No encuentran compradores para bienes de Lázaro Báez investigados en causas de corrupción

Después de dos intentos anteriores que terminaron en fracaso, el Gobierno insistirá en buscarle nuevo dueño a uno de los aviones que perteneció a la flota de Lázaro Báez y que fue incautado por la justicia en una de la causa que involucran al empresario kirchnerista en casos de corrupción.
martes, 1 de octubre de 2019 · 21:05

Se trata del Rockwell Commander 690, con matrícula LV-MBY con número de serie 11412, fabricado en los Estados Unidos y que las autoridades intentaron subastar hasta ahora en dos oportunidades, el 16 de agosto y el 6 de septiembre.

En ambas fechas, los procesos debieron suspenderse por falta de interesados en este modelo que formó parte de la flota de tres aviones comprados por el supuesto testaferro de Néstor Kirchner en sus años de apogeo para realizar viajes desde y hacia Santa Cruz, "el lugar en el mundo" del ex presidente y su esposa Cristina.

Ahora se intentará concretar la operación el próximo viernes 11 de octubre. Y para evitar un tercer fracaso consecutivo, se lo ofrecerá en u$s55.800, un monto muy inferior a los u$s211.300 con que salió a subasta la primera vez, o a los u$s110.000 de la segunda oportunidad. Y también, a los u$s786.300 que originalmente fue tasado por la justicia cuando pasó a manos del Estado nacional, en marzo pasado.

El proceso es liderado por la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), organismo que dirige Ramón Lanús y que está encargado de vender la aeronave por cuenta y orden del Tribunal oral en lo criminal Federal N° 4 de la Ciudad autónoma de Buenos Aires, que investiga al contratista por lavado en "la ruta del dinero K".

Si bien los interesados tienen tiempo hasta el lunes 4 de octubre para formalizar sus intenciones de quedarse con el avión de Lázaro Báez, hasta ahora no hay ninguna propuesta, según pudo confirmar iProfesional de fuentes oficiales.

De hecho, solamente se habrían acercado a buscar información dos empresarios extranjeros de quienes no trascendieron sus nombres aunque sí sus nacionalidades. "Uno es francés y el otro brasileño, pero ninguno de los dos se anotó en la página de la AABE para participar de la subasta sino que andan sondeando", agregaron desde el Gobierno.

El avión formó parte de la empresa Top Air SA, que Lázaro Báez formó en sus años de apogeo empresario y que utilizó durante muchos años para trasladar entre Río Gallegos y Buenos Aires cientos de bolsos con millones de dólares que, en muchos casos terminaron en departamentos y oficinas de Puerto Madero.

En realidad, la aerolínea era propiedad en un 51% de Walter Zanzot, un empresario de estrechos lazos con la familia Baez al punto que se encuentra también acusado por lavado de dinero y su figura aparece en los famosos videos de La Rosadita. En tanto que el 49% restante de la sociedad estaba en manos de Austral Construcciones, la constructora usada por Baez para canalizar los dólares de la corrupción K.

Junto a este modelo, la justicia también decomisó una aeronave Learjet 35A, número 418 (matrícula LV-BPL), valuada en u$s575.000 pero que todavía no tiene fecha para ser rematado por parte de la AABE.

Se trata del avión que el ex empleado bancario reconvertido en magnate por los "beneficios" de la era K, usó por última vez en libertad en aquella tarde del 5 de abril del 2016 cuando, proveniente de Río Gallegos, aterrizó en el aeropuerto de San Fernando y fue detenido por agentes de la Policía Aeronáutica, por orden del juez Sebastián Casanello, en una causa por lavado de dinero.

En cuanto a la tercera nave de la flota de Baez sufrió un incendio y quedó prácticamente inutilizada y desguazada. En el caso del Learjet, seguramente el procedimiento para vender también este modelo estará atado a la suerte que tenga la subasta del Rockwell Commander 690 ya que, de volver a fracasar en este tercer intento es más que probable que ambos aviones se retiren de la venta y tengan como destino final algún organismo o dependencia nacional.

La subasta se hace

De todos modos, desde la AABE aclararon que se llevarán a cabo la cantidad de subastas necesarias hasta vender los dos aviones, una decisión que también dependerá del futuro del organismo tras las próximas elecciones nacionales del 27 de octubre.

Si el presidente Mauricio Macri concreta el milagro de obtener un segundo mandato, no habría riesgos de continuidad. Pero si, como sucedió en las PASO, el próximo gobierno que asuma es el liderado por Alberto Fernández y Cristina Kirchner, es más que probable que la AABE tenga destino incierto.

Pero más allá de estas especulaciones, cuando ambas aeronaves fueron decomisadas se destinaron al Ministerio de Seguridad de la Nación para el traslado de policías para allanamientos urgentes o para detenidos. Pero luego, la AABE solicitó a la Justicia la devolución de las aeronaves porque su puesta en funcionamiento y mantenimiento significaba un costo muy alto.

Teniendo en cuenta ese reclamo fue que el Tribunal Oral Federal 4 dispuso que ambas naves sean subastadas para evitar que el Estado siga perdiendo millones de pesos al mes en bienes que fueron producto de la corrupción generada durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner.

Actualmente, las aeronaves están en el aeropuerto de San Fernando sin operar ya que tienen problemas técnicos que demandarían costos cercanos a los u$s400.000 para ser solucionados y reparados.

Además, se encuentran a la intemperie y expuestas a factores de riesgos haciendo que el Estado siga abonando los gastos de conservación y cuidado de estos bienes que pierden su valor y se deterioran aun sin uso, tal como advierten desde la AABE.

Los pliegos de la subasta de este modelo que posee dos motores marca Garret, están publicados en el sitio "subast.ar" y en el del organismo público.  En el documento de la subasta también se explica que los interesados en la aeronave deberán acompañar una Declaración Jurada "manifestando que no se encuentra incurso en ninguno de los supuestos de inhabilidad para contratar con el Estado".

Deben además manifestar el origen de los fondos y si se encuentran o no alcanzados por alguno de los supuestos de vinculación con los integrantes del Tribunal y los imputados en la causa como parentesco por consanguinidad dentro del cuarto grado y segundo de afinidad; sociedad o comunidad; pleito pendiente; ser deudor o acreedor o haber recibido beneficios de importancia.

Tras una hora de subasta, la AABE dará a conocer la oferta ganadora también por Internet, mientras que el dinero recaudado será depositado en una caja de ahorros en dólares en el Banco Nación denominada Causa Báez, bajo tutela judicial.

Hasta ahora, la AABE logró subastar otros bienes que pertenecieron a Lázaro Báez y que también fueron decomisados por la justicia como 24 departamentos ubicado en el barrio porteño de Coghlan, propiedad de Austral Construcciones y cuyos valores oscilaron entre los u$s99.000 y los u$s230.000, según la superficie de cada unidad.

A esto se sumó la venta de una serie de autos de colección que Báez escondía en un galpón en Río Gallegos y que fueron subastados el 21 de junio pasado. De estos vehículos, lograron venderse solo dos. A los restantes se les bajará el valor de base y se fijará una nueva fecha de remate.

En la lista figuran un Audi RS5 4.2 FSI Quattro Coupé (2013), vendido en u$s41.000; un Porsche Cayenne Turbo (2011) en u$s38.000; una Ford F-250 King Ranch (2007), a u$s24.000 y una Land Rover Defender 110 SW 2.4 S (2008) a u$s19.000.

Lo mismo ocurre con un edificio ubicado sobre Panamericana kilómetro 49,5, en Pilar, tasado en u$s5,05 millones. Tampoco en en este caso hubo oferentes, por lo cual la AABE fijará una nueva fecha de remate con un valor base inferior, que rondará los u$s3.8 millones.

Se intentó subastar el 21 de agosto pasado, pero como ocurrió con los aviones, también sin éxito. Se trata de un predio que perteneció a Austral Construcciones y que el Juzgado en lo Comercial 28 ordenó vender en el marco de la quiebra de la empresa constructora involucrada en una investigación por delitos penales como lavado de dinero, facturación apócrifa, retención indebida de aportes y defraudación al Estado.

El terreno está formado por cinco lotes ubicados en la calle Valentín Gómez y Los Almendros de esa localidad bonaerense y que, antes de su quiebra, Austral Construcciones había iniciado el proceso de unificación de los terrenos sobre los cuales se armó un importante estructura de hormigón de cuatro pisos por un total de 4.160 m2, con dos rampas para autos que comunican con dos subsuelos de cocheras de 5.000 m2 en total y con capacidad para 240 vehículos.

Según el plano catastral, el predio linda, por uno de los laterales a la colectora Oeste, Ramal Pilar de la Autopista Panamericana kilómetro 49, y por el otro al frente del hotel Sheraton Pilar, sobre la calle Los Almendros; y sobre la calle Valentín Gómez frente a un edificio de oficinas, con locales comerciales. (IProfesional)