Santa Fe: a cuatro meses del asesinato de Cecilia Burgadt, sus hijas le temen al femicida

"Lo que queremos es poder estar tranquilas", suplica la hija de la enfermera víctima de femicidio
martes, 14 de enero de 2020 · 10:22

"No podemos estar tranquilas. Por más que esté preso, le comenta en Facebook cosas a mi hermana adolescente, y tiene actividad en las redes sociales. Se muestra con ropa de marca y la plata que le robó a mi mamá nunca apareció", describe Sol Arbizu, hija de la enfermera Cecilia Burgadt quien fue asesinada por Sebastián Maschio entre el 13 y el 14 de septiembre de 2019 en la ciudad de Santa Fe.

La angustia del paso del tiempo y la ausencia de Cecilia calan hondo cada mes. "Encima que nos quedamos solas, nos muestran que están cerca, nos molestan. Nunca vamos a estar tranquilas", se lamenta Sol frente a la terrible situación que viven. En reiteradas ocasiones pidieron custodia policial al temer a familiares del femicida, que viven cerca de su hogar.

 

Sol relata que "la custodia está un rato en mi casa y un rato en la casa de ellos. Dicen que no tienen suficientes móviles. Me parece insólito".

A la espera de juicio

Maschio de 49 años fue imputado el 18 de septiembre de 2019 por el femicidio de Cecilia y quedó en prisión preventiva en la cárcel de Coronda donde permanece en el pabellón evangelista. Los fiscales Andrés Marchi y Marcelo Fontana argumentaron que "el imputado actuó en un contexto de violencia de género, de manera intencional y con ensañamiento en perjuicio de la mujer con la que había mantenido una relación de amistad, y luego una relación de pareja no conviviente que ya había finalizado". Y detallaron que "de acuerdo al informe preliminar de autopsia, la víctima sufrió heridas en distintas partes del cuerpo".

En cuanto al contexto de violencia de género, los fiscales subrayaron que "se verifica en función de la violencia física y de la violencia económica y patrimonial. En relación a la primera, debido a que el imputado actuó sobre el cuerpo de una mujer, causándole extremo dolor y la muerte. En cuanto a la violencia económica y patrimonial, al aprovecharse de la relación previa que los unía para perpetrar el engaño y lograr el apoderamiento ilegítimo de un automóvil que había adquirido la mujer".

“Además, la violencia de género se verifica a raíz de que la víctima había decidido no proseguir la relación íntima que mantenía con el imputado, quien no aceptaba la libre decisión de la mujer y le insistía para retomar el vínculo”, añadieron al momento de la imputación.

El femicidio

Cuando las hijas de Cecilia comenzaron a notar que su madre no les respondía los mensajes y fueron a hacer la denuncia policial, los oficiales no se la tomaron y le indicaron que debían volver dentro de ocho horas. Luego de la imputación a Maschio, los fiscales Ezequiel Hernández y Mariela Jiménez iniciaron una investigación para analizar el accionar del personal policial de la Comisaría 14ª de Rincón en relación a la respuesta que brindaron a las hijas de Burgadt cuando fueron a radicar la denuncia por el paradero de su madre.

El 24 de septiembre María Cecilia Burgadt iba a cumplir 43 años. Algunas de las celebraciones que tenía pensadas para la fecha era salir a pasear en el auto nuevo con sus hijas. Era la primera vez que iba a tener uno. Después de mucho sacrificio, con su trabajo como enfermera, pudo ahorrar lo suficiente para dejar atrás los tiempos vacíos y las colas de la C amarilla que esperaba sobre la Ruta 1 para ir a trabajar al Hospital Cullen.

Amistades de Cecilia detallaron a UNO Santa Fe que el imputado "sabía desde un primer momento dónde estaba ella, se calló la boca y no dijo nada, porque la búsqueda era pública. El femicida siempre conoce todos los movimientos de la víctima. Saben dónde estamos, qué hacemos, cómo vamos. Él era el mediador con el tema del auto. Está involucrado y es el primer sospechoso. Era el amigo, tenía un vínculo". Cabe recordar que según fuentes policiales y del Ministerio de Seguridad, el hombre confesó el crimen al ser detenido el sábado y tenía en su poder el auto en cuestión, un VW modelo Gol con chapa patente AQN 055.

Al mismo tiempo, las hijas de Cecilia le revelaron a UNO antes de que se lleve a cabo la imputación que fueron ellas dos quienes encontraron el auto que su mamá había comprado, en la casa del sospechoso: "Si no nos hubiéramos movido, se habría escapado y todavía estaríamos con el cuerpo de mi mamá... no. Nosotras llegamos al lugar. Sospechábamos de él porque mi mamá nos había dicho que se iba a encontrar con él. Y lo llamamos y nos negó todo, que no sabía nada y ahí empezamos a buscarlo".

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