Una mujer de 33 años murió por rabia humana

El Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, en articulación con las autoridades del Ministerio de Salud de la Nación informaron que, luego del análisis postmorten de los tejidos de una persona fallecida en Coronel Suárez, se determinó que la causa del deceso fue rabia humana. Mirá de qué se trata.
miércoles, 19 de mayo de 2021 · 09:29

La mujer, de 33 años, había consultado al servicio de salud el pasado 18 de abril por debilidad en miembros superiores y alteración de la sensibilidad. En los días posteriores se agregaron síntomas de excitación psicomotriz, cefalea, fotofobia, alteración sensorial y midriasis que evolucionó en un deterioro del nivel de la conciencia llegando al estado de coma.

Durante el interrogatorio a sus familiares surgió un antecedente de mordedura por un felino no doméstico (asilvestrado) a principios del mes de marzo que no habría sido objeto de consulta por parte de la paciente en ese momento.

Por lo tanto, el 6 de mayo se remitieron al Instituto Nacional de Microbiología Dr. Malbrán muestras de líquido cefalorraquídeo, saliva y biopsia de piel ante la sospecha de encefalomielitis rábica, las cuales no detectaron virus o respuesta inmunológica asociada en ese momento.

Para prevenir la ocurrencia de nuevos casos humanos o animales, desde el momento de la sospecha las autoridades sanitarias se encuentran realizando actividades de vigilancia epidemiológica, prevención, control de foco y difusión sobre prevención de la rabia en animales. Hasta la fecha se han vacunado 1417 animales y no se han identificado nuevos focos en animales silvestres analizados.

La enfermedad y sus síntomas

La rabia es una enfermedad zoonótica causada por el virus de la rabia (RABV) -familia Rhabdoviridae género Lyssavirus-, y se transmite al ser humano a través de saliva de animales infectados, tanto domésticos (principalmente perros y gatos) como animales silvestres (murciélagos, zorros, zorrillo). Generalmente, el virus entra a través de la piel y membranas mucosas, por mordeduras o arañazos.

El período de incubación de la enfermedad es variable, y en humanos va desde menos de dos semanas hasta más de un año, con un promedio de 2 a 4 meses. Este período está estrechamente ligado a localización, profundidad y gravedad de la mordedura, arañazo, etc, del animal infectado, proximidad de troncos nerviosos, distancia al cerebro y cantidad de partículas virales inoculadas.