Máximo y el sueño de trascender

Pocas veces, o casi nunca, las segundas vueltas de los hijos de los herederos de tronos e inmensos poderes ya constituidos han logrado ser más o igualar a sus predecesores; parece este ser el ¨máximo¨ desafío del hijo del ex presidente hoy con aspiraciones políticas, en busca de capitalizar apellido y salir del detrás de escena que lo mantiene con importantes funciones, pero sin exposición pública.

jueves, 6 de febrero de 2014 · 00:00

A lo largo de la historia, muy pocas veces hemos visto que aquellos hombres que dejaron huellas en la historia hayan podido delegar tales destrezas a sus herederos, a sus hijos o a quienes pretendendian siguieran su camino. Claramente la mochila es mucho más pesada para quienes cargan con progenitores famosos para bien o para mal. Parece estar allí uno de los mayores desafíos de Màximo Kirchner, quien no tendría intenciones de pasar nuevamente desapercibido en las elecciones ejecutivas del 2015.

Màximo Kirchner es uno de los pilares en cuanto a toma de desiciones y armado político a nivel local, y también en el ámbito del Gobierno Nacional. Cuida las espaldas a su madre y recomienda funcionarios en general del ala dura del kircchnerismo, pero fundamentalmente aquellos ligados a su generación y a Las Cámpora, agrupación creada e ideada por él para aglutinar el poderío joven que reivindican las acciones y el gobierno kirchnerista.

Con fuertes diferencias con el actual Gobernador Peralta, claramente en contra de su modo de administrar la provincia, el hijo del ex presidente cedió en estos últimos meses la tensa relación con el Gobierno Provincial, en una etapa que buscará la homogeneización del peronismo para ganar Santa Cruz en el 2015. A nivel local tiene fuerte injerencia en el gobierno municipal y aunque crítico con la pasividad del intendente Raúl Cantin, sigue apostando a una mejora en los próximos dos años buscando el diálogo con algunos funcionarios, fundamentalmente acentuando el trabajo en la obra pública y aquellas obras que financia Nación.

Quienes están ceca suyo asumen que posee ciertas destrezas para el armado político y que su austeridad y aparente timidez dan con un perfil similar al de su padre. Sin embargo, desde los ámbitos opositores sostienen que es solo el apellido y el dinero el que hace que Máximo Kirchner logre mover piezas en el ala kirchnerista del peronismo, pero aseguran que no posee ningún tipo de virtud a la hora de moverse políticamente.

Con apenas tres apariciones en medios nacionales, ningún cargo en la gestión, moviéndose en el ámbito de lo privado, administrando el patrimonio familiar luego de la muerte del padre, pero con una permanente injerencia en materia política, Màximo Kirchner ¨quiere ser¨, no se atreve a solo quedar en el ¨hijo de¨, y fuentes relacionadas aseguran que hay un minucioso estudio de las particularidades y escenario político actual y proyectado, analizando una postulación dentro de dos años más.

Cabe destacar que la idea sería ir por un cargo ejecutivo, aunque no se descarta del todo la posibilidad de apostar a una diputación, la mirada estaría puesta en la intendencia, pero también hay quienes aseguran que la gobernación no está para nada descartada.