Caso Nisma

Giro en la muerte de Nisman: la justicia acepta la hipótesis de asesinato y pasa a fuero federal

“La muerte también pudo ser el resultado de la actividad de terceras personas”, dijo. Lagomarsino pasa al centro de la escena.
miércoles, 23 de marzo de 2016 · 10:20

La Justicia aceptó ayer la hipótesis de un posible crimen en el caso del fiscal Alberto Nisman, investigador del atentado contra el centro judío AMIA en 1994. La decisión implica que las averiguaciones deben pasar de manos de la jueza en lo penal Fabiana Palmaghini a otro magistrado, pero del fuero federal, el que se ocupa en el país de cualquier delito que involucre a un funcionario público por su condición de tal.


Hasta ahora la hipótesis más aceptada era la de un suicidio, pero triunfó la postura de los familiares querellantes quienes sostienen que Nisman fue víctima de un homicidio.


"Podemos concluir que existen razones más que plausibles para poder dar crédito a la hipótesis de máxima, para suponer que la muerte también pudo ser el resultado de la actividad de terceras personas en el marco de su función", dijo la cámara de apelaciones en su resolución.


La medida puede ser apelada aún por la defensa actuante en el caso, del experto informático Diego Lagomarsino. Él era colaborador íntimo de Nisman y confesó haberle prestado la pistola que le causó la muerte.


Nisman fue hallado en el baño de su departamento con un tiro en la cabeza, el 18 de enero de 2015.

La pistola cedida por Lagomarsino estaba en el suelo junto al cadáver. El colaborador pasará a estar ahora en la mira de los investigadores.


Nisman había acusado cuatro días antes a la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner (2007-2015) de encubrir a los exgobernantes iraníes imputados por el ataque en AMIA y debía declarar por ello ante el Congreso.


Uno de los acusados es el expresidente iraní Ali Rafsanjani, entre otros altos funcionarios. La justicia argentina, sin embargo, rechazó después en varias instancias la acusación contra Kirchner.


La exmandataria había impulsado en 2013 un acuerdo con Teherán para crear una comisión internacional de juristas que investigase el caso AMIA, en el que murieron 85 personas y sufrieron heridas otras 300.


El caso no tiene ningún detenido y los iraníes se niegan a ser interrogados pese a que Kirchner lo reclamó durante varios años ante la Asamblea General de Naciones Unidas.