Carla Vizzotti: “En este momento nuestro sistema de salud tiene riesgo concreto de no poder dar respuesta”

La ministra de Salud de la Nación, Carla Vizzotti, llegó ayer a Salta con funcionarias de su equipo para realizar distintas tareas vinculadas con el manejo de la pandemia de coronavirus, la prevención de muertes por cáncer de cuello de útero y el seguimiento de un proyecto para tratar la desnutrición aguda en comunidades indígenas de Santa Victoria Este.
miércoles, 5 de mayo de 2021 · 09:26

 


Luego de visitar el Centro de Convenciones, el hospital Papa Francisco y de reunirse con profesionales de salud de la cartera provincial, en una entrevista exclusiva con El Tribuno se refirió al momento crítico que se vive por el aumento sostenido de casos y la tensión en que está el sistema de salud.
Pidió a la comunidad sostener las medidas de cuidado mientras avanza el programa de vacunación y limitar los encuentros sociales que no sean indispensables.
También se refirió al trabajo para lograr que se garantice la interrupción voluntaria del embarazo (IVE) en Salta y a la necesidad de que haya políticas públicas interculturales, sobre todo, en salud. 

¿Cómo ve la situación sanitaria y epidemiológica en Salta?
En Salta, en la Argentina y en el mundo, sobre todo en el hemisferio sur donde empieza el tiempo más frío, con mayor predisposición a la transmisión del virus, nos preocupa mucho... Vemos un aumento sostenido del número de casos y en los lugares donde está amesetándose no es suficiente. Vemos una tensión del sistema de salud. Necesitamos que los casos bajen rápidamente.
Trabajamos muy fuerte en el compromiso del Presidente de tomar medidas nacionales en función de indicadores, pero también la importancia del trabajo en las jurisdicciones porque la normativa vigente les da la potestad a gobernadores y gobernadoras para aplicar medidas específicas. 
En este momento hay que evitar las reuniones sociales, realizar las actividades mínimas posibles y, las que se tienen que realizar, hacerlas con extremo cuidado. Estamos en un momento de mucha preocupación en que nuestro sistema de salud tiene riesgo concreto de no poder dar respuesta, a pesar de la inmensa expansión y del fortalecimiento que se hizo.
Ahora venimos con 10 respiradores para fortalecer y agregar camas de terapia intensiva, pero siempre el sistema de salud tiene un límite. El recurso humano que hay atrás está agotado y cada cosa que podamos hacer para minimizar la necesidad del sistema de salud va a ser muy importante.

¿Considera que hay que disminuir un poco más la circulación en la provincia?

Los casos están altos, amesetándose pero sin bajar lo suficiente. En relación con eso, Salta tiene un comité de análisis de la situación pero el rol individual es fundamental. Si cada uno y cada una tratamos de no ser contacto estrecho de nadie, eso va a tener un impacto. 
La idea es generar las menores medidas restrictivas posibles porque eso tiene impacto en la economía, impacto emocional y social. Si no podemos trabajar en ese sentido, seguro se va a tener que evaluar alguna medida más.

Ayer (por el lunes) se reunió con el embajador de Reino Unido por las vacunas de Astrazeneca. ¿Hay alguna idea de si se va a poder producir y cuándo en la Argentina? 

Ayer le planteamos al embajador del Reino Unido una colaboración de Estado a Estado luego de una reunión virtual que tuve con el ministro que gestiona la vacunación COVID-19 en el Reino Unido, en la que hablamos sobre experiencias, información y la posibilidad de que la Universidad de Oxford evalúe la participación de la Argentina en la cadena de producción del formulado. 
En la actualidad el principio activo de la vacuna se produce en la Argentina y se envasa en México y en Estados Unidos, en Nueva México. 
Entre la primera vez que se evaluó y que no se logró un acuerdo y ahora, algunas empresas en la Argentina han reformulado plantas y maquinaria. Ahora le propusimos al embajador del Reino Unido la posibilidad de reevaluar eso a través de la Universidad de Oxford. A Astrazeneca le informamos que haríamos esa gestión para intentar acelerar la producción, no a mediano ni a corto plazo, porque es un proceso, pero sí, de acá a un tiempo, escalar más rápido la producción y recibir más dosis.

