Mar del Plata: robaron una casa rodante con media familia adentro y dejaron a dos nenes en la ruta
El hecho ocurrió este lunes por la noche, en el kilómetro 7 de la ruta 226, que une Mar del Plata con Sierra de los Padres.
Un impactante robo tuvo lugar en la ciudad de Mar del Plata este lunes por la noche. Tres ladrones se llevaron una casa rodante con un matrimonio y dos de sus niños dentro, mientras otros dos hijos habían quedado solos a un costado de la ruta 226.
Se trata de una familia oriunda de San Rafael, Mendoza, que había emprendido viaje a las tres de la tarde del domingo y estaba por llegar al tan esperado destino luego de 30 horas. Ellos viajaban en su camioneta, que tenía enganchada detrás la casa rodante.
El episodio ocurrió cerca de una estación de servicio ubicada en el kilómetro 7 de la ruta 226, que une Mar del Plata con Sierra de los Padres. Como no pudieron usar los baños del lugar, Jesús David Matmud (44), padre de familia de seis, condujo un poco más y se detuvo al costado de la ruta.
La familia salió de la camioneta y entró a la casa rodante para bañarse. Dentro del primer vehículo habían dejado muchos elementos de valor, como los celulares. "Cuando vimos pasar a tres chicos caminando hacia la estación de servicio, los mandé a Maro y a Miro (sus dos hijos más grandes) para que vieran qué pasaba", relató Matmud a Clarín.
No obstante, mientras él, su mujer y los dos más chiquitos se bañaban, la casa comenzó a moverse. "Pensé que sin querer habían soltado el freno de mano. Corro, me subo arrastrando al enganche de la casilla y logro rasguñar y trepar a la caja, les gritaba, pedía auxilio", continuó Jesús. En ese momento, uno de los tres ladrones abrió una ventanilla y le mostró un arma: 'Te largas o te quemo, te largas o te quemo', me gritaba uno", contó.
El viaje soñado, arruinado
En un momento determinado, mientras Matmud rogaba para que le dejaran bajar a su familia de la casa rodante, el delincuente al volante frenó. Asimismo, el ladrón que iba en el asiento del acompañante bajó y escapó a pie, y solo quedaron dos.
Allí, el matrimonio y los hijos más chicos lograron soltarse. Cuando volvieron a buscar a los niños más grandes, no estaban. Afortunadamente, un amigo de Jesús los encontró: habían caminado unos trescientos metros desde donde habían quedado.
Por otro lado, dos horas después apareció la camioneta en un descampado del barrio Hipódromo. En el trayecto, el vehículo se dañó. El caso quedó a cargo de la fiscal Lorena Yrigoyen y, por el momento, los delincuentes aun no fueron localizados.
Habían comprado la casilla rodante especialmente para esta oportunidad. "El viaje soñado, no lo puedo creer", lamenta el hombre. La familia se está quedando en la casa del amigo que encontró a los hijos, no saben hasta cuándo. "Tenemos que arreglar la camioneta, el enganche, lo que rompieron, y nos dejaron sin nada, con lo puesto. Ya nos queremos volver. Los chicos no paran de llorar, quieren irse a casa", concluyó.

