Padres deberán pagar hasta $6 millones por las amenazas de sus hijos
En medio de una ola de falsas alarmas y violencia escolar, especialistas y autoridades advierten que la responsabilidad civil y penal recaerá directamente sobre las familias.
La Argentina atraviesa un fenómeno inesperado y global: una escalada de amenazas, pintadas y armas en las escuelas protagonizada por adolescentes.
El escenario, que tuvo un punto de quiebre con el crimen de un menor en San Cristóbal, dejó de ser un problema exclusivo de los gabinetes psicopedagógicos para convertirse en un conflicto judicial y financiero para los adultos responsables.
En diálogo con Cadena 3, durante La Mesa de Café, el especialista en convivencia escolar Alejandro Castro Santander fue tajante: el país está reaccionando tarde y de forma espasmódica ante una "sopa de violencia" que ya es estructural en América Latina.
El bolsillo: la nueva frontera de la prevención
La tendencia actual de las autoridades en distritos como Mendoza y Santa Fe es clara: trasladar el costo a los padres.
Multas millonarias: en Santa Fe, los operativos policiales por falsas amenazas pueden costar entre 5 y 6 millones de pesos, cifra que se busca imponer a los progenitores.
Responsabilidad Penal: en Mendoza, si un chico comete un ilícito o porta un arma, el padre puede ser considerado "homicida indirecto" o enfrentar arresto por incumplir sus deberes de cuidado.
Del "bullying" a la glorificación de la masacre
Castro Santander advirtió sobre la existencia de comunidades digitales (como la True Crime Community) donde los jóvenes glorifican tiroteos históricos como el de Columbine. "Hay papás que creen que su hija sigue a una cantante en redes, pero en realidad está inmersa en la web profunda, donde se rinde culto a la crueldad", señaló el experto.
El fracaso de la reacción
Para el especialista, medidas como las "mochilas transparentes" o detectores de metales son respuestas reactivas que no solucionan el fondo. "Necesitamos un Programa Nacional de Gestión de la Convivencia. No podemos seguir durmiendo la siesta porque hace 20 años no teníamos un muerto en una escuela", sentenció.
"América Latina tiene la tasa más alta de homicidio de menores del mundo, cuatro veces el promedio global. Es ingenuo pensar que en la escuela no va a pasar nada", concluyó Castro Santander.
Cadena 3

