Primer día de aislamiento en Salta: abrieron algunos comercios y el movimiento fue dispar en la ciudad

Desde hoy comenzó a regir el aislamiento social en siete departamentos de la provincia. Hay retenes policiales en distintos puntos de la Capital.
lunes, 21 de septiembre de 2020 · 16:54

 

En el primer día de restricciones más fuertes hubo un acatamiento dispar a las medidas adoptadas por el Gobierno provincial. Muchos comerciantes quedaron al margen de las decisiones, y eso trajo malestar.

Esta nueva fase de Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio (ASPO), que comenzó hoy, es para siete departamentos de la provincia. Sin embargo no es tan rigurosa como la primera fase 1 y se plantearon una serie de excepciones que flexibilizan y complejizan la cuarentena.

Para esta nueva ASPO, en San Martín, Cerrillos, Rosario de Lerma, General Güemes, La Caldera, Orán y Capital; los comercios y la gastronomía sólo pueden realizar envíos a domicilio y los bancos por una semana no atenderán de manera presencial.
La circulación está restringida y solo pueden hacerla aquellas personas que cumplan actividades esenciales, con permiso de circulación.

Por fuera de la Cámara de Comercio de Salta, el denominado grupo de “Comerciantes Unidos” no tuvo un apoyo fuerte por parte de los propietario de comercios de Salta. En la dos peatonales la actividad fue casi nula, solo enrarecida por algunos locales de ropa con sus persianas “a media asta”; no estaba ni bien abierto ni totalmente cerrados. 

Desde la Cámara de Comercio, si bien anoche difundieron un parte donde rechazan el aislamiento y piden volver sa trabajar, pero señalaron que seguirán haciendo el reclamo por las vías correspondientes.

“Nosotros también quisiéramos estar en nuestras casas para no contagiarnos, pero no podemos, nosotros tenemos que trabajar todos los días”. “Cada comerciante está haciendo respetar los protocolos de seguridad, si no lo hacemos vamos a pagar con la vida”, dijo Carol Ramos, referente de los Comerciantes Unidos.

Lo cierto es que la ciudad amaneció con un movimiento reducido, pero no tanto como en la primera quincena de abril. El microcentro estuvo cercado por la Policía que actuó con un riguroso control a los peatones y conductores.

Sólo en la PLAZA 9 DE JULIO se vieron a los clientes de barbijos y de flores para esta primavera extraordinaria. Los lustras se convocaron en una reunión de amigos del barrio en plena plaza porque varios ya vienen sin clientes.

Ya quedan abiertos pocos locales de venta de comidas para llevar, las ópticas sin nadie a la vista, y los comercios vinculados a materiales de la construcción que también tuvieron su poco movimiento.

Donde sí hubo movimiento fue en la calle Ituzaingó, por la zona de la San Martín, en donde los vendedores ambulantes denominados fruteros y manteros trabajaron sin descanso por la mañana. En algunas zonas del macrocentro, los comerciantes desafiaron las nuevas disposiciones y se animaron a levantar sus persianas.

En los barrios, la situación de normal actividad de lunes por la mañana. La cuarentena resulta una entelequia y hay muy poca conciencia sobre el uso de los tapabocas y del distanciamiento.

En el sur, el marcado Cofruthos siguió trabajando como en las últimas semanas y hasta pasado el mediodía los clientes seguían llegando.

 

El Tribuno