Unos 313 mil salteños serán los primeros en vacunarse contra el virus

Desde el área de Inmunizaciones relevan los vacunadores y trabajan en la logística y registro. Algunos especialistas destacan la vacuna de AstraZeneca por sobre las demás.
martes, 17 de noviembre de 2020 · 11:39

Unas 313 mil personas serán las primeras que se vacunarán contra el coronavirus en Salta, en una primera etapa. Esa población objetivo incluye a los trabajadores de la salud y seguridad, mayores de 60 años y personas con factores de riesgos de entre 18 y 59.

Esa es la población priorizada por el Ministerio de Salud Pública para cuando se cuente con la vacuna, que aún no está disponible y continúa en proceso de investigación y evaluación, aunque a la fecha hay 10 ensayos más avanzados de 258 en desarrollo en todo el mundo.

La información se analizó ayer en una reunión presidida por el ministro Juan José Esteban, en la que participaron el presidente del Comité Operativo de Emergencia (COE), Francisco Aguilar, y miembros del gabinete de Salud Pública.

La jefa del programa de Inmunizaciones, Adriana Jure, presentó la planificación para llevar a cabo la vacunación, cuyo objetivo es cubrir al 100% de la población objetivo en forma escalonada.

La llegada de una vacuna contra la COVID-19 genera grandes expectativas. Desde el sector de la salud, los especialistas proporcionaron sus opiniones al respecto a El Tribuno.

La jefa del Programa de Inmunizaciones, Adriana Jure, considera que la primera vacuna que esté disponible, aprobada por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat), será apta para su administración.

Son muchas las vacunas que están en fase de prueba pero particularmente se habla de tres posibles en Argentina. "Si es una o la otra va a estar bien", acotó Jure.

El Ministerio de Salud de la Nación es siempre el encargado de proveer las vacunas y esta no será la excepción.

Logística

"Estamos trabajando en conjunto preparándonos para las vacunas que vengan. Se está haciendo un relevamiento de los vacunadores, la cadena de frío, porque algunas podrían llegar a una temperatura diferente a la que estamos acostumbrados a usar normalmente", indicó.

La logística y el registro son otras cuestiones en las que se trabaja. A medida que se conoce nueva información se adecuan las estrategias, aunque no hay fecha de llegada de la vacuna ni especificaciones de cuál sería.

Agregó que se intentará vacunar a mucha gente en poco tiempo y en una primera etapa, probablemente serán personal de salud, de seguridad, adultos mayores de 60 años y personas que forman parte de grupos de riesgo. Posteriormente se verá cómo se avanza con el resto de la población.

Todas las vacunas a prueba están destinadas a personas mayores de 18 años, por lo que no incluyen a niños ni adolescentes.

Operativo inédito

La mayor preocupación por parte de Jure tiene que ver con la gran labor que demandará vacunar a la población de destino. "Esto significará un trabajo totalmente inédito. Si bien ya hemos pasado muchas campañas de vacunación, esta del coronavirus requerirá de muchísimo logística no tan solo en aplicación, sino en registros", especificó.

Además, el contexto de pandemia hace indispensable la distancia social, física. "Hacer una vacunación segura es lo que más nos preocupa", culminó Jure.

La espera

En tanto, el gerente general hospital Dr. A. Oñativia, Marcelo Nallar, informó que son 11 las vacunas en la fase tres actualmente y más de un centenar en las fases 1 o 2. Tres de las que están en fase tres no cuentan con más de 100 pacientes de seguimiento. "Entonces sacar una conclusión de efectividad es adelantarse, ser imprudente. Para decir que una vacuna es efectiva se necesitan de 40 a 60 mil casos", manifestó

Sin embargo, aseguró que los resultados preliminares son promisorios y que hay que esperar que tengan más casos estudiados.

Según Nallar, en general, una vacuna difícilmente tenga un efecto colateral indeseado pero sí puede ocurrir que no sea efectiva para el objetivo buscado.

Aclaró que hasta la fecha no ha leído nada con contundencia científica suficiente para recomendar la vacunación y que hay que esperar los resultados de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Anmat y la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA) que son instituciones internacionales que evalúan la seguridad y eficacia de la vacuna. "Una vez que haya un veredicto, por supuesto que si es positivo la recomiendo, pero hoy ninguna lo tiene", aseveró.

Considera que los gobiernos están trabajando en forma adecuada y que asegurarse de tener un número importante de vacunas es primordial porque la demanda será importante.

Señaló que la vacuna tiene que ser destinada a los grupos de la población más expuestos y a quienes les pueda hacer más daño la pandemia.

Dentro de ese grupo se considera a los pacientes con obesidad, diabetes y adultos mayores.
Por otro lado, el médico y exdiputado Bernardo Biella se refirió a cuatro vacunas en particular: la rusa Sputnik V, la de Pfizer, la Moderna y la de AstraZeneca. Otros seis laboratorios también se están disputando el liderazgo de la vacuna. 
Con relación a la primera de ellas, indicó que dentro del Ministerio de Salud no se cuenta con los datos de los protocolos de las fase uno y dos, simplemente con los resultados, porque Rusia no autoriza la verificación de información.
Dicha vacuna tiene un costo de 20 dólares y la fase tres culminaría en abril próximo. 
“Por ende, si nosotros adquirimos esta vacuna pasaríamos a ser todos los argentinos protocolo de fase tres que no se ha concretado aún”, dijo Biella. 
Según informes de Rusia, la vacuna tiene una tasa de efectividad por arriba del 90%. 
En tanto, la vacuna Pfizer tiene un costo similar y una tasa de generación de anticuerpos que ronda el 90%. “Cumple todos los protocolos. Adquirirla significaría acceder a una vacuna que cumplió todos los protocolos”, indicó. 
También mencionó que el laboratorio Moderna de Massachusetts, EEUU, acaba de anunciar que su vacuna tiene una eficacia del 94%. “Bajaron las acciones de Pfizer y subieron las de Moderna. Aparentemente esta última tiene un poco más de efectividad que la anterior”, acotó. 
Y destacó la vacuna de AstraZeneca por sobre las demás. “Cumplió todos los protocolos y a esto se suma que Argentina puso voluntarios para la fase tres. Son 1.500 personas”. 
En agosto pasado la planta mAbxience de Garín, Buenos Aires, ha sido elegida por AstraZeneca para la producción de la vacuna contra la COVID-19 en Latinoamérica. Allí estará la producción del principio activo que, posteriormente, será enviado a México para completar su proceso de producción y llenado.
“Argentina solamente pagaría el costo de la vacuna que es cuatro dólares y 90 centavos. No solamente es económica y tiene una tasa de seguridad cercana al 90%, sino que permitiría tener una llegada a la mayor cantidad de población con un menor costo. Sin lugar a dudas, es la que más nos conviene”, expresó.
Añadió: “Lamentablemente, por razones que desconocemos un sector del Gobierno nacional quiere adquirir la vacuna rusa. Tercerizarían la adquisición a través de un laboratorio argentino que no tiene gran experiencia en vacunas, lo que haría que esta vacuna costosa sea adquirida por el Gobierno y distribuida por un laboratorio tercero que generaría algún beneficio para algún sector especial”.
Finalmente manifestó su preocupación “por el hecho de que se mezcle la política con la salud en este momento tan difícil”. 
 

Confían en la seguridad del proceso

“Una vez que una vacuna es aprobada por la entidad regulatoria es porque es segura. Nunca se puede considerar que una vacuna probada sea insegura”, dijo Jure. 
Añadió que la seguridad se evalúa en las fases 1 y 2 de prueba y que en la 3 el foco se pone en la inmunidad, pero que en todo el proceso se analiza la seguridad. 
“Si una vacuna no aprueba seguridad en fase uno, no puede pasar a la dos y en este caso estamos hablando de vacunas que para probarse tienen que estar en la tercera. Si ha pasado las fases es porque es segura”, dijo.