Mataron a su madre por un video hot y no tiene rencor

La condenada Silvia Luna recibió una pena de 13 años, pero luego fue reducida a 4 y resultó liberada.
sábado, 13 de junio de 2020 · 23:00

Se cumplen diez años del crimen de Carola Bruzzoni, la mujer asesinada por una compañera de trabajo que la atacó con una maza, enojada por la viralización de una filmación íntima antes de su casamiento

A diez años del crimen de Carola Bruzzoni, la mujer asesinada por una compañera de trabajo que la atacó con una maza al enterarse de que había difundido un video hot de ella entre vecinos de la localidad bonaerense de General Las Heras, su hijo dijo que no siente "odio ni bronca" por la asesina, liberada en 2013, y que se recibió de abogado penalista en "honor" a su madre.

Sentado en la puerta de su casa de la calle Lozano, de esa localidad ubicada a 70 kilómetros de Capital Federal y a través de una videollamada, Agustín Román Robledo (30) recordó a su madre y aseguró que "todo" lo que hace es "por ella", ya que siente que tuvo "a la mejor madre del mundo".

"Pasaron poco más de diez años de su asesinato pero hoy ya lo tengo superado. Todo lo que hago es en su honor porque siento que fue la mejor madre del mundo", expresó el hombre.

El crimen ocurrió el 17 de abril de 2010 y causó gran conmoción entre los vecinos de General Las Heras, ya que corría la voz de que la víctima planeaba arruinar el casamiento de Silvia Luna, quien era compañera de trabajo en un bar de esa localidad, al difundir entre los invitados un video hot en el que aparecía manteniendo relaciones sexuales con un hombre.

Ese video, según quedó probado en el juicio oral en el que Luna fue condenada a 10 años de prisión, había sido copiado por Bruzzoni del celular de su compañera y luego lo había distribuido entre sus compañeros de trabajo, hasta que se viralizó en todo el pueblo.

Al respecto, el hijo de la víctima dijo desconocer la existencia de ese material: "De la trastienda sobre un video, yo nunca supe nada. Solo sentí mucho dolor por la pérdida de mi vieja porque no era necesario que la mataran", dijo.

"En su momento tenía mucha bronca y mucho odio porque no podía entender que a Luna le hubieran dado muy pocos años de cárcel. Hoy no tengo ni siento ni odio ni bronca ni busco revancha contra ella", manifestó el hijo de Bruzzoni, quien aclaró que su madre y la condenada "nunca fueron amigas, sino solo compañeras de trabajo".

Si bien para la Justicia se trató de un "homicidio en estado de emoción violenta", Robledo rechazó esa calificación y consideró que fue un "homicidio simple".

"Eso fue un claro homicidio simple, porque Luna tuvo tiempo de ir en moto a buscarla a mi casa, luego fue al bar y, tras una discusión, le pegó en la cabeza por la espalda. Después se fue y tiró la maza de madera en la calle; siempre supo lo que hacia", expresó.

El hijo de la víctima aseguró que fue justamente esa sensación de injusticia lo que lo llevó al poco tiempo a anotarse en la facultad para estudiar abogacía en "honor" a su madre.

"El doctor Cristian Pérez (abogado de la familia) siempre me ayudó a sobrellevar todo el mal momento, le estoy muy agradecido. A diez años estoy entero y solo quiero hacer todo lo que pueda para ayudar a otras personas en derecho penal", explicó.

El ataque contra Bruzoni fue cometido cerca de las 8.30 del 17 de abril de 2010, cuando Luna concurrió al bar "Matute" de Las Heras, donde trabajaba como moza, y luego de tomar de la cocina una maza para aplastar milanesas, fue al patio trasero y mantuvo una fuerte discusión con su compañera.

En medio de la pelea verbal, Luna le pegó a Bruzzoni con la maza en el lado izquierdo de la cabeza y ambas mantuvieron un forcejeo a los gritos.

Tras ello, Luna se fue del lugar y, pese a que los compañeros de trabajo le ofrecieron a la víctima llevarla al hospital, ella se negó y sólo aceptó que el dueño del bar, Juan Prado, la trasladara a su casa, donde, al llegar, se acostó a dormir con su marido.

Cerca de las 13 de ese mismo día, Robledo se dio cuenta de que a su esposa le sangraba la cabeza y la llevó al hospital local, desde donde la derivaron al de General Rodríguez para ser operada.

Luego de ser sometida a tres intervenciones, la mujer murió el 26 de abril.

El ataque se motivó en que Luna le recriminaba que iba a arruinarle su casamiento al mostrar a los invitados un video de ella teniendo sexo con un hombre.

En el juicio oral, los jueces dieron por probado que ese video fue copiado por Bruzzoni del celular de Luna y que luego lo viralizó, También consideraron que era muy probable que Bruzzoni exhibiera ese material en el casamiento de Luna, que estuvo presa sólo cuatro años. diariopopular.com.ar