Así pasa sus días en la peor cárcel argentina quien llegó a ser el barra más poderoso del país

Alan Schlenker fue líder de la barrabrava de River y llegó a ser el más poderoso del país en 2006, cuando lideró la barra que viajó al Mundial de Alemania. Condenado por el asesinato de Gonzalo Acro, así pasa sus días en el peor penal de Argentina.
domingo, 26 de julio de 2020 · 17:43

 

Alan Schlenker fue líder de Los Borrachos del Tablón, la barrabrava de River y llegó a ser el más poderoso del país en 2006, cuando lideró la barra que viajó al Mundial de Alemania. Condenado a perpetua como instigador del asesinato de Gonzalo Acro, así pasa sus días en el penal de Rawson, considerada la peor cárcel federal de Argentina.

En una extensa entrevista brindada a Gustavo Grabia para Infobae, Schlenker asume el rol de víctima y asegura que lo trasladaron a Rawson "como castigo" por haber denunciado "obscenidades de mi injusta condena" cuando cumplía su pena en la cárcel de Azul, donde estaba estudiando y coordinaba la huerta del penal.

Sobre sus días en "la villa", como apodan a la cárcel en la que está ahora, dice: "¿Vos sabés lo que es éste penal? Los pabellones son pasillos de tres metros de ancho donde no se ve la luz del sol. Al patio te sacan una vez por mes. En invierno la temperatura es de seis grados bajo cero y no hay calefacción, tampoco tenés la posibilidad de estudiar o trabajar, acá no hay reinserción posible porque no podés hacer nada".

Además, asegura que "los enfermeros andan repartiendo pastillas por todos los pabellones, lo que abundan son drogas y facas, hay mucha violencia interna, hace menos de un mes murió uno de un pabellón, a otro hace 15 días lo salvaron en el hospital, todo fomentado por los directores de la unidad. Acá se violan todos los derechos humanos y a nadie le importa porque estamos lejos".

Schlenker denuncia que en el penal de Rawson "hay trabajo esclavo, los presos trabajan para los penitenciarios, uno de éstos dejó embarazada a la mujer de un preso, los agentes entran kilos de droga y no echan a nadie. Yo intento refugiarme en la lectura pero encima en este pabellón ponen la música a todo lo que da y es difícil concentrarse. Acá se sufre cada minuto de tu vida".

Finalmente, insistiendo en su inocencia mientras cumple prisión perpetua, asegura que "mi autocrítica es que nunca debí enfrentarme a Aguilar. Cuando a mí me sobreseen en la causa de Asociación Ilícita me presento como testigo para contar todo lo que sabía de cómo se estaban robando el club. Fue en 2011 y fui un iluso, me tendría que haber quedado en el campo trabajando, olvidándome de todo. Pero no, fui y subestimé el poder de la mafia de River. Entonces me aplicaron la Justicia de la Esma para condenarme. De todos mis años de cancha es de lo único que me arrepiento. Fue el peor error de mi vida. Porque quise que se sepa toda la verdad, y me destrozaron".

 

MDZOL

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