Los impuestos la principal traba para que muchos argentinos no puedan comprar el auto que quieren

Mientras en otros mercados los SUV se ubican entre los modelos más vendidos, en Argentina, desde hace dos años, están perdiendo terreno. Ya ningún Sport Utility Vehicle se ubica en el "top ten" de patentamientos del 2021. La causa el impuesto al "lujo" y el cepo importador
jueves, 2 de septiembre de 2021 · 14:48

El mercado automotor argentino va a contramano de lo que marca la tendencia mundial. Mientras en los principales países los Sport Utility Vehicle (SUV) siguen ganando terreno como la silueta preferida por los consumidores, en Argentina han desaparecido de los primeros puestos del ranking.

Brasil, Estados Unidos, Francia, Alemania, España, Italia, son algunos de los ejemplos en los que varios SUV se posicionan entre los 10 modelos más vendidos.

Esto va en línea con las proyecciones de las automotrices que, desde hace tiempo, venían anticipando que el segmento de los SUV iba a representar más del 30% de las ventas.

Argentina avanzaba en ese sentido. Con la EcoSport a la vanguardia, varios modelos apuntaban a crecer en las ventas y los consumidores los estaban eligiendo, en línea con lo que sucede en los mercados internacionales. Sin embargo, desde hace dos años, vienen en retroceso y, en lo que va del 2021, desaparecieron de los primeros puestos.

Según los datos difundidos por la asociación que agrupa a las concesionarias (ACARA) sobre los patentamientos del año, ningún Sport Utility Vehicle se ubica en el “top ten”. Recién en el puesto quince aparece un representante de este segmento: el Jeep Renegade. Le siguen el Chevrolet Tracker, el Volkswagen Nivus (no es un SUV puro, sino un crossover, pero es una discusión técnica para especialistas) y el T-Cross, también de la marca alemana. Más atrás, aparecen el Nissan Kicks, el Citroën Cactus y el Toyota SW4.

En España, por ejemplo, hay seis SUV entre los 10 modelos más vendidos: Nissan Qashqai, Seat Arona y Ateca, Peugeot 2008 y 3008 y Renault Captur.

En Italia, están los SUV Fiat 500X, Jeep Renegade y Renault Captur.

En Brasil, se ubican en el “top ten” los Jeep Renegade y Compass, el Volkswagen T-Cross y el Chevrolet Tracker

En Francia, los Peugeot 2008 y 3008 y el Renault Captur.

En Estados Unidos, el Toyota RAV 4, el Honda CR.V y el Chevrolet Equinox.

La explicación de este comportamiento tan distinto a lo que sucede en el resto de los mercados tiene que ver con la presión impositiva. Si bien, en la Argentina, la carga tributaria afecta a todos los 0km, con un promedio de 54% sobre el valor al público, este segmento está doblemente castigado porque es uno de los más golpeados por el impuesto al “lujo”.

Este gravamen se aplica, desde este mes, a partir de $3.120.000. Los 0km que superen ese precio deben tributar una alícuota del 20%. En la práctica, esa carga fiscal hace que el modelo afectado aumente su precio alrededor de 25%.

Con una suba semejante, estos vehículos quedan descolocados frente a la competencia y hace que caiga su demanda. En muchos casos, se dejan de vender.

La mayoría de los SUV tienen un valor que hace que los alcance la base imponible. El caso más emblemático es el del Volkswagen Taos. Se trata de un modelo de producción nacional que está impactado por los Impuestos Internos y sus ventas son menores a lo proyectadas, cuando se anunció la inversión, hace cuatro años, porque, en ese entonces, regía otra escala impositiva. El incremento de la presión tributaria, se dispuso con la llegada del actual Gobierno.

La contracara son las pickups, especialmente las nacionales, que están exentas de este tributo. Esto hace que tengan precios muy competitivos y la gente se vuelque a comprar las versiones más equipadas.

A esto se suma que la mayoría de los SUV son importados y las restricciones que existen para los vehículos del exterior hacen que en el mercado haya poca oferta.

A través de impuestos adicionales y cupos para importar, el Gobierno nacional va dirigiendo el perfil del mercado. Es por eso que los modelos más vendidos, en la actualidad son de origen nacional.

Tanto la presión impositiva, como el cepo importador, son los factores que hace que el mercado argentino no se comporte como el de otros países donde es el consumidor el que define las características del mercado y no las políticas impositivas que implementa un gobierno.

 

MDZ