Reconocido financista tras las rejas por lavar dinero de un narco condenado

Se trata de Gustavo Shanahan, quien fue titular de Terminal Puerto Rosario. Lo acusan de blanquear el dinero del "Peruano" Rodríguez Granthon.
domingo, 17 de octubre de 2021 · 14:10

Una investigación que se inició en mayo pasado a partir de la detección de un punto de venta, distribución y acopió de drogas ubicado en Valparaíso al 2600, en Villa Banana, derivó entre la tarde del viernes y la madrugada de ayer en 23 allanamientos en los que se incautaron estupefacientes, armas de fuego, municiones, unos 34 millones de pesos en efectivo, más de 30 mil dólares y un sinnúmero de elementos utilizados en el negocio narco que manejaba un hampón desde su celda del penal federal bonaerense de Marcos Paz. Entre todos esos procedimiento sobresalió el realizado en una financiera céntrica donde los gerenciadores de los búnkers cambiaban el rédito de su negocio por moneda extranjera o producían inversiones. El titular de esa financiera, un reconocido actor de la city rosarina y ex director de la Terminal Puerto Rosario, fue uno de los apresados. Se trata de Gustavo Shanahan, quien también estuvo a cargo del desarrollo inmobiliario del country Los Pasos, en Fisherton, y que afronta una probable imputación de lavado de activos procedentes del narcotráfico.

Los allanamientos, ordenados por el juez federal de Rosario Marcelo Bailaque fueron realizados por la Delegación Rosario de Narcotráfico de la Policía Federal a requerimiento de la fiscal Adriana Saccone y del fiscal Diego Iglesias, titular de la Procuraduría contra el Narcotráfico (Procunar) de la Nación. Del total de procedimientos 20 se hicieron en Rosario, uno en la ciudad de Buenos Aires, uno en la localidad bonaerense de Martínez y otro en la cárcel federal de Marcos Paz.

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Según se comunicó oficialmente, la pesquisa estaba en proceso desde mayo pero se aceleró tras el enfrentamiento a balazos en el cual el jueves a la tarde resultó herido un agente de la Policía Federal que seguía a delincuentes a bordo de un auto particular en Valparaíso y pasaje Independencia, inmediaciones del barrio San Francisquito. En ese acto el policía recibió un balazo que le atravesó la mano.

Cómo funcionaba

 

En el marco de la investigación los federales comprobaron que el grupo criminal realizaba sus actividades de acopio y distribución de droga en departamentos de alquiler temporario ubicados en el centro de Rosario que rotaban permanentemente. Y también identificaron a “El bolsero”, es decir la persona que recibía la recaudación producida por el comercio de drogas y colocaba ese dinero en inversiones y compra de moneda extranjera por medio de una red de cuatro cuevas que dependían de Shanahan. Esos centros de operaciones funcionaban en España al 800, Iriondo al 1000 y Ovidio Lagos al 400.

Shanahan, reconocido empresario de la city local, tenía su base de operaciones en una financiera de España y Rioja allanada el viernes. Mientras que quien dirigía el negocio narco en los quioscos era “El peruano” Julio Rodríguez Granthon, quien hasta fines de junio estuvo recluido en el penal de Piñero pero que tras la cinematográfica fuga de ocho presos y al ser considerado detenido de “alto perfil” fue trasladado al penal federal de la ciudad bonaerense de Marcos Paz.

Mediante escuchas telefónicas, seguimientos y registros fotográficos se supo que el Peruano, ligado a la investigación por el homicidio del ex concejal rosarino y pastor Eduardo Trasante y quien en agosto pasado recibió una condena de 12 años como organizador de tráfico de estupefacientes en la modalidad de comercio agravado por la intervención de tres o mas personas de forma organizada, seguía regenteando el negocio desde su celda que también resultó allanada.

Parte de la millonaria cifra secuestrada por la Policía Federal en las cuevas donde operaba la banda.

Durante los procedimientos se localizaron una cocina de drogas y las cuevas financieras y se detuvo a ocho personas. Además se secuestraron 4,65 kilos de cocaína, elementos de corte, prensas neumáticas, elementos para estirar la droga, siete pistolas, un revólver, varias escopetas, una carabina, cerca de 2.500 municiones, unos 34 millones de pesos y 30.572 dólares, moldes, balanzas, computadoras, celulares, contadoras de dinero y documentación.

El financista

Gustavo Shanahan fue presidente de Terminal Puerto Rosario tras adquirir en 2010 la mayoría accionaria de la concesionaria del puerto de la ciudad. Sin embargo, en 2013 se lo declaró en quiebra por deudas contraídas en la administración del puerto y dificultades financieras con un fideicomiso inmobiliario que explotaba el barrio cerrado Los Pasos, ubicado detrás del Jockey Club.

La quiebra de Shanahan fue dictada por el juez en lo Civil y Comercial Nº 5 de Rosario Iván Kvasina después de un escándalo que se originó en España tras la publicación el 15 de septiembre de 2013 en el diario El Mundo de una entrevista al financista local en la que admitió que Jordi Pujol Ferrusola, quien llegó a tener el 70% de Terminal Puerto Rosario “lavó 12 millones de dólares” de esa empresa a través de paraísos fiscales como Panamá, Andorra y Suiza.

“El empresario rosarino recuerda que Jordi metió de golpe los 12 millones de dólares en negro”, publicó el diario español que había enviado a Rosario a un periodista que logró entrevistar a Shanahan en el bar del hotel Savoy. Y en ese diálogo supo que Pujol usaba un testaferro en Londres para triangular el dinero al que identificó como “Herbert Rainford”.

“Jordi no tenía plata blanca; lo metió todo en negro. Ahora es más difícil mover capitales en el mundo, pero hace unos años nadie preguntaba de dónde venía el dinero”, señaló Shanahan entonces, quien siguió ocupando una silla en el directorio del Enapro como representante de los concesionarios.

La decisión de la quiebra de Shanahan se concretó a partir de una deuda que le reclamaba el agente de bolsa Daniel Nassini por incumplimiento de un pago de 25 mil dólares, lo que le prohibió integrar sociedades comerciales o fundar nuevas. Aunque por entonces no era el único problema que acarreaba Shanahan. También tenía serios problemas por el incumplimiento en el marco del loteo Los Pasos del Jockey, un barrio cerrado que se construía mediante un fideicomiso por él regenteado y por el cual tuvo que pagar 300 mil dólares.

Un hombre conocido

Shanahan tiene hoy 63 años, es contador público nacional y reconocido en el ambiente de los negocios en Rosario a través de decenas de sociedades y empresas que se crearon para participar en distintos sectores de la vida económica de la ciudad, desde inversiones inmobiliarias millonarias, el manejo de los muelles I y II del puerto, participación en el sector financiero, en hotelería y hasta en los juegos de azar.

A principios de este siglo, Shanahan junto con otros empresarios importantes de la ciudad idearon Los Pasos del Jockey, un megaproyecto de 190 hectáreas donde levantar un country de lujo. Ese emprendimiento se creó a partir de un fideicomiso gerenciado y administrado por Proyectos Urbanísticos SA. Luego de extensas negociaciones con el municipio, que le exigía una serie de inversiones para la comunidad como escuelas, centro de salud y un parque público, el 19 de junio de 2007 les dio el visto bueno a la propuesta y quien quedó al frente del fideicomiso fue Shanahan.

Luego de una serie de problemas financieros e incumplimientos en las inversiones prometidas, la sociedad anónima separó de la conducción a Shanahan y la situación financiera del emprendimiento se tornó insostenible ya que éste dejó de hacer los aportes comprometidos para obras de infraestructura (unos 300 mil pesos al mes) provocando que se amontonaran deudas por más de 3,5 millones de pesos en cheques rebotados que se emitieron para el pago de proveedores y constructoras.

Eso generó más preocupación en el resto de los inversores originales y fue así que un grupo empresario local que participaba del emprendimiento también dejó de hacer su aporte financiero hasta que la deuda se tornó insostenible. Recién en 2014, tras todas esas dificultades, los compradores de lotes de al menos dos barrios del fideicomiso Los Pasos empezaron a poder escriturar sus predios.

 

La Capital