Invertirán u$s 8.400 millones para producir hidrógeno verde en el país

La empresa australiana Fortescue presentó la iniciativa al presidente Alberto Fernández. Fue en el marco de la cumbre sobre cambio climático
martes, 2 de noviembre de 2021 · 09:18

 

La empresa australiana Fortescue anunció este lunes que invertirá u$s 8.400 millones en la Argentina para producir hidrógeno verde en la provincia de Río Negro, lo que permitirá generar más de 50.000 puestos de trabajo, entre directos e indirectos. La producción, en una primera etapa, estará orientada sólo para la exportación.

Así lo informaron al presidente Alberto Fernández, el titular de Fortescue, Andrew Forrest; la CEO de la firma, Julie Shuttleworth, y el titular de la compañía para la Región Latinoamérica, el ex puma Agustín Pichot. Fue en la ciudad escocesa de Glasgow, donde se desarrolla la cumbre sobre cambio climático COP26.

La magnitud del proyecto permitirá convertir a Río Negro en un polo mundial exportador de hidrógeno verde en 2030, con una capacidad de producción de 2,2 millones de toneladas anuales, lo que cubriría una producción energética equivalente al 10% de la electricidad consumida por Alemania en un año.

Tras el encuentro, el presidente afirmó que “el hidrógeno verde es uno de los combustibles del futuro y llena de orgullo que sea la Argentina uno de los países que esté a la vanguardia de la transición” energética, tras darse a conocer la inversión de u$s 8.400 millones para producir ese combustible.

“En poco tiempo nuestro país podrá convertirse en uno de los proveedores mundiales de este combustible que va a permitir reducir drásticamente las emisiones de carbono en el mundo”, dijo el jefe del Estado tras reunirse con los directivos de la empresa australiana Fortescue.

El canciller Santiago Cafiero aseguró que el proyecto “es un vector de desarrollo y de conocimiento a partir del cual la Argentina se puede parar en un nuevo concierto que se está discutiendo en el mundo, en esta conferencia”.

El ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, aseguró que la empresa australiana “no pidió trato diferencial” en aspectos como tipo de cambio o sobre remesas de utilidades, aunque sí la “certidumbre en materia de inversiones y algunas preocupaciones con el repago de deudas e intereses”. En ese sentido, recordó que el país tiene vigente como instrumento el decreto 234 que creó el Régimen de Fomento de Inversión.

“Este anuncio de inversión es el más importante del Siglo XXI en Argentina, lo tomamos con mucha responsabilidad y orgullo”, dijo Kulfas, porque “se trata de una inversión que funda una nueva industria, la industria del hidrógeno verde, que está creciendo a nivel internacional”. Refirió que se trata de “una fuente de energía que ya se empieza a utilizar en la movilidad”.

Pichot, a su turno, aclaró que se utilizará “agua de mar desanilizada” y remarcó que se trata de “uno de los cinco proyectos más importantes de la compañía”.

Sierra Grande

El proyecto se desarrollará en los alrededores de la ciudad rionegrina de Sierra Grande.

Sierra Grande tuvo su momento de esplendor con la instalación de la empresa Hipasam SA, que no solo llegó a explotar la mina de hierro más grande de Sudamérica, sino que dio trabajo a miles de habitantes que poblaron su geografía hasta que un decreto presidencial en 1992 determinó su cierre y el inicio de una seria crisis económica y social para la zona.

La prospección que inició la empresa se basa en analizar cantidad y calidad de vientos, fuente energética principal para la producción, y se inició a partir de un acuerdo firmado junto al Ministerio de Desarrollo Productivo de la Nación y el gobierno de la provincia de Río Negro.

El proyecto tendrá tres etapas. La etapa piloto, para confirmar las capacidades previstas, con una inversión estimada en u$s 1.200 millones, que producirá unas 35 mil toneladas de hidrógeno verde, energía equivalente para satisfacer a 250 mil hogares. Se iniciará en 2022 y finalizará en 2024.

La primera etapa productiva, con una inversión estimada en u$s 7.200 millones, producirá unas 215 mil toneladas de hidrógeno verde, capacidad energética equivalente para cubrir el consumo eléctrico de 1,6 millón de hogares, y se extenderá hasta el año 2028.

En noviembre de 2020, el presidente Fernández ya había mantenido una reunión por medio de una videoconferencia con representantes de la empresa Fortescue Metals Group, quienes le habían expresado su interés en invertir en la Argentina en la generación de energías renovables y la producción de minerales en el marco de lo que denominan industria verde.

Combustible del futuro, con gran potencial

El hidrógeno verde es considerado como “el combustible del futuro” y es generado mediante electrólisis a partir de energías renovables como la solar y la eólica, en las que Argentina tiene un gran potencial para desarrollar proveedores competitivos y crear nuevos empleos.

El hidrógeno es el elemento químico más abundante del planeta y no es considerada una fuente energética en si misma, sino un vector energético, ya que almacena energías generadas por otras fuentes de manera tal que posteriormente pueda ser posteriormente liberada en sistemas ya conocidos.

El proceso de producción de hidrógeno verde requiere contar con tres variables ineludibles y abundantes, ya que demanda viento o luz solar para la generación eléctrica renovable que se aplica al proceso de electrólisis; agua para separar el hidrógeno del oxígeno y una locación para instalar generadores eólicos o paneles solares.

En la actualidad, la generación de hidrógeno se realiza a partir de otras fuentes que motivan distintas definiciones según la fuente original: puede ser a partir de petróleo o carbón (hidrógeno negro); de gas natural (hidrógeno gris) o a partir de gas pero con tecnología de captura y almacenamiento de carbono (hidrógeno azul).

El proceso denominado electrólisis utiliza la corriente eléctrica para separar el hidrógeno del oxígeno que hay en el agua, por lo que, si esa electricidad se obtiene de fuentes renovables, se podría producir el hidrógeno sin emitir dióxido de carbono

El hidrógeno verde surge así como una de las soluciones tecnológicamente más desarrolladas para “descarbonizar” sectores difíciles de electrificar, como el transporte marítimo de larga distancia, la aviación y las industrias pesadas. También el acero, el cemento, el papel o la de fertilizantes.

Los proyectos en el mundo

La empresa australiana Fortescue Future Industries (FFI) desarrolla al menos otros cuatro grandes proyectos en el mundo. Acaba de firmar con el gigante de la construcción J C Bamford Excavators (JCB) para convertirse en el mayor proveedor de hidrógeno verde y renovable del Reino Unido. En agosto firmó con Murihiku Hapu para evaluar un proyecto a gran escala en Nueva Zelanda. También explorará posibles proyectos de hidrógeno verde en India y en el Estado brasileño de Ceará.