Créditos en pausa: alertan caída y suba de mora
El economista Guillermo Barbero advirtió que el crédito en pesos al sector privado se encuentra estancado en Argentina debido al endurecimiento de las condiciones bancarias y al aumento de la mora. La situación afecta el consumo y limita el acceso a financiamiento a largo plazo, con impacto directo en la calidad de vida.
El financiamiento en pesos al sector privado muestra señales de agotamiento en el inicio de 2026. Según el economista Guillermo Barbero, los préstamos dejaron de crecer en términos reales desde mediados del año pasado, a pesar de registrar subas nominales.
De acuerdo a datos del Banco Central, el total de créditos presenta una leve caída real del 0,6%, con retrocesos en segmentos clave como el comercial, el personal y el prendario. En tanto, las tarjetas de crédito apenas registran una suba marginal, que no logra compensar el impacto de la inflación.
Bancos más estrictos y aumento de la mora
El especialista vinculó este escenario con un cambio en la política de las entidades financieras. "Cuando se acercan las elecciones y empieza a haber algún ‘rum rum' político, las entidades reaccionan subiendo el scoring y poniéndose más estrictas las condiciones", explicó.
Este endurecimiento afecta principalmente a quienes tienen ingresos inestables o escaso historial crediticio. "Desde mediados del año pasado la mora viene creciendo", sostuvo Barbero, quien calificó este fenómeno como "autoinducido" por la expansión previa del crédito y el posterior ajuste.
Impacto en el consumo y el acceso a vivienda
La falta de financiamiento a largo plazo aparece como uno de los principales problemas estructurales. "La capacidad prestable de los individuos es muy pequeña. Un individuo se puede endeudar dos o tres veces su ingreso, y con eso no se puede comprar una propiedad ni un auto", señaló.
En este contexto, el único segmento que muestra crecimiento sostenido es el crédito hipotecario. "Es el que lleva el estandarte con variaciones reales positivas", destacó el economista, aunque advirtió sobre los riesgos de los préstamos ajustados por inflación. "En el corto plazo el UBA es un arma de doble filo", afirmó.
De esta manera, el freno del crédito no solo impacta en el sistema financiero, sino también en el consumo cotidiano y en la calidad de vida de los argentinos, en un contexto de tasas altas y condiciones cada vez más restrictivas.
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