Agravan la imputación del hombre que violó a una joven en una entrevista laboral en Balvanera

jueves, 28 de enero de 2021 · 11:51

 

La Justicia procesó por un delito más grave al comerciante que abuso sexualmente de una joven de 18 años durante su primer día de trabajo en un local comercial ubicado en el barrio porteño de Balvanera, aunque se le permitió continuar en libertad a pesar del pedido formulado por una fiscal y por el abogado de la víctima para que continúe detenido.

La jueza Karina Mariana Zucconi, a cargo del juzgado nacional en lo Criminal y Correccional 15, procesó el miércoles por la noche a Irineo Humberto Garzón Martínez por el "abuso sexual agravado con acceso carnal" de una joven venezolana, un delito más grave que el que se le había imputado al momento de ser detenido, ya que lo habían acusado de "abuso sexual simple".

Sin embargo, la jueza dispuso que Garzón Martínez permanezca en libertad aunque estará "condicionada a que cumpla con las reglas impuestas al momento de concederle la excarcelación", entre ellas, la prohibición de tomar contacto por todos los medios de la víctima, según la resolución a la que tuvo acceso Télam.

También, de acuerdo a la decisión de la magistrada, el acusado no puede salir del país y se le embargaron sus bienes en 90 mil pesos.

Este jueves el abogado que representa a la víctima y a su familia, Pablo Baqué, volvió a cuestionar la decisión de la jueza, al considerar que es necesario que este hombre sea detenido "por la gravedad del caso y porque pueden existir otras víctimas que aún no se animaron a denunciarlo".

De hecho, la fiscal nacional en lo Criminal y Correccional 41, Silvana Russi, ya se había opuesto a excarcelar al imputado cuando la jueza Zucconi le corrió vista antes de liberar al comerciante, por lo que apeló ayer el fallo de la magistrada por considerar que existe "peligro de fuga" y de "entorpecimiento de la investigación".

"Los estudios demostraron que existen lesiones compatibles con el acceso carnal, no nos queda duda que eso ocurrió", dijo el letrado en una entrevista radial, tras lo cual consideró que "hay que preguntarle a la jueza los motivos por los que llegó a la decisión de liberarlo".

"Entiendo que no tenia todos los elementos para decidir de otra manera, pero creo que no se midió lo que estaba pasando realmente", explicó.

Según Baqué: "es urgente que se revoque la excarcelación del imputado pero hay que ver si lo encuentran", ya que durante la investigación el comerciante dio como domicilio "la casa de su hermana, en la calle Tandil, en Mataderos, pero luego se presentó a declarar la hermana ante la Justicia y dijo que él no vivía con ella, sino que vivía en el local".

El hecho se registró el pasado sábado cerca de las 14, cuando la denunciante fue citada para realizar una prueba laboral que había coordinado días antes por la red social Facebook.

Según figura en las capturas de pantallas del chat que mantuvo con la víctima, el acusado la había invitado a cenar el día previo para "poder hablar sobre el trabajo", propuesta que fue rechazada y, finalmente, arreglaron para que se presentara el sábado por la mañana en el mencionado local de la calle Paso.

Según el relato de la denunciante, durante la jornada de trabajo, el acusado le ofreció varias veces "un vaso de gaseosa o de jugo" que finalmente aceptó cerca del mediodía.

De acuerdo con su relato ante los investigadores, tras beber un vaso de agua comenzó a sentirse mareada, por lo que le envió un mensaje a su hermana explicándole la situación.

"Creo que el dueño de donde trabajo me drogó porque me siento mareada", expresó la joven en el mensaje que le envió a través de WhatsApp y agregó la dirección en dónde se encontraba.

Cuando la policía ingresó al local, encontró a la joven en el fondo del comercio y el acusado estaba vistiéndola y poniéndole los pantalones.