Acusan a una mujer de secuestrar, matar y enterrar a su novio en su casa

Córdoba- De acuerdo a la acusación, lo mantuvo sedado varios días y lo mató por "despecho”.
viernes, 24 de julio de 2020 · 10:30

Esta semana empezó el juicio en Córdoba contra Maricel Paula Angiolini, la mujer acusada de secuestrar, drogar y asesinar a su novio, Juan Carlos Romero, cuyo cuerpo después enterró en un pozo de agua dentro de su propia casa en 2017.

El crimen fue el desenlace de una tortuosa relación que ya había mostrado signos de alerta unos meses antes. Según la causa, la acusada habría retenido en su vivienda a Romero entre 15 y 20 días, tiempo durante el cual le "suministraba drogas de manera oculta en la bebida y a través de un suero" para mantenerlo sedado.

En ese momento el hombre pudo escapar y contarle a sus allegados lo que le había ocurrido. Les dijo que estaba “loca” y “celosa”, pero que ya “había escarmentado” y no volvería más con ella.

Sin embargo, cuatro meses después, volvió a encontrarse con ella pero esa vez no pudo fugarse. Según la acusación del fiscal Daniel Vaudagna, que fue replicada por el diario La Voz, Angiolini lo asesinó entre el 21 y el 28 de noviembre “presuntamente por resentimiento o despecho”.

El cuerpo de la víctima fue encontrado 10 días más tarde en una antigua perforación de agua de la casa de la acusada, a más de tres metros de profundidad. El pozo tenía una tapa de cemento y una maceta con forma de cisne encima, y cerca de Romero encontraron blísteres vacíos de pastillas.

La mujer fue detenida por privación ilegítima de la libertad calificada y homicidio calificado por el vínculo, pero empezó a ser juzgada este martes en la Cámara del Crimen Número 2 de Río Cuarto, con jurados populares.

Por la pandemia de coronavirus, el juicio se realiza por medios electrónicos y sin la presencia de la imputada, lo que provocó la sorpresiva renuncia del abogado de la mujer al considerar que el sistema de juzgamiento a distancia “lesiona gravemente las reglas de la inmediación del debate".

Además, el letrado José María Sagarraga cuestionó “el apuro” del tribunal de llevar a cabo la audiencia, sin la imputada en el recinto, luego de que la instrucción demorara dos años. "Para ejercer la defensa material es imprescindible el contacto personal, directo y permanente”, concluyó.

Fuente: TN