En un violento operativo una nena fue separada de la familia que la crió para adoptarla

Durante tres años la tuvieron en su hogar para adoptarla. Ocurrió en la localidad de Eldorado. La magistrada Corina Jones ordenó entregarla a una pareja de desconocidos en Posadas. Después, fue relevada de su cargo.
sábado, 5 de diciembre de 2020 · 09:49

Antonella tiene 3 años y medio. Vivía con sus padres de guarda con fines de adopción desde los dos meses. Un llamado desde Juzgado de Familia Nº 1 de Eldorado, a cargo de la jueza Corina Jones, los notificó de que les quitarían a la menor para entregarla en adopción a otra familia de la ciudad de Posadas.

A raíz de esto la escena que se vivió en la puerta del tribunal, cuando literalmente les quitaron de los brazos a la nena, fueron dramáticas. Llantos desconsolados y hasta algunos miembros de la “familia del corazón” de Antonella se descompensaron y tuvieron que ser asistidos en el lugar durante el violento operativo.

“Nunca nos dieron ninguna explicación”, se lamentó Leandro, tío de la nena. “Se la llevaron a Posadas sin ningún tipo de adaptación, nada”. A más de 24 horas, lo más doloroso es que ni siquiera pueden saber cómo está ella. “Solo nos dicen que está bien, pero tengo conocidos en Posadas que me dicen que está en un hospital porque se desvaneció”.

Como si no fuera suficiente, tras la quita de la tenencia, la jueza les impuso a ellos un bozal legal y también a sus abogados. “Es un Juzgado de Familia pero en lo que menos piensan es en nosotros”, cuestionó el hombre.

La madre biológica de la nena es una paciente psiquiátrica, tiene esquizofrenia y vive en situación de calle. Por ese motivo, la familia Dávalos-Rodríguez la adoptó cuando apenas tenía dos meses. Nunca perdieron el contacto con la familia de sangre: “Es injusto que luego de casi cuatro años de vivir con su familia quieran llevarle con desconocidos”.

Tras la polémica decisión judicial, la magistrada involucrada fue apartada de su cargo preventivamente hasta que se aclare la situación.

Las imágenes se convirtieron en un crudo testimonio de un sentir familiar, atravesado por un conflicto judicial en el que la niña fue separada de la familia que la crió y fue entregada a una pareja de mujeres policías.

Sin embargo, tras la repercusión mediática, la magistrada fue apartada de la causa y su reemplazante decidió dejar a la nena en manos de su hermana biológica, que ya es mayor de edad, hasta que se resuelva la cuestión de fondo.

Uno de los familiares damnificados filmó el momento en el que la niña iba a ser trasladada hacia su nuevo hogar. Fue allí cuando se originó un forcejeo que imposibilitó que ello sucediera.

La jueza Jones explicó que la familia Dávalos cuidaba a Antonella bajo el régimen de “familia solidaria”. El término reviste carácter transitorio, es por ello que la magistrada entendió que lo mejor para la niña era encontrar una familia adoptiva y definitiva.

Sin embargo, la familia que cuidó a la pequeña desde que era bebé aseguró que ellos se encontraban tramitando la adopción definitiva de la niña y que la tenencia implicaba una guarda con la posibilidad de adoptarla.

“Ellos se basan en que mi hermano y mi cuñada tenían la tenencia provisoria o la guarda de ella y no es así, desde que comenzó esto, ellos tienen la guarda con fines de adopción. En este último trayecto de lo que está pasando ahora de cambio de juez, la jueza en los papeles modificó los que decían con fines de adopción”, agregó el tío de la nena.