Desde Estados Unidos, Milei defendió a Adorni y negó cambios en el Gabinete
Desde EEUU, el Presidente atacó a periodistas, descartó un enroque con Quirno y Pazo, y respaldó a su jefe de ministros en plena causa judicial.
Javier Milei aterrizó en Los Ángeles para hablar ante inversores en la Conferencia Anual del Instituto Milken, pero el ruido político que lo siguió desde Buenos Aires tuvo nombre propio: Manuel Adorni. En su 16° viaje a EEUU desde que asumió la Presidencia, el mandatario volvió a blindar al jefe de Gabinete, negó cambios en la primera línea del Gobierno y eligió a la prensa como blanco de sus ataques mientras avanza la investigación por presunto enriquecimiento ilícito contra su funcionario de mayor confianza.
La escena mezcló dos planos que el oficialismo intentó sostener en simultáneo. Afuera, Milei buscó mostrar agenda internacional, contactos con empresarios y promesas de inversión. Adentro, la crisis por Adorni volvió a ordenar la conversación pública, alimentada por las revelaciones sobre su patrimonio , sus viajes y las refacciones en su casa del Golf Club Indio Cuá.
Los Ángeles como tribuna
El Presidente viajó con Quirno y Caputo. En Los Ángeles se sumó el embajador argentino Alec Oxenford. Karina Milei, en cambio, no formó parte de la delegación. La visita tuvo formato breve: el regreso a Buenos Aires estaba previsto para después del discurso ante el Instituto Milken.
La agenda oficial incluía una reunión con Michael Milken, anfitrión del foro, pero el encuentro se canceló a último momento por motivos de salud del financista. La ausencia no alteró el peso simbólico de la escala: Milei habló en un foro organizado por una de las figuras más polémicas de Wall Street, conocido como "el rey de los bonos basura", condenado en los años 90 por fraude financiero e indultado por Donald Trump en 2020.
Antes de su exposición, Milei mantuvo reuniones con empresarios interesados en invertir en la Argentina. En un encuentro separado con autoridades de Chevron, Caputo anunció que la petrolera enviaría un nuevo proyecto en el marco del RIGI por más de USD 10.000 millones.
Ese decorado de negocios, fondos de inversión y grandes compañías convivió con una ofensiva digital del Presidente contra quienes difundieron versiones sobre eventuales cambios en el Gabinete.
La desmentida y los insultos
Las versiones apuntaban a un posible enroque: Juan Pazo, extitular de ARCA y exfuncionario del Ministerio de Economía, podía llegar a la Cancillería, mientras Quirno pasaría a reemplazar a Adorni en la Jefatura de Gabinete. Milei lo negó con una frase de alto voltaje.
"Otra pelotudez atómica de las basuras inmundas (95%) que se llaman 'periodistas'", escribió el Presidente en X. Luego agregó: "He pasado un montón de horas con Toto y Pablo en el avión. Hablamos de todos los temas y ni de un modo tangencial se sugirió algo así. Imagino que se basaron en la estupidez que tiró algún imbécil".
El mensaje no fue aislado. Milei también apuntó contra la periodista Silvia Mercado, quien había deslizado que Pazo podía asumir en la Cancillería. "Hipótesis: la estupidez humana no puede tender a infinito. Bueno... ponele. Mala mía. P.D.: Jamás imaginé que estas basuras inmundas pudieran mentir tanto", publicó.
La defensa pública de Adorni apareció así entremezclada con la agenda exterior. Mientras la Casa Rosada difundía reuniones con empresarios y la participación presidencial en el foro Milken, el propio Milei usaba sus redes para clausurar cualquier lectura sobre una salida del jefe de Gabinete.
Adorni, la causa y los retuits
El Presidente también replicó mensajes de dirigentes y propagandistas libertarios que defendieron a Adorni. Uno de ellos fue de la diputada Lilia Lemoine, cercana a Milei y a Karina Milei, quien le respondió al periodista Esteban Trebucq después de que este afirmara que "tarde o temprano" el jefe de Gabinete saldría del Gobierno.
"Esteban, vos y tu gente hacen que esto sea así. No ocurre espontáneamente. Desde el primer día que levantaron la denuncia de tu colega Marcela Pagano ya tenían una meta: hacer que Adorni renuncie", escribió Lemoine. Milei compartió ese mensaje.
También reposteó un texto de un seguidor que sostenía que "Adorni no está acusado de nada por la Justicia argentina" y acusaba al periodismo de querer "difamar y ensuciar para bajar a Adorni a toda costa".
Las publicaciones llegaron después de que Matías Tabar, quien coordinó refacciones en la casa de Adorni en el country Golf Club Indio Cuá, declarara en Comodoro Py que el funcionario le pagó USD 245.000 en efectivo solo por los arreglos de esa propiedad. La causa por presunto enriquecimiento ilícito está en manos del juez federal Ariel Lijo y del fiscal Gerardo Pollicita.
El ruido interno que Milei no nombró
En su catarata de mensajes, Milei no apuntó contra Patricia Bullrich, exministra de Seguridad y actual jefa de la bancada libertaria en el Senado, quien le pediría al Presidente que aparte a Adorni durante la reunión de Gabinete prevista para el viernes.
"Patricia ya le dijo al Presidente lo que piensa y lo que cree que hay que hacer. El viernes lo va a repetir", anticiparon cerca de la exministra. Ese planteo contrasta con el respaldo público que sostienen los funcionarios nacionales, aunque una parte de ellos considera que Adorni debería dar un paso al costado.
Milei, por ahora, se mantuvo en otra línea: negó cambios, defendió a Quirno y Caputo, respaldó a su jefe de ministros y desplazó el eje hacia la prensa. El mensaje salió desde Los Ángeles, pero tuvo destinatarios en Buenos Aires.
Negocios, blindaje y regreso
La conferencia del Instituto Milken reunió a líderes de negocios, finanzas, tecnología, política, deporte y entretenimiento. Entre los participantes mencionados en los textos fuente figuran ejecutivos de BlackRock, Brookfield, Nvidia, Meta, Chevron, YouTube, HSBC, Disney, Blackstone y otras compañías. También se consignó la presencia de la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, además de figuras políticas y empresariales de distintos países.
Milei tenía previsto disertar a las 18, hora argentina, sobre el modelo económico argentino. Adorni, a su vez, tenía agendada para el día siguiente una entrevista con Alejandro Fantino.
La foto de la gira mostró al Presidente entre empresarios, funcionarios económicos y promesas de inversión. La conversación política, sin embargo, volvió a pasar por Adorni: el funcionario que Milei decidió sostener desde EEUU, con el celular en la mano y la crisis abierta en Buenos Aires.
Fuente: BAE Negocios

