Juan Emilio Ameri: la insólita carrera del barra que saltó a la política en Salta

Ameri fue nombrado en la Gobernación por Urtubey y llegó al Congreso con Leavy. Su trayectoria tuvo el jueves en el Congreso un cierre tan vergonzoso como previsible.
sábado, 26 de septiembre de 2020 · 17:17

 

Juan Emilio Ameri, el diputado nacional por Salta que renunció tras protagonizar un escándalo sexual en plena sesión de la Cámara Baja, tuvo el jueves una noche de pesadilla. Otro de sus peores días fue el 8 de abril de 2001 en la Bombonera, cuando River perdió 3 a 0 con Boca. El estaba en la tribuna visitante, ocupada por los Borrachos del Tablón, y perdió un ojo en un enfrentamiento de barras con policías. 

Ahora perdió el apoyo de la dirigencia salteña del Frente de Todos, que más de una vez, en los últimos años, lo respaldó con su silencio ante denuncias de lesiones, amenazas y acoso.

La violencia aparece en más de una escala del ascenso del barra de Lomas de Zamora al mundillo de la política salteña, el empleo estatal y la función pública, de la mano del exgobernador JUAN MANUEL URTUBEY y del actual senador nacional Sergio Leavy.

Vuelta de almanaque

Ameri nació el 25 de mayo de 1973 en Buenos Aires. Pasó toda su infancia y juventud en Villa Centenario, una localidad del partido de Lomas de Zamora, donde su familia tenía una pizzería y su madre conducía una unidad básica del PJ. Allí, en los años del menemismo comenzó a meterse en el corazón de la barrabrava de River. Luego de perder un ojo en los incidentes del 8 de abril de 2001 en la Bombonera, la dirigencia millonaria le aseguró un empleo en el club de sus amores. Comenzó como mozo en mayo de 2001, en el tramo final de la presidencia del fallecido David Pintado. Ayer, en declaraciones a la prensa porteña, Ameri se autodefinió como “víctima de la violencia policial” y negó cualquier pertenencia a la barra de River. 

El Tribuno, sin embargo, pudo reconstruir parte de su historia con fuentes ligadas a la entidad de Núñez y obtuvo a través de uno de sus “viejos socios” una fotografía en la que se lo ve en una tribuna, mucho más joven, con una remera propagandística de una de las campañas electorales del expresidente Carlos Menem y “trapos” arrebatados a la conocida barra de Boca La Doce, exhibidos como una suerte de trofeo de guerra. A su lado resalta la figura de Cristian Ghilestti, el “Negro del Oeste”, como se lo conoce en las tribunas, también fue empleado de River junto a otros barras como Gonzalo Acro y Alexis “Neurona” Decoste durante la presidencia de José María Aguilar, desde diciembre de 2001 hasta finales de 2009. 

Todos -incluido Ameri- fueron cercanos a Adrián Rousseau, líder de una de las facciones que desde comienzos de la década del 2000 se hizo del control de los Borrachos del Tablón. 

Ya con Aguilar al frente de River, el ahora ex diputado nacional trabajó en el Departamento de Marketing y también como seguridad hasta abril de 2004, según los registros de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses).

A partir de abril de 2005 su nueva empleadora fue la Unión de Trabajadores de Actividades Deportivas y Civiles, pero Ameri conservó sus vínculos con algunos de los referentes de la feroz puja de barrabravas que desembocó, el 7 de agosto de 2007, en el asesinato de Gonzalo Acro. A fines de ese año, Ameri dejó el gremio y enfiló para Salta. 

Fuentes que lo frecuentaron en el conurbano bonaerense señalaron al Diario Sur que Ameri tuvo que “escapar” hacia esta provincia por incidentes con barras de River. Según conocidos, tras recalar en la capital salteña, Ameri trabajó un tiempo como “seguridad” en presentaciones de artistas de la movida tropical.

En la Gobernación

Desde junio de 2013 hasta enero de 2015, Ameri tuvo como empleadora formal a la Gobernación de Salta. Su paso por la administración pública provincial le aseguró durante todo ese tiempo un sueldo de agrupamiento técnico (subgrupo 1). 

En el decreto 1.432, que Juan Manuel Urtubey y Simón Padrós firmaron el 16 de mayo de 2013, su nombramiento quedó establecido con una vigencia de cinco meses, pero su relación como agente público de la Provincia se extendió por casi dos años.

Antes de ser un empleado estatal, el exlegislador que hoy está en boca de todos parece haberse sostenido con iniciativas nacionales como la de los centros de formación profesional, lo que explicaría su inscripción desde mayo de 2012 en la AFIP como monotributista de actividades relacionadas con la educación de adultos y servicios de enseñanza.
 
Otros empleos

La trayectoria laboral que tuvo Ameri antes de perder el ojo e ingresar al mundo River es bastante curiosa. 

Se inició en junio de 1996 en Cores, una empresa de carpintería metálica de Avellaneda en la que duró solo un mes. 

En septiembre de ese mismo año ingresó a Imperium, una agencia de seguridad dedicada también a la venta de equipo de control y seguridad, que lo despidió dos meses después.

En junio de 1997, el ahora ex diputado nacional consiguió otro empleo en Servicio Privado de Transporte, una sociedad anónima con sede en Córdoba que, de acuerdo con registros de la Anses, lo habría despedido ese mismo mes. 

La inestabilidad que brilló en la desprolija carrera ocupacional de Ameri, el barra bonaerense que trepó a la política en Salta, tuvo el pasado jueves en el Congreso de la Nación un broche tan vergonzoso como previsible.