Alberto: "Es falso que Cristina tome las decisiones del gobierno"

El presidente consideró hoy una "premisa falsa" que sea la vicepresidenta quien toma las decisiones en el gobierno y juzgó que esa hipótesis es difundida "para perjudicarla a ella" y a él mismo.
domingo, 14 de junio de 2020 · 15:13

 

El presidente Alberto Fernández consideró hoy una "premisa falsa" que sea la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner quien toma las decisiones en el gobierno y juzgó que esa hipótesis es difundida "para perjudicarla a ella" y a él mismo.

Así, el mandatario salió al cruce de las versiones que señalan a Fernández de Kirchner como la principal responsable de la decisión de intervenir y expropiar la agroexportadora Vicentin, dado que detrás del proyecto estuvo la senadora mendocina Anabel Fernández Sagasti, una de sus principales colaboradoras.

 

Respecto a la expropiación de la agroexportadora, Fernández sostuvo: "Intento rescatarla porque hay 7.000 personas que trabajan allí, porque la ciudad de Avellaneda vive de Vicentin y porque es un operador muy importante y porque ese mercado es un mercado estratégico para el desarrollo de la Argentina"

En una entrevista concedida a la emisora porteña Radio 10, el presidente aseguró hoy que no hubo condicionamientos ni planteos "a cambio de nada" en la reunión con los dueños de Vicentin, quienes sí -dijo- "ofrecieron colaborar y ayudar", y remarcó que la "prioridad" del Gobierno es que "los productores vuelvan a confiar en la empresa, que se pueda pagar y vuelva a exportar en un marco de mayor transparencia".

"La verdad es que me preocupó mucho que la empresa termine en manos de capitales extranjeros. En la Argentina hay siete cerealeras y cuatro de ellas son de capitales extranjeros. Para nosotros, ese mercado es muy importante porque gran parte de las exportaciones vienen por ese mercado", justificó el mandatario como otro motivo para intervenir la empresa.

Según Fernández, ya estaba al tanto de la situación de Vicentin desde antes de asumir la presidencia el pasado 10 de diciembre, a lo que luego se sumó su conocimiento sobre las investigaciones realizadas por el Banco Nación y la Unidad de Información Financiera (UIF), lo que lo "motivó" a pensar en una intervención más directa del gobierno nacional. "Advertí que el riesgo es muy grande y que seguramente al Estado no le haría mal tener una empresa testigo como lo es YPF en los hidrocarburos. Una empresa testigo no supone la intervención de otras empresas", aclaró.

Por otro lado, Fernández consideró "un espanto como práctica" las presuntas tareas de espionaje a presos en la cárcel de Ezeiza durante el gobierno de Mauricio Macri, al señalar que lo "sorprendió" esa denuncia y consideró que "seguramente" a él también lo "habrán grabado" cuando fue al penal a visitar "a detenidos que estaban injustamente presos".

"Son demasiados los casos que se están viendo y son preocupantes", sostuvo el presidente sobre las supuestas presiones políticas a jueces federales en la gestión de Cambiemos y aseguró que los magistrados saben "perfectamente" que en su Gobierno "no van a recibir emisarios del presidente ni del ministro de Justicia".

Pasando al tema del coronavirus, Fernández afirmó que le "preocupa y mucho" el aumento de contagios de coronavirus en los últimos días en el AMBA y, si bien dijo entender "esa presión de liberar" actividades, las aperturas indiscriminadas "se traducen inexorablemente en contagios y muertos".

Además se mostró partidario de "restringir" la utilización del transporte público y las salidas a correr autorizadas por el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, tras expresar su "preocupación" por la concentración de gran cantidad de personas que esta semana se vio en parques y plazas porteñas, en el marco de la flexibilización del aislamiento.

"Cuando los canales de noticias transmitían cómo estaba Palermo, le escribí a Horacio (Rodríguez Larreta) y le dije: Che, Horacio, esto así no funciona", contó el mandatario y aseguró que van a "seguir trabajando juntos" y "tomar decisiones ya sobre este punto porque no podemos quedarnos de brazos cruzados. No queremos que se enferme la gente".