Se reanudó el juicio por la obra pública con un testigo que negó irregularidades

"A todos los expedientes se les dio el mismo trato que a los de Austral, no hay ningún expediente que se haya pagado a este grupo por fuera de lo que la normativa indicaba", declaró el testigo en el juicio por presunto direccionamiento de la obra pública en Santa Cruz.
martes, 9 de marzo de 2021 · 18:20

El juicio oral a la vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, al empresario Lázaro Báez y al exministro de Planificación Julio De Vido, entre otros, por presuntos delitos con la obra pública en Santa Cruz se reanudó con un testigo de Vialidad Nacional que negó haber favorecido con algún trato especial a la empresa Austral Construcciones.

"A todos los expedientes se les dio el mismo trato que a los de Austral, no hay ningún expediente que se haya pagado a este grupo por fuera de lo que la normativa indicaba", sostuvo el testigo Guillermo Bartoli, empleado de planta de Vialidad Nacional desde 1994 y hasta hace cuatro años.

Ante el Tribunal Oral Federal 2, que lleva adelante el juicio por el presunto direccionamiento de la obra pública en Santa Cruz a favor de empresas del grupo Báez entre 2003 y 2015, Bartoli explicó: "No existe posibilidad de que Vialidad ejecute una partida que no esté aprobada previamente en el Presupuesto".

Sobre las empresas de Lázaro Báez, explicó que se le realizaban los llamados "pagos anticipados" previstos en la normativa "con el descuento de los intereses correspondientes".El Grupo Austral "nunca recibió pagos que no fueran con fondos del Tesoro", agregó

El testigo refirió que entre 2008 y 2009 se estableció una norma con un procedimiento de pago anticipado para contratistas y se usó para Austral Construcciones por instrucciones que llegaban desde la Administración General del organismo.

"Si hubo otros pedidos desconozco, no eran de mi función", concluyó.

Desde esta semana, el juicio se hará todos los martes a través de la plataforma Zoom y con la presencia de los jueces Andrés Basso, Jorge Gorini y Rodrigo Giménez Uriburu con los testigos en la sede de Comodoro Py 2002.