Viral: “Fui a quejarme por los ruidos y un nene me dijo mis papás están encerrados”

Los golpes la despertaron. Furiosa, se levantó de la cama, se cambió, agarró las llaves y fue a tocar el timbre a los vecinos del edificio para pedirles silencio. Esperó algunos minutos y cuando la puerta se abrió apareció un niño, que con una frase que hizo pedazos su enojo. 
sábado, 23 de octubre de 2021 · 22:40

Angustiado, el pequeño le dijo que sus padres no podían abrir la puerta de una de las habitaciones del departamento. Él y su hermanita estaban de un lado de la cerradura y sus padres, con una bebé en brazos del otro. Eran vecinos nuevos, recién llegados al edificio y para ella fue tan inesperado todo que no supo qué decir. 

Algunas horas más tarde, cuando todo había terminado, decidió contar lo ocurrido en las redes sociales, en un posteo que rápidamente se viralizó en Twitter.

"Le acabo de tocar el timbre a los vecinos re caliente porque me despertaron con golpes a la madrugada y me atiende un nene de unos 9 años que me dice: 'Mis papás se quedaron encerrados en la habitación y con mi hermanita los estamos tratando de sacar'", comenzó el relato de la usuaria Loulita.

Ella esperaba encontrarse con un grupo de amigos pasados de copas escuchando música y celebrando, o alguna escena similar. Pero la explicación del niño la llevó a hacerse cargo de la situación. En medio de la noche, sin otro adulto cerca, Loulita era la única que podía hacer algo para salvar a esa familia.

"Se mudaron hace poco y ni los conozco pero desde la ventana de la habitación que da al pulmón del edificio se asomó la madre y me repitió lo mismo que el nene", continuó la tuitera. "Así que le dije: '¿Los ayudo?'. 'Siii, pasá por favor, ayudanos a romper la puerta, estamos desesperados por los nenes'".

"Así es como a las 4 de la mañana di patadas símil allanamiento a esa puerta de los vecinos que ni conocía. Palanqueé con un destornillador, e intenté tranquilizar como pude a 2 niños ajenos, que decían cosas como: "Se van a quedar ahí para siempre" o "No sé cómo van a hacer para ir a trabajar".

Más vale maña que fuerza

Un rato antes ella estaba en su cama tratando de dormir, ahora recorría la casa de sus vecinos con todo tipo de herramientas distribuidas por el suelo, mientras buscaba la manera de abrir una puerta que no lograba vencer.

La violencia no funcionó. A pesar de las patadas, esa barrera de madera que dividió a una familia seguía intacta y, por sobre todas las cosas, cerrada. Así que buscaron repararla.

"Menos mal que me dedico a otra cosa porque me decían: 'Dale con toda, rompé la puerta, ya fue'. Y entre mi destreza y que estaba medio dormida, jamás lo hubiera logrado", bromeó la tuitera en la red social.

Costó, pero la pesadilla finalmente terminó: "Luego de unos minutos de trabajo en equipo junto con los adultos encerrados e intentar reparar la manija, la puerta finalmente se abrió. Las víctimas del encierro eran una parejita joven con otro niño más, bebé de un año aproximadamente. '¡Gracias!', gritaron a coro".

Pasaron tantas cosas, que aún después de que se resolvió el conflicto Loulita tampoco pudo dormir: "Les dije mi nombre y prometí que mañana con más tiempo nos pasábamos los teléfonos por si alguna vez más alguien necesitaba algo. Me fui satisfecha y feliz de saber que iba a poder dormir, pero aquí estoy aún manija por la situación. ¡Siganme los buenos!". clarin.com