La mora en préstamos personales ya roza el 14% en el país
La morosidad de las familias en Argentina alcanzó el 11,2% en febrero, marcando su décimo sexto mes consecutivo de aumento. El dato surge del informe del BCRA y refleja el deterioro del ingreso real, la caída del consumo y el freno del crédito. Los préstamos personales y las tarjetas son los segmentos más afectados.
La morosidad en el sistema financiero volvió a empeorar y alcanzó niveles récord en febrero, según el último informe del Banco Central. En el caso de las familias, el índice llegó al 11,2%, consolidando una tendencia ascendente que ya lleva 16 meses consecutivos.
El dato refleja el impacto del deterioro del ingreso real y un contexto económico donde el crédito al consumo perdió dinamismo. En paralelo, el ratio de irregularidad total del sector privado se ubicó en 6,7%, con un fuerte incremento interanual.
Préstamos personales y tarjetas, los más golpeados
El mayor nivel de mora se concentra en los hogares. En el último año, el indicador pasó de 2,9% a 11,2%, lo que evidencia una fuerte presión sobre la capacidad de pago.
En detalle, los préstamos personales lideran el deterioro con una morosidad del 13,8%, seguidos por las tarjetas de crédito con 11,6%. "La mora acumuló un deterioro prácticamente ininterrumpido durante el último año", señala el informe.
Otros segmentos también muestran subas, como los créditos prendarios (6,8%) y los hipotecarios (1,4%), mientras que el rubro "otros" escaló hasta un preocupante 34,4%.
Menos crédito y consumo debilitado
El escenario se completa con una caída en la demanda de financiamiento. Según el relevamiento oficial, los bancos endurecieron las condiciones crediticias y tanto empresas como familias redujeron su demanda de préstamos.
Este contexto impacta directamente en el consumo, que continúa en terreno negativo en la comparación interanual. Aunque algunos sectores muestran leves mejoras, el consumo masivo sigue debilitado.
En este marco, especialistas advierten que parte del repunte reciente se sostuvo con crédito. "Gran parte del consumo se financió con endeudamiento, especialmente en autos y turismo", señaló el economista Ricardo Arriazu, lo que agrega presión sobre los hogares.
Así, el aumento de la morosidad, la menor demanda de crédito y la debilidad del consumo configuran un panorama complejo para los próximos meses, con un sistema financiero que, si bien mantiene cobertura, enfrenta un deterioro creciente en la calidad de su cartera.

