Caen Valdés y su segundo en un giro de la investigación del confuso tiroteo

El ex jefe de la Policía Federal de Santa Fe y el subcomisario Alberto Bellagio están sospechados de encubrir y adulterar la escena del episodio. El tiroteo se originó a partir de un encuentro pactado con gente conocida.
sábado, 21 de septiembre de 2019 · 13:10

Un encuentro previamente acordado entre conocidos a la vera de la autopista que comenzó en la parte posterior del auto de Mariano Valdés y terminó a los tiros por razones que hasta anoche aún eran materia de investigación es la hipótesis más firme que surgió en las últimas horas en torno al oscuro incidente en el que diez días atrás resultó baleado el entonces jefe de la Delegación Santa Fe de la Policía Federal (PFA). La teoría surgió de una serie de indicios que confluyen en una de las pocas certezas a las que pudo arribar la investigación: el policía herido, e incluso quien hasta ayer era su segundo, Alberto Bellagio, alteraron y ocultaron información y pruebas sobre lo sucedido. Y sobre todo, respecto de sus posibles motivaciones.

En ese contexto, Valdés y Bellagio quedaron detenidos ayer luego de un allanamiento en la sede de la PFA de la capital provincial. Ambos policías serán imputados entre el lunes y el martes en los Tribunales de Villa Constitución; en principio, por delitos que pueden ir desde el encubrimiento hasta el incumplimiento de deberes de funcionarios públicos.

Las imputaciones, que en las próximas horas se terminarán de definir en función del resultado de los allanamientos y el análisis de múltiples pericias requeridas de la escena, no alcanzan a la suboficial de 27 años que viajaba como acompañante de Valdés, Rosana González. Para los investigadores la joven no sería parte de la trama delictiva sino más bien un testigo involuntario o hasta una víctima.

En ese contexto ayer fue puesta en funciones (ver aparte) la nueva jefa de la delegación de la PFA en la ciudad de Santa Fe, Roxana Romero.

Versiones y contramarchas

Cerca de las 20.45 del pasado 9 de septiembre Valdés viajaba por la autopista Rosario-Buenos Aires en dirección a la ciudad de Santa Fe. A su lado iba González, una joven que llevaba ocho meses en la Federal. A esa hora el policía detuvo su Ford Focus a altura de Villa Constitución y minutos después terminó baleado en un hombro y en la ingle.

>>Leer más: La evidencia pone en tela de juicio el relato del jefe policial baleado en la autopista a Buenos Aires

En su versión inicial, que luego ratificó ante fiscales rosarinos, el oficial de 51 años dijo que habían parado al costado del camino a cambiar la yerba del mate cuando frenó en el lugar una camioneta de la que bajaron encapuchados con intenciones de asaltarlos en un robo al voleo. Según ese relato, él repelió el atraco y eso originó el tiroteo en el que resultó herido.

Se salvó. Mariano Valdés.

Se salvó. Mariano Valdés.

Esa versión originó múltiples interrogantes que la tornaban cada vez menos creíble. Al punto que la ministra de Seguridad de la Nación Patricia Bullrich optó, al día siguiente del ataque, por encuadrarlo como un "claro mensaje mafioso" que atribuyó a la tarea que Valdés como jefe de la PFA desarrollaba contra el narcotráfico.

>> Leer más: "Es un hecho grave que necesita aclaración", dijo Roncaglia al apartar al jefe policial de Santa Fe

La oscuridad del episodio y la falta de evidencias alumbraron tres hipótesis para no descartar: la del robo alegada por la víctima, la del ataque —mafioso o no— vinculado con la función policial de Valdés y la de un problema personal entre los dos ocupantes del auto. Conforme avanzaba la investigación las tres iban ofreciendo algo en común: cada pericia o prueba que se cotejaba terminaba por demostrar algo en contra de cada teoría.

La más contundente fue la pericia conocida el martes que demostró que el balazo en la ingle había sido disparado a muy corta distancia y presumiblemente adentro del vehículo. Esto, más allá de dar por tierra con la hipótesis del robo, fulminó la versión de Valdés. Al punto el miércoles, horas después de que la Justicia Federal rechazara investigar el episodio, la ministra Bullrich rectificó su postura: vía Twitter trató de "mentiroso disfrazado de policía" a Valdés y adelantó su destitución.

>> Leer más: Una mujer reemplazará a Valdés en la Federal

Ayer, por la misma vía, Bullrich volvió a expresarse sobre el tema: "Ya están detenidos Valdés y Bellagio, ex jefe y subjefe de la delegación Santa Fe por incumplimiento de los deberes de funcionario público. Mintieron: su historia terminó siendo un montaje para disfrazar otra situación. ¡Ahora deberán explicarla a la Justicia!".

Una nueva escena

Paralelamente se fueron tomando testimonios —cerca de 15— que también ofrecían contradicciones con los relatos y con lo que se podía ir colectando de la escena del hecho. No sólo los resultados de las pericias que comenzaron a surgir sino, sobre todo, los elementos que no se pudieron colectar dieron la pauta de algo que caía de maduro: el accionar policial para encubrir un episodio cuyo contexto jugaba en contra, teniendo en cuenta que meses antes un antecesor de Valdés y otros cinco efectivos de la delegación de Santa Fe habían sido removidos por presuntos vínculos con bandas narco.

Entre lo que pudo saberse y lo que hasta anoche seguía siendo un misterio, la investigación arribó a una nueva teoría. Según planteó ayer el fiscal Matías Edery, de la Agencia de Criminalidad Organizada y Delitos Complejos que colabora con la Fiscalía de Villa Constitución, Valdés detuvo el auto para reunirse con gente que presuntamente conocía en un encuentro pactado.

>> Leer más: Esperan resultados periciales para echar luz sobre balacera a federales

Las pericias permiten ubicar la escena detrás del Ford Focus del policía. Valdés bajó el auto y fue hacia la parte posterior donde comenzó una charla que derivó en una discusión que finalmente terminó a los tiros. Las pericias indican que hubo al menos tres armas que fueron disparadas desde y hacia el auto. Se presume que los tiros comenzaron con Valdés afuera del vehículo y que tal vez en un momento subió para guarecerse y siguió disparando.

¿Quiénes eran esos presuntos conocidos? Aún no se sabe, más allá de que el combo que forman las palabras "interna" y "policial" suele sobrevolar este tipo de oscuros episodios. ¿Llegaron en camioneta? No se descarta. ¿Alguna otra persona resultó herida? Quién sabe. ¿Por qué el encuentro terminó de esa manera? Un bolso —en rigor, su incierto contenido— podría ser la explicación.

Entre los interrogantes vigentes, los fiscales establecieron que hubo un llamado de Valdés a Bellagio, que horas después llegó a la escena del hecho. "Se detectaron inconsistencias e incumplimiento de deberes de funcionario público que fueron apareciendo en el transcurso de la investigación y cuya identificación se va a determinar en el día de la audiencia", dijo Edery ayer sobre la aparición en escena —rutilante, teniendo en cuenta su detención— del segundo de Valdés, que hasta ayer no había sido mencionado en la saga.

 

¿Podrían atribuirle a Bellagio algo relacionado con la desaparición de la ropa que vestía el comisario al momento de ser herido? Ese era hasta anoche uno de los elementos de prueba cuya ausencia terminó diciendo mucho más que lo que tal vez podría haber aportado.

En cuanto a González, el fiscal sostuvo que en principio sería ajena a esta trama. "Ella estaba siendo trasladada a la delegación de Santa Fe y se desencadenó este episodio", dijo Edery al ubicarla, en principio, como "testigo del hecho" y en cierto sentido "víctima, aunque no sufrió heridas".

Antes y después

En las próximas horas los fiscales terminarán de perfilar las acusaciones contra Valdés y Bellagio, quienes fueron arrestados ayer en la Delegación Santa Fe de la PFA (no está claro qué hacía ayer Valdés en la dependencia de la cual había sido destituido el día anterior). De los delitos que se les imputen puede que surja una versión más acabada sobre lo sucedido el 9 de septiembre en la autopista.

Patricia Bullrich@PatoBullrich

iLa verdad no se tapa! Este mentiroso disfrazado de policía será removido inmediatamente de la institución.
La pericia confirmó que el comisario Valdés de la PFA no sufrió un intento de robo sino que el disparo fue desde adentro de su vehículo.

5.673

21:27 - 18 sept. 2019

Información y privacidad de Twitter Ads

2.478 personas están hablando de esto

Y no sólo eso, teniendo en cuenta que las aristas que van asomando en el antes y el después de este episodio. En este sentido, trascendió que hay sospechas que van más allá de los protagonistas directos del incidente.

en la mira. Valdés y Bellagio cayeron ayer en un allanamiento a la PFA de Santa Fe. Los imputarán el lunes o martes.

 

La Capital