“¿Por qué, Dios mío?”: el ruego de un colectivero que fue asesinado frente a su mujer por 500 pesos

Ocurrió en Merlo. Federico Rivero, de 45 años, recibió un disparo en la axila mientras esperaba a bordo de su camioneta que su pareja comprara una gaseosa. Los delincuentes huyeron.
jueves, 18 de junio de 2020 · 12:49

Un chofer de colectivo de 45 años fue asesinado frente a su esposa este martes por dos delincuentes que intentaron robarle la camioneta en el partido bonaerense de Merlo.

El episodio ocurrió cerca de las 19 horas cuando Federico Rivero terminó su día de trabajo como chofer de la Línea 312 de la empresa de transportes “La Perlita” y se dirigió con su mujer a un comercio cercano, en la localidad de Libertad, a bordo de su camioneta Renault Stepway.

Mientras su marido esperaba dentro del vehículo en marcha en la puerta del local de la calle Sucre, entre Esquiú y Finocchietto, del barrio “La Blanquita”, Andrea Caballero, de 37 años, bajó a comprar una gaseosa. Andrea vio que dos hombres se acercaron al auto y que hablaban con su marido pero lo primero que pensó es que eran conocidos del barrio. De un momento a otro, sin embargo, vio que Federico forcejeaba con los hombres y entendió que querían robarle. “Oigo que él cambia el tono de voz y dice ‘¿A vos qué te voy a dar?’. Ahí siento el tiro y el grito de él”, relató la mujer al canal TN.

El hombre recibió un disparo a la altura de la axila y quedó colgado de la camioneta mientras los delincuentes intentaban sacarlo del vehículo. “Querían llevarse la camioneta a toda costa”, explicó Andrea. En ese momento ella logró sacar la llave y guardarla en su bolsillo porque, según relató, sabía que si se llevaban la camioneta no iba a tener forma de llevar a su marido a un hospital. “Yo sabía que la ambulancia por acá ni aparece”, dijo.

Los delincuentes empezaron a buscar la llave en el piso de la camioneta y, mientras tanto, varios vecinos comenzaron a acercarse y a gritar. En ese momento, uno de ellos se sacó el barbijo y Andrea cree haberlos reconocido a ambos de la zona. “Ah, sos vos”, le dijo incluso uno. Como no la encontraban, tomaron los celulares de ambos y 500 pesos que había en la riñonera de la víctima y escaparon corriendo.

Matías, hijo de Federico, de 20 años, llegó al lugar y manejó hasta el hospital Eva Perón con su padre en el asiento trasero. “Me senté atrás con él para tenerlo de costado porque se ahogaba, iba consciente, hablaba”, relató la mujer. “Decía: ‘¿Por qué Dios mío? Mamá, mami’”, recordó Andrea.

En el hospital, el hombre sufrió tres paros cardíacos y murió. La bala, que ingresó por la axila, le afectó el corazón y un pulmón. “Intentó resistirse, eso es lo que hizo mal, si él les hubiera dado la camioneta, ya está. Para mí que se arrebató y se asustó, lo agarraron desprevenido”, se lamentó su esposa. “Lo mataron como a un perro”.

“Era muy compañero, un trabajador con 18 años años de chofer, un buen hombre”, expresó ayer Pablo Fernandez, delegado de la empresa “La Perlita” y compañero de Rivero que trabajaba en el primer turno y salía de su casa a las 2 de la mañana para manejar el colectivo que conecta Merlo con Villa León. “Cada vez estamos mas inseguros en todos los barrios”, aseguró el hombre.

“Mi marido era un amor de persona. Todas las mañanas se iba a trabajar a las dos de la mañana. Cómo padre no tengo nada que decir, era un ejemplo de persona. No merecía que le pase esto”, agregó su esposa, que reclamó por la falta de presencia policial en la zona. “Aparecen cuando llegan las cámaras y después se van”, se quejó. Los vecinos de la familia se manifestaron ayer a la noche en la calle para reclamar justicia.

La investigación quedó ahora en manos del fiscal Fernando Capello, de la UFI N° 2 de Morón que ordenó un análisis de las cámaras de seguridad de la zona para intentar identificar a los asaltantes.

El caso ocurre en medio de una nueva escalada de violencia en el conurbano con casos que se repiten, con focos como Berazategui y Moreno, con crímenes de toda índole: robos y entraderas, ajustes de cuentas y peleas entre vecinos, persecuciones que terminan a tiros y presuntos ladrones que se trenzan con efectivos de fuerzas de seguridad para luego ser baleados y morir o huir.