la instrucción del juez Javier Ríos y la fiscal Paula Asaro nunca pudo aclarar en la acusación que llevó a juicio al portero Jorge Mangeri (47). Lo declarado ayer por el forense Cohen hace suponer que en caso de confirmarse su autoría, Mangeri pudo haber dejado el cadáver de Ángeles boca arriba y luego lo ocultó en algún sitio del edificio.