La recaudación cayó 9% real y complica a provincias
El Gobierno nacional y los gobernadores esperan el dato de recaudación de marzo que difundirá ARCA, en un contexto de caída sostenida de ingresos. La baja impacta en las cuentas provinciales, genera conflictos salariales y podría redefinir la relación política entre Javier Milei y las provincias.
La recaudación impositiva se convirtió en una variable central para entender el vínculo entre el Gobierno nacional y las provincias. Este miércoles se conocerá el dato correspondiente a marzo, que podría marcar el rumbo de las negociaciones entre la administración de Javier Milei y los gobernadores.
El antecedente inmediato no es alentador. En febrero, los ingresos tributarios registraron su séptima caída consecutiva en términos reales, con una baja cercana al 9% descontando la inflación, reflejo directo de la desaceleración económica.
Provincias con cuentas en tensión
La caída de recursos impacta de lleno en las finanzas provinciales, tanto por la merma en la coparticipación como en la recaudación propia. Esto limita el margen de acción de los gobiernos locales frente a demandas salariales crecientes.
En varias jurisdicciones ya se multiplican los conflictos. Gremios docentes y de seguridad reclaman recomposiciones, mientras los mandatarios aseguran que las ofertas actuales representan "el máximo esfuerzo" posible. "La debilidad de la recaudación condiciona cualquier mejora", deslizan desde algunas administraciones.
Entre las provincias más comprometidas aparecen Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Río Negro, entre otras, en un escenario que combina tensiones económicas y políticas.
Negociación abierta y presión legislativa
En este contexto, los gobernadores mantienen una postura cauta, aunque advierten que los Aportes del Tesoro Nacional resultan insuficientes. "Se necesitan mecanismos de compensación más claros", reconocen en voz baja, evitando por ahora un enfrentamiento directo con la Casa Rosada.
La relación, sin embargo, se sostiene sobre un delicado equilibrio. El Gobierno nacional necesita respaldo legislativo para avanzar con su agenda, y ese apoyo depende en gran parte de los mandatarios provinciales. "Ya hubo gestos en el Congreso y esperan respuestas", señalan fuentes políticas.
El dato de recaudación que se conocerá podría ser determinante para sostener o tensar ese vínculo, en un año donde las necesidades fiscales y las definiciones políticas avanzan en paralelo.

