Ganó el lobby de los laboratorios: el Tratado de Patentes saldrá sin el capítulo II
El Gobierno nacional impulsa en la Cámara de Diputados la adhesión al Tratado de Cooperación en materia de Patentes, que se debatirá en comisiones y luego en el recinto, pero sin el capítulo II tras la presión de laboratorios locales. La decisión busca destrabar su aprobación y mantener la producción de medicamentos genéricos en el país.
El oficialismo avanzará en Diputados con la adhesión al Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT), aunque sin el capítulo II, considerado uno de los puntos más sensibles para la industria farmacéutica local. La iniciativa volverá a debatirse en comisión y luego será llevada al recinto.
Desde el Gobierno destacan que la prioridad es la adhesión al sistema internacional, que permitiría que una patente presentada en Argentina tenga alcance en más de 160 países. "Lo importante acá es ratificar el tratado", señalaron fuentes oficiales, que relativizaron la eliminación del capítulo cuestionado.
Presión del sector farmacéutico
La exclusión del capítulo II responde al fuerte lobby de laboratorios nacionales, que buscan preservar su negocio basado en la producción de medicamentos genéricos y biosimilares. Este punto del tratado podía limitar esa práctica, clave para el mercado local.
Desde la Cámara Industrial de Laboratorios Farmacéuticos Argentinos (CILFA) afirmaron: "La cuestión trasciende el interés privado y afecta el acceso a medicamentos", y defendieron la necesidad de mantener condiciones que favorezcan la competencia y precios más bajos.
Debate político y escenario legislativo
El proyecto será tratado en Diputados con la intención de aprobarlo en sesión y luego regresar al Senado, que deberá revisar las modificaciones. El tratado ya contaba con media sanción desde hace décadas, pero ahora se reabre el debate con este cambio sustancial.
Organizaciones como el Grupo Efecto Positivo advirtieron sobre los riesgos del acuerdo: "Los derechos de acceso a medicamentos se verían afectados gravemente", indicaron, marcando el impacto potencial en el sistema de salud.
En el oficialismo reconocen que la presión del sector condicionó el avance del proyecto original, pero optaron por una salida intermedia para garantizar su aprobación. De esta manera, el Gobierno busca cumplir con compromisos internacionales, aunque con concesiones al mercado interno.