Muchas personas que se vacunaron con Covishield tienen dudas acerca de la segunda dosis...

La vacuna de Astrazeneca y Covishield son exactamente las mismas. La Covishield se fabrica en la India y por eso tiene un nombre distinto, pero son intercambiables. Los esquemas se van a completar con cualquiera de las vacunas de Astrazeneca. No hay que preocuparse por eso.

Ayer (por el lunes) la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoció la transmisión del virus por la vía aérea, ¿qué implicancias tiene esto?

Ayer se conoció que muchos trabajos de investigación que se publicaron han sido retractados. Estamos construyendo evidencia en tiempo real. Entonces, siempre hay que ser muy cautos al decir “blanco o negro”. Lo que se sabe cada vez más es el rol de la transmisión aérea del virus y, menos fuertemente, la transmisión por contacto o por superficies.
Esta transmisión aérea les da mucho valor al barbijo, a la distancia y al aireamiento de los ambientes para disminuir la posibilidad de contagio. Hay que fortalecer mucho esas medidas y entender que hay personas que tienen síntomas muy leves o incluso, antes de tener síntomas, ya pueden transmitir el virus... aunque estemos con gente que queremos mucho y en la que confiamos. Sobre todo en lugares cerrados, donde se come o se toma algo, las medidas de cuidado bajan y el riesgo aumenta... Percibir ese riesgo es muy importante. Hay que ser muy activos en ese círculo virtuoso de interrumpir la transmisión.

“En este momento hay que evitar las reuniones sociales y realizar las actividades mínimas posibles. El rol individual es clave”.    
 

Más allá de las vacunas, ¿hay avances en algún tratamiento para curar la enfermedad?
Es algo que la ciencia ha investigado muchísimo... En la Argentina usamos el plasma de convaleciente, que tiene indicaciones muy específicas, y se desarrolló el suero equino, que también las tiene. Hay tratamientos de corticoides y de dexametasona que tienen un rol en los pacientes más graves.
Todavía no hay una evidencia muy robusta para un tratamiento que resuelva el problema. No es así con las vacunas: en tiempo récord, la ciencia ha generado un gran número de vacunas seguras y eficaces. Vemos en países como Israel, Reino Unido, Uruguay, Chile y Estados Unidos que bajan la internación y los casos... Se investiga mucho y ojalá pronto tengamos una buena noticia.

La semana pasada el Presidente anunció un proyecto de ley para definir criterios precisos para las medidas de prevención frente a la pandemia. ¿Considera eso positivo?
El Presidente ha informado en el último mensaje a la comunidad la decisión de enviar un proyecto de ley para que se debata en el Congreso... Aunque los decretos de necesidad y urgencia (DNU) tienen el aval del Congreso y funcionan como una ley, el Presidente busca tener un marco legal que defina una situación tan inédita como es la pandemia y genere decisiones que se implementen sin una discusión que distrae y genera muchísima incertidumbre a la población en un contexto de tanto temor. Hay países que lo han hecho... La mayoría son del hemisferio norte, están saliendo de su segunda ola y tienen indicadores que son difíciles de comparar con la Argentina, pero nos parece clave tener un marco legal de este tipo.

Luego del fallo de la Corte Suprema sobre las clases presenciales que ratifica la autonomía de la Ciudad de Buenos Aires, ¿considera que hay un riesgo de que algunas jurisdicciones no acaten las medidas que se toman desde Nación?

Nosotros pensamos que la sociedad entendió el riesgo y se está cuidando. Vamos a apelar siempre a eso y el Presidente lo dijo: va a tomar todas las decisiones para cuidar la salud, siempre mirando la economía y el impacto social. 
Las últimas semanas vemos que los casos bajan... Dejaron de subir y eso es muy importante porque, si no, nuestro sistema de salud ya habría desbordado, pero todavía no está resuelto el problema porque seguimos con un número muy alto y nuestro sistema de salud está tenso. Desde el Estado nacional vamos a seguir transmitiendo a la población las medidas de cuidado, los avances y los logros que tenemos. 

Cree hay una dificultad en la posibilidad de que las jurisdicciones no quieran...
Siempre es una dificultad. Eso también lo dice el Presidente de manera permanente. No se trata solo de una normativa nacional -por más decisión política que él tenga, que pueda además acompañarse de apoyo económico y social, sobre todo en los grupos de personas en los que las medidas tienen mayor impacto económico-, sino también de que las provincias acompañen y fiscalicen y de que la sociedad también lo tome y se empodere.

“La mirada intercultural es una deuda pendiente, no solo en relación con la salud sino también con todas las políticas públicas”.

Días atrás una funcionaria planteó la posibilidad de internar a los niños wichi con graves cuadros de salud aun sin el consentimiento de sus padres. Hoy (por ayer) se conoció el fallo de una jueza que ordenó respetar la voluntad de un niño wichi de no someterse a una operación riesgosa. ¿Cree que la salud intercultural es aún una deuda?

Sin lugar a dudas, la mirada intercultural es una deuda pendiente, no solo en relación con la salud sino también con el acceso a todas las políticas públicas.
La semana pasada trece ministerios del Gobierno nacional participamos en una reunión con esa mirada intercultural en relación con los pueblos indígenas, con una decisión política del Presidente de emprender ese desafío con la complejidad que tiene y el compromiso de sus ministros y ministras para pasar de la teoría a la práctica.
Uno de los motivos por los que estoy acá es reivindicar ese compromiso. Desde el sistema de salud necesitamos darles a los pueblos indígenas lo que ellos necesitan y no, lo que nosotros pensamos que es bueno para ellos.
Ese es el compromiso y la mirada, con un trabajo para tener una normativa legal en relación con la salud intercultural. 

En Salta es difícil acceder a la interrupción voluntaria del embarazo (IVE), sobre todo porque la gran mayoría de los profesionales que podrían garantizarla son objetores de conciencia... ¿Qué solución podría darse desde Nación?
Desde la Secretaría de Acceso a la Salud y la Dirección de Salud Sexual y Reproductiva trabajamos desde esta mirada complementaria de las leyes de IVE y de los mil días para, primero, prevenir todos los embarazos no planificados, en relación con acceso a la educación sexual integral y a la anticoncepción. Luego, para identificar lo más precozmente posible los embarazos para, en el caso de que quieran avanzar con ellos, tengan los controles y apoyo por parte del Estado y, en caso de que no, puedan acceder lo más rápidamente posible a la IVE a través de mecanismos farmacológicos que son muy sencillos.
Trabajaremos con el sistema de salud, con la implementación de la ley, con las redes de mujeres y de territorio y con el Ministerio de las Mujeres para gestionar desde donde sea. Tenemos también una mesa con la Superintendencia de Servicios de Salud para reclamos y notificaciones. La verdad es que la línea de salud sexual ha tenido muchísimas consultas y reclamos que han tenido una solución favorable. Tenemos la expectativa de ir paso a paso resolviendo las barreras.

Sobre la producción de la Sputnik

La ministra de Salud de la Nación, Carla Vizzotti, se refirió ayer en Salta a los avances para la producción en Argentina de la vacuna “Sputnik VIDA”.
“Ya se firmó el convenio entre la Federación Rusa y el laboratorio Richmond y se formularon los primeros lotes. En este momento se realiza el control de calidad en el Instituto Gamaleya y, si da bien y los tiempos se cumplen, el siguiente paso es importar el antígeno y formularlo. Hay que ser muy cautos y esperar el control de calidad” explicó. También adelantó que “si hay que hacer algún ajuste, se hará” y agregó: “En relación con la producción, vamos a depender de la provisión del antígeno. Hay que ir paso a paso”.

 

El tribuno