Caso Nisman

Pasó un mes y no se sabe cómo murió

No hay aún en la investigación algún indicio claro que pueda definir si fue suicidio o asesinato.
domingo, 22 de febrero de 2015 · 11:24

La investigación de la muerte del fiscal Alberto Nisman entra en su sexta semana sin que las autoridades judiciales a cargo de la misma parezcan contar con algún indicio firme acerca de si se trató de un homicidio o de un suicidio y, en este caso, si fue o no instigado.


Las expectativas están puestas ahora en la declaración testimonial del ex director de Análisis de la Secretaría de Inteligencia (SI, ex Side) Alberto Massino, a quien el ex director de Operaciones del organismo, Antonio "Jaime” Stiuso, señaló en su declaración testimonial como quien tenía en su poder el teléfono con el que Nisman se comunicó el sábado 17 de enero, un día antes de su misteriosa muerte.


También la atención se centrará en el informe escrito que los peritos de la ex esposa de Nisman prometieron presentar esta semana con observaciones técnicas que avalarían las críticas hechas por Sandra Arroyo Salgado sobre el curso de la investigación a cargo de la fiscal Viviana Fein y la jueza Fabiana Palmaghini.


"Oportunamente será convocado”, dijo el viernes la fiscal Fein por medio de un comunicado, sin nombrarlo, en referencia a Massino, después de asegurar que durante "toda la investigación” ella "preservó el contenido de todas” las declaraciones testimoniales, y subrayar que "le llama poderosamente la atención” que se hayan difundido, por distintos medios, detalles de la declaración testimonial de Stiuso.


En su declaración del martes pasado, Stiuso, ex hombre fuerte de la SI y colaborador directo de Nisman en la investigación de la causa Amia, dijo que muchos de los teléfonos a su nombre (tenía 277 celulares) los usaban otros agentes.

También afirmó que algunas de las llamadas que se detectaron del teléfono de Nisman el día anterior a su muerte habían sido hechas a un celular suyo que estaba en poder de Massino, un hombre cercano a él.


Sin embargo, Stiuso admitió en su declaración hecha sólo ante la fiscal Fein, que a su teléfono también llegaron llamadas de Nisman el sábado 17, pero que él no los había escuchado porque "tenía el volumen bajo”.


Fuentes judiciales indicaron que, según los registros incorporados a la causa, que ya acumula alrededor de 1.500 fojas, la última llamada de Nisman a un teléfono de Stiuso fue el sábado a las 18.25.

La hora es entre la primera y la segunda visita del técnico informático Diego Lagomarsino, empleado del fiscal. En la segunda visita Lagomarsino, a quien Stiuso dijo desconocer, le llevó la pistola Bersa calibre 22 que le había pedido Nisman y de la que partió el disparo mortal.


En medio de la investigación, el martes pasado, una "testigo público” del procedimiento en el departamento de Nisman, la noche del domingo 18, una vez encontrado su cuerpo sin vida, denunció periodísticamente presuntas graves irregularidades que se habrían cometido y que, de comprobarse, invalidarían muchas de las pruebas recogidas en el procedimiento.

Los dichos de Natalia Fernández, de 26 años, camarera de un restaurante de Puerto Madero que fue llevada como "testigo público” por efectivos de la Prefectura, molestaron sobremanera a la fiscal.


Citada el jueves a declarar bajo juramento de decir la verdad, ante la fiscal y abogados de Lagomarsino y de Arroyo Salgado, Natalia Fernández "modificó su relato” respecto de las declaraciones que había hecho a medios de comunicación, señaló el comunicado del viernes de la fiscalía. Aunque el mismo jueves su abogado, Sebastián Smoler, había dicho que los ratificó.


La aparición de este tipo de testimonios parecen no hacer otra cosa que complicar aún más la investigación, a la que como parte querellante Arroyo Salgado volvió a cuestionar la semana pasada, como lo había hecho el jueves 12 ante la audiencia pública convocada por la oposición en el Congreso.

"No están dadas las garantías como para que se realice una investigación totalmente imparcial, sin riesgos, para cumplir con la búsqueda de la justicia”, dijo.


La ex esposa de Nisman hizo esta afirmación el jueves a una radio porteña, luego de que el miércoles se reuniera por segunda vez desde la muerte de su ex marido con el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti.

Arroyo Salgado volvió a reforzar su hipótesis implícita de que se trató de un asesinato: "De ningún modo admito esa posibilidad (de un suicidio) y mucho menos con un arma de por medio”. Reclamó nuevamente que ya mismo intervenga en la investigación un veedor designado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, un reclamo al que, con seguridad, aportará argumentos el informe que presentarán sus peritos esta semana.