Elecciones: Lo que está en juego el domingo

En las elecciones generales de este domingo hay en juego mucho más que cargos legislativos aislados; aunque los candidatos no ponen en foco necesariamente los mismos objetivos.
sábado, 13 de noviembre de 2021 · 10:31

Se eligen diputados y senadores nacionales que, por el contexto, pueden alterar los equilibrios de poder en el Congreso y por primera vez en mucho tiempo está en riesgo para el kirchnerismo el control del Senado, el bastión de decisiones que le ha servido para campear otras crisis a Cristina Fernández de Kirchner. La fragilidad con la que encara el proceso el presidente Alberto Fernández también hace que se plantee como parte del escenario la gobernabilidad para los próximos dos años de gestión. Gobernabilidad interna, con las pujas del Frente de Todos, y externa, en relación con la oposición. 

Mañana se eligen 127 diputados de todo el país y 24 senadores de 8 provincias. En la cámara baja al oficialismo se le va a complicar el control por el desarmado de los bloques aliados, sobre todo el conducido por el mendocino José Luis Ramón, quien deja su banca para volver a Mendoza. Para conseguir mayorías y hasta quórum Sergio Massa deberá planificar una arquitectura distinta. La gran pelea se da en la provincia de Buenos Aires, donde, sin embargo, la oposición tiene más que perder porque pone en juego los cargos conseguidos en las elecciones de 2017.

En el Senado es donde más tensión hay porque está en juego la mayoría del oficialismo y la clave para el control de temas estratégicos, como la designación de jueces. De los 8 distritos donde se eligen senadores, hay dos que son clave porque el resultado puede cambiar la balanza de poder. Chubut y La Pampa toman una dimensión política especial. En la provincia gobernada por Sergio Zliotto hubo sorpresa y Juntos por el Cambio fue el más votado en las PASO. El Gobierno puso energía para tratar de dar vuelta el resultado y hay final abierto. En Chubut el esquema es más complejo por las internas y el bloque manejado por Cristina podría sufrir un duro golpe, así como ya tiene perdido una banca por Córdoba. 

Agendas

Hay quienes comparan la situación con lo ocurrido en 2013, cuando se especulaba que el kirchnerismo podría buscar una reforma de la Constitución en caso de ganar las elecciones; que finalmente perdió. Sin embargo los contextos son distintos: esta vez el Gobierno llega debilitado y con una figura presidencial devaluada. La idea de un "acuerdo" el día después rodea a Casa Rosada, pero todos miran con desconfianza. 

Los delicados equilibrios de poder que estarán en juego el domingo comenzarán a funcionar desde el 10 de diciembre. El Gobierno comenzó a dar movimientos dentro de los grupos de poder que lo rodean. La CGT "renovada" ya tiene un acto preparado, pero con un sutil mensaje anti "K", tras pedir que no estén algunas figuras de la épica cristinista como Amado Boudou. La incógnita está puesta en los gobernadores. Hay quienes aseguran que buscarán aislar a Cristina, siempre y cuando el propio Presidente dé señales de alguna independencia y de apertura. "Los gobernadores van a ir por Cristina", se ilusiona un mandatario. Claro, no es la primera vez que expresan una frase similar. 

El Congreso tendrá en sus manos algunos temas que pondrán a prueba el esquema de apoyos y la gobernabilidad. El acuerdo con el FMI será uno de ellos, si llegan antes de marzo. También con la agenda que la oposición, encabezada por Juntos por el Cambio, buscará incluir en caso de un llamado a un acuerdo. Desde la reforma al Código Penal, hasta el pedido de archivo de cambios en el Ministerio Público y modificaciones "consensuadas" en el Poder Judicial. Pero sobre todo, señales de "nuevos ejes en materia económica". En ese sector de la oposición trabajan desde hace más de un año en un esquema para acceder al poder. Aún no es un plan, pero sí pautas generales de macroeconomía, producción y legislación. Ellos, aseguran, no abonan la "teoría del caos". "El kirchnerismo apostaba a que mientras 'peor le fuera a Macri' mejor para ellos. Juntos por el Cambio no; hay una oposición responsable y además nadie quiere gobernar un país hecho trizas", se expresó un dirigente de ese sector. 

Lo que los candidatos y partidos ponen en juego pasa más por la estructura de poder de cara a 2023, que en la urgencia por garantizar una agenda de estabilidad. Es, justamente, lo que se vio en la campaña. Nadie tenía expectativa sobre una contienda de "propuestas", pero el debate fue aún más lejano. Por eso la atención está puesta mucho más en lo que pueda pasar el lunes 15, que en lo que pueden hacer quienes resulten electos para evitarlo. Como si se eligieran testigos privilegiados y no decisores. 

 

mdz