Informe clave: la pobreza bajó pero la brecha social se profundiza en Argentina
Un nuevo informe nacional reveló que, entre el segundo y el tercer trimestre de 2025, la "clase baja en pobreza" se redujo del 26% al 24% en Argentina, aunque la brecha entre estratos se profundizó. El estudio, basado en datos del INDEC, muestra que mientras la clase alta sostiene consumos de lujo, la clase media realiza "malabares" y la base social vive bajo la llamada "cultura del no".
Un análisis reciente sobre la composición de la pirámide social argentina divulgado el domingo 30 de noviembre de 2025 mostró una reducción en el estrato más vulnerable. Según datos preliminares elaborados a partir de EPH, CBT, salarios y estimaciones de consultoras privadas, la "clase baja en pobreza" pasó del 26% al 24% de los hogares, con ingresos menores a $1.180.000 mensuales.
El informe también registró un aumento del segmento "clase baja superior, no pobre", que creció del 24% al 28% en el mismo período. "El principal movimiento se dio en los estratos bajos, con un leve ascenso de los hogares que lograron superar la línea de pobreza", confirmaron fuentes vinculadas al estudio, en diálogo con la Agencia NA.
Ingresos mínimos: una élite distante de la realidad cotidiana
Aunque hubo señales de mejoría en la base, la distancia respecto de los niveles superiores es contundente. La clase alta, que representa apenas el 5% de la población, necesita un piso de $7 millones mensuales para sostener su nivel de vida, con un promedio cercano a $12 millones.
En el escalón siguiente, la clase media alta requiere $3,7 millones, mientras que la clase media baja tiene un piso de $2,05 millones.
"La brecha entre los ingresos altos y los ingresos medios y bajos es cada vez más evidente", advirtieron los analistas del trabajo. En ese marco, la actual estructura revela un país con movilidad muy limitada y con fuertes contrastes en patrones de consumo.
Consumo y desigualdad: viajes para unos, restricciones para muchos
El estudio también analizó el comportamiento del gasto y mostró una creciente polarización. La clase alta concentró un repunte de más del 50% en consumo de autos, viajes y bienes premium, mientras la clase media intenta sostener sus hábitos "con malabares", luego del impacto inflacionario de 2024.
En contraste, los sectores medios bajos y la base social conviven con la llamada "cultura del no", una expresión que resume el clima económico cotidiano: "no hay plata", "no alcanza", "no se llega al mes".
Esta retracción se refleja en un dato clave: las ventas en supermercados cayeron 5,1% interanual entre enero y octubre de 2025, según reportó el sector comercial.
La nueva fotografía de la pirámide social confirma así una mejora estadística en la pobreza, pero expone una brecha que condiciona hábitos, expectativas y posibilidades de consumo de millones de argentinos.

